Cuando dentro de 50 o 100 años los historiadores se encarguen de revisar lo ocurrido en Venezuela en las primeras dos décadas del siglo XXI, seguramente se preguntarán (si son medianamente objetivos) qué situación tan particular se daba en ese país caribeño para que no pasara un día sin que se pergeñara un nuevo ataque contra la estabilidad del gobierno y de quienes democráticamente lo eligieron. No hay que ser adivino para imaginar la sorpresa que esos investigadores se llevarán cuando observen que a pesar de toda la artillería pesada descargada, el país resistió con una cuota superlativa de coraje y dignidad. La historia, así como hizo con Fidel absolverá al chavismo y rescatará todo lo bueno realizado, eso que tanto enfurece a sus enemigos.

Con 2018 concluyó, sin lugar a dudas, uno de los períodos políticos más dramáticos para América Latina, cuyas consecuencias, aún impredecibles, se sentirán con mucho rigor durante 2019, pero este será un año de esperanza.

Mientras las fuerzas conservadoras despolitizan la escandalosa desigualdad entre hombres y mujeres e incluso entre las mujeres de diferentes países del planeta alegando cuestiones “culturales o religiosas” (¡y por ende, “respetable”!), los principales motivos de la discriminación de la mujer en esta aldea global son los mismos aunque se manifiesten de formas distintas.

En Brasil, se ha producido una victoria electoral del proyecto del capital financiero, aliado con el capital extranjero, apoyado en la militancia de derecha instalada en la Policía Militar, en las Fuerzas Armadas, en la masonería.  Esta victoria sólo fue posible con el uso ilegal, con apoyo externo, de potentes ordenadores para la diseminación sistemática de mentiras a través de las redes sociales, en especial WhatsApp y Facebook.  Y finalmente, la victoria electoral sólo fue posible, porque antes, pusieron en la cárcel a Lula, el principal líder del pueblo, que habría ganado las elecciones en la primera vuelta.  Nos quitaron a nuestro líder por mano del poder judicial y le impidieron que hablase con la gente.

Menuda sorpresa se han llevado millones de mexicanos con los desaforados ataques que los dirigentes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) han lanzado contra López Obrador. Esos ataques verbales han incluido expresiones tan ofensivas, irrespetuosas y vulgares como la mentada de madre.

Frases

"Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano."

Hugo Chávez

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº88

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar