El Instituto Independencia expresa su solidaridad con Venezuela y repudia la agresión sufrida en estos días. Cuando el pueblo argentino de San Martín y Perón vuelva a gobernar esta Patria y los herederos de Abreu de Lima vuelvan a conducir al Brasil, la integración de nuestros pueblos volverá a tener el carácter inquebrantable y eterno que nuestros Libertadores exigieron a la posteridad.

En el fin de semana del 3 al 4 de diciembre me tocó vivir en las afueras de Belo Horizonte una experiencia portadora de esperanza: políticos, en su mayoría de del PT, hicieron su 21ª reunión anual para discutir los caminos de la política a partir de las bases y de los movimientos populares de Minas Gerais. Allí estaban decenas de nuevos alcaldes y concejales. Algo les unía: la articulación entre fe y política. La fe da una especie de mística de compromiso con los más pobres (proyecto de Jesús) y la política como el campo donde se lleva a cabo ese propósito. El representante estatal del PT y actual presidente de la Cámara estatal, Durval Ângelo de Andrade, líder agregador y carismático, ha organizado esta articulación que abarca todo el estado de Minas Gerais. Invita a buenos asesores, pero los participantes son los protagonistas en la discusión en grupos y en la toma de decisiones. Un aura de espiritualidad, típica de los mineros activistas políticos cristianos marcaba el ambiente. El ex arzobispo José María Pires (Dom Zumbi), de 97 años, celebró la eucaristía e hizo una excelente homilía sobre la importancia de comprometerse con el pueblo si queremos hacer una política liberadora.

La generalidad de las veces se obvia que la demanda de los sectores populares de mayores atribuciones estatales para la solución puntual de los problemas y necesidades que los agobian es una parte consustancial al modo como se constituyó el Estado moderno y cómo ha sido entendida y practicada la cultura política de los dos últimos siglos. Nada debiera extrañar entonces que el pueblo haga exigencias constantes al estamento político gobernante, en razón que éste también alimenta sus ilusiones al hacerle creer -y casi exclusivamente- que todo dependerá de las decisiones paternales de quienes ejercen el poder; correspondiéndole al pueblo un papel pasivo, sin mucha inherencia en lo que se haga o se deje de hacer a nivel gubernamental.

El título de este artículo lo tomo de una frase de Ezequiel Zamora expresada en un documento fechado en Barinas el 19 de mayo de 1859: "Solo el pueblo quiere su bien y es dueño de su suerte y que de hoy más Venezuela no será patrimonio de ninguna familia ni persona".

La revolución bolivariana está sufriendo no solo una guerra económica desestabilizadora interna, impulsada desde el exterior e instrumentada por la  burguesía “Cipaya”, sino también una injerencia de los nuevos gobiernos latinoamericanos que se han reconvertido en baluartes del neoliberalismo, especialmente Argentina y Brasil. EEUU está utilizando a estos países para aislar al gobierno que preside democráticamente  Nicolás Maduro. Los intentos de aislamiento en el MERCOSUR, es una autentica provocación desde todos los ángulos políticos.

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº81

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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