El pasado domingo 17 fue un día un tanto extraño en Colombia, aunque la noticia internacional que trascendió fue el de la realización de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la misma fecha se conmemoró el Día del Padre, además, las preocupaciones de la mayoría de la población estaban puestas en los juegos de la Copa Mundial de fútbol que se celebra en Rusia.

A 197 años de la Batalla de Carabobo, gloriosa hazaña militar que selló la independencia de Venezuela, después de 300 años de dominación española, nos encontramos en una coyuntura trascendental que marcará el destino de la Patria y del continente en las próximas décadas.

Iván Duque, abanderado del Centro Democrático, partido liderado por el ex presidente Álvaro Uribe, ganó el domingo 17 la presidencia de Colombia con 10 millones 373 mil 80 votos, la  cifra más alta alcanzada en el país por un candidato presidencial. Duque contó también con el apoyo del ex presidente Andrés Pastrana, enemigo jurado, al igual que su mentor, del proceso de paz.

El progresismo es un mal urbano, clasemedia, tan soso como peligroso. Es un reguero de pincelitos súper lindos, con logos de coloritos cuchis, diseñados en estudios de márketing, con el fin de demostrarnos que no hay capitalismo feo sino mal maquillado.

Antes que me diga nada sobre el Gobierno Sandinista le quiero recordar que a nadie le hacen un golpe de Estado por los errores que pudo haber cometido, sino por haber hecho cosas que dañasen los intereses de los poderosos. El Gobierno Sandinista efectivamente impidió el establecimiento de los cárteles de la droga en el país y mejoró dramáticamente las condiciones de vida de los sectores populares.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº73

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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