Detrás de cada puerta hay un mundo con nombre y apellido que necesita medicamentos, cemento, ladrillos, pisos, operaciones médicas, sillas de rueda, comida, techos, heladeras, pañales, trabajo, dejar de inundarse. Las conversaciones son breves, las imágenes quedan quemadas en los ojos: una anciana doblada en una cama aliviada por un ventilador, una chica embarazada con un niño en brazos que debería caminar pero no lo logra, un viejo en la puerta de su rancho, machete en mano, chimo en boca, unas hectáreas sembradas, silencioso.

Me resulta difícil emitir una opinión determinante sobre las recientes elecciones en Chile, mucho menos pensar, en este momento, -tras solo cinco días después de realizados los comicios- en qué es lo más correcto hacer en la segunda vuelta. Mi doble condición de chileno y venezolano que vive en Venezuela hace que esa definición sea más complicada.

El estado venezolano ha iniciado una verdadera cruzada contra la corrupción, cuyo éxito es vital en esta coyuntura para la continuidad del proyecto socialista contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Si prevalece este flagelo, la corrupción, no podremos alcanzar la estabilidad económica y política que necesita el país. Se ha dicho en otras oportunidades: el reformismo; y como parte integrante de esa desviación ideológica, la corrupción practicada por funcionarios del gobierno revolucionario, pueden hacer más daño al proceso que los intentos de golpe de estado del imperialismo y sus aliados.

Mediante la obligación de consignar datos, el espionaje en Internet y en las redes sociales y mecanismos de análisis como el “Big Data”, archivos públicos y privados pueden compilar sobre nosotros torrentes de información sobre cuyo contenido y uso nada sabemos. De allí que la Constitución vigente disponga:

Uno de los países latinoamericanos que junto con Chile cierran en este año de 2017 los procesos electorales, es Honduras. En Chile se realizaron la primera vuelta las elecciones presidenciales el pasado  domingo 19 de noviembre.  Esos comicios generaron una grata sorpresas para las fuerzas progresistas, las cuales se presentaron con dos opciones electorales.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº56