Ante la violencia cometida hoy (31)  por el Tribunal Superior Electoral contra los derechos de Lula y del pueblo que quiere elegirlo presidente de la República, el Partido de los Trabajadores afirma que seguirá luchando por todos los medios para garantizar su candidatura en las elecciones del 7 de octubre.

Después del auge de los gobiernos antineoliberales en América Latina, la derecha ha retomado la iniciativa y ha desatado una fuerte contraofensiva de restauración neoliberal. Ese movimiento ha empezado con la violencia de la oposición y el aislamiento internacional de gobierno de Nicolás Maduro, en Venezuela. Ha seguido con la victoria electoral de Mauricio Macri en Argentina. Ha continuado con el golpe en Brasil que destituyó a Dilma Rousseff. Tuvo un nuevo episodio con la derrota de la consulta popular convocada por el gobierno de Evo Morales sobre la posibilidad legal de ser candidato a un nuevo mandato presidencial. Y se ha completado con la reversión del gobierno de Lenin Moreno que, elegido por la izquierda y con el apoyo decisivo de Rafael Correa, cambió de rumbo rápidamente y adhirió al movimiento de restauración conservadora en el continente.

Hoy en día  el Brasil se debate entre dos opciones. Por un lado el Brasil con un incremento desmesurado de la pobreza que figura de manera descarnada por las diversas ciudades y campos brasileños. Una muestra palpable es lo que en estos días he visto en Río de Janeiro. La miseria deambula por todas las calles de la ciudad carioca como una forma de existencia que impulsa el capitalismo salvaje gobernado por  Michel Temer. Modelo de desarrollo que se ha sembrado en todo el país volviendo el crecimiento de la marginación y pauperación de los más amplios sectores sociales del gigante sudamericano. “El Brasil tiene hoy nada menos que 13 millones de desempleados y quien tiene trabajo difícilmente consigue un aumento por arriba de la inflación, que llegó el año pasado a un 2.95% y debe quedar por  encima del 4% en 2018” (O Globo, 30/08/18). Se suma la devaluación del real a fines de agosto de 2018.

La gente escucha los anuncios de Maduro como antes hacía con los de Chávez, dice un compañero en Sarare, estado Lara. Se pasa frente a las casas y ahí están los televisores prendidos cuando habla el presidente, a la espera de nuevas medidas económicas que se amplían casi a diario. En las calles del pueblo se han puesto en marcha iniciativas para fiscalizar, muchos quieren participar, como si se hubiera esperado por este momento durante demasiado tiempo.

Lenín Moreno llegó a la presidencia de la República del Ecuador con el auspicio de Alianza País; con el respaldo abierto y directo de Rafael Correa (2007-2017) a fin de que sea su sucesor; teniendo en la mira el cumplimiento de un programa de gobierno planteado durante la campaña; sobre la base de que respetaría la Constitución de 2008; con la expectativa de América Latina para que su triunfo preserve todavía el ciclo progresista; y, ante todo, con el apoyo del 51.16% del voto popular en las urnas, de modo que los ecuatorianos votaron por un proceso político específico (la continuidad de la Revolución Ciudadana) y no por otro.

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº80

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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