Cuando el 12 ó 13 de mayo de 2002 el presidente Hugo Chávez evaluaba con su vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel, los resultados de las tres primeras reuniones de la “Comisión Presidencial para promover y coordinar las mesas de diálogo nacionales”, creadas bajo su iniciativa poco después de recuperar el poder, luego del golpe de Estado que lo alejó de la Presidencia por menos de 48 horas, no podía pensar que estos esfuerzos por un diálogo se prolongarían por tantos años y tenía que ser Nicolás Maduro quien continuara en esa búsqueda.

Hay coyunturas políticas en las que el denominado ultraizquierdismo, las fracciones conservadoras de las clases medias y las posiciones de la derecha radical terminan coincidiendo, desde distintas perspectivas, en su oposición a los gobiernos de izquierda. América Latina es bastante rica en ejemplos. Pues bien, este es uno de esos momentos y Bolivia uno de sus escenarios.

Cuando un país está en guerra, como es el caso de Venezuela Bolivariana, no se puede exigir que el Gobierno ande con sutilezas para defenderse.

Para dar inicio a este primer artículo del año debemos comenzar diciendo que pocas veces hemos visto que una hipótesis nuestra haya sido tan ampliamente demostrada por la fuerza inobjetable de los hechos, en tan breve tiempo.

El año 2017 se nos fue casi como llegó, con la indetenible espiral de precios cada vez más altos y sin ningún control. Nada escapaba, ni productos ni tampoco servicios.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62