Tras alcanzar en 2017 un rendimiento económico menor al proyectado -pero que no le quita al país su condición de líder en crecimiento de la región-, y de enfrentar una avalancha de conflictos políticos, con expresiones de resurgimiento de la violencia y el racismo, Evo Morales inicia este 22 de enero su décimo tercer año consecutivo como presidente de Bolivia –el más largo de la historia nacional-, con el objetivo de superar el 4% de crecimiento y, mucho más importante que lo anterior, de ampliar su legitimidad en la perspectiva de las elecciones de 2019.

Una inmensa movilización popular se desarrolla a lo largo y ancho del país. En todos los rincones de la patria se están llevando a cabo cientos de asambleas populares de cara a la construcción colectiva del Plan de la Patria 2019-2025. Este debate lleva como sello distintivo el erigirse como un mecanismo amplio y abierto, participativo y protagónico, para "recoger propuestas concretas" directamente de la mano del pueblo.

Durante el recién finalizado año 2017, uno de los hitos más importantes de la política internacional fueron las conversaciones de paz entre el gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática de la República Bolivariana de Venezuela. Un nuevo esfuerzo para detener la escalada de choques cada vez más violentos y de imprevisibles consecuencias, con una elevada y creciente cifra de víctimas humanas y daños materiales.

Cuando el 12 ó 13 de mayo de 2002 el presidente Hugo Chávez evaluaba con su vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel, los resultados de las tres primeras reuniones de la “Comisión Presidencial para promover y coordinar las mesas de diálogo nacionales”, creadas bajo su iniciativa poco después de recuperar el poder, luego del golpe de Estado que lo alejó de la Presidencia por menos de 48 horas, no podía pensar que estos esfuerzos por un diálogo se prolongarían por tantos años y tenía que ser Nicolás Maduro quien continuara en esa búsqueda.

Hay coyunturas políticas en las que el denominado ultraizquierdismo, las fracciones conservadoras de las clases medias y las posiciones de la derecha radical terminan coincidiendo, desde distintas perspectivas, en su oposición a los gobiernos de izquierda. América Latina es bastante rica en ejemplos. Pues bien, este es uno de esos momentos y Bolivia uno de sus escenarios.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65