El pasado año, el actual presidente Jimmy Morales, ante la pregunta sobre los conflictos sociales en Guatemala, respondió con la fábula del ‘gato y el ratón’.

En esta semana del estudiante, recordamos la historia de lucha, valentía y sacrificio de la heroica juventud venezolana. Nuestra generación peleó, a sangre y fuego, a principios de los noventa, por la conquista de derechos fundamentales como el pasaje estudiantil, el comedor, el acceso a las universidades de los "bachilleres sin cupo" y, destacadamente, las luchas contra el Proyecto de Ley de Educación Superior (el temido PLES) que pretendía privatizar todas las universidades públicas.

El 21 de noviembre de 1991 lo conmemoramos, con dolor y rabia, enterrando a tres jóvenes: dos estudiantes liceístas, Darwin Capote y José Delgado Soteldo, y al soldado Humberto López Arias, que salió en defensa de los muchachos, los tres víctimas de la masacre ocurrida en Macarao.

Campesinos Sin Tierra enfrentando a los paramilitares del latifundismo en la región de Paraná, la Escuela Florestan Fernándes (donde estos trabajadores rurales se forma y practican el internacionalismo solidario) atacada por policías paulistas arma en mano y disparando balas de plomo, una oleada de estudiantes ocupando miles de establecimientos y colegios, son algunas de las últimas postales de un Brasil convulso donde el neoliberalismo avanza decididamente para intentar destruir todos los lazos y prácticas colectivas.

Durante la última parte del siglo pasado, en Latinoamérica se canceló ‑‑al menos para la siguiente etapa‑‑ la opción de alcanzar cambios revolucionarios por medio de la lucha armada. No obstante, el rechazo social a las consecuencias de las políticas neoliberales generó una nueva oleada de movimientos y gobiernos “progresistas” que, en los pasados 15 años, ganó elecciones y abrió otra variable1. Esto inició una doble serie de acontecimientos: por un lado, millones de pobres ganaron ciudadanía, medios de vida decentes y acceso a educación, salud y vivienda. Por el otro, tras el desconcierto inicial, la derecha económica ‑‑transnacional y local‑‑ y sus operadores políticos e ideológicos, renovó sus anteriores métodos e instrumentos y emprendió una contraofensiva regional en los planos político, mediático, cultural y económico.

Frases

“La mejor defensa es el ataque, ¡la humanidad tiene que ir a la ofensiva!”

Hugo Chávez Frias

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº85

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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