Llegaron blandiendo el hacha de la guerra. Anunciaron con soberbia y con aire de colonizadores, que incendiarían la pradera y tomarían por asalto todo a su paso. Así, como en una película del viejo oeste, llegaron los bravucones de la extrema derecha a la Asamblea Nacional.

La "recolección de firmas del 20% a nivel nacional" no existe en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. 

A nivel nacional e internacional, los políticos de la derecha (y, en algunos casos, también de la llamada izquierda tradicional) han optado por banalizar, prácticamente, todo aspecto de la vida social, restándole la importancia y la seriedad con que debería abordarse cada uno, en función de sus carreras políticas y apetencias particulares de poder. Se ve tanto en Estados Unidos como en Europa y, más cercanamente, en Venezuela donde sus adalides parecen enfrascarse en una competencia por sobresalir en cuanto a la falta de inteligencia y a la escasa, por no decir inexistente, trascendencia de sus actitudes y afirmaciones. Esto, de alguna manera u otra, ha marcado la percepción de algunas personas respecto a los problemas coyunturales y/o estructurales que estarían padeciendo, sin indagar mucho sobre cuáles son sus causas reales y dejándose llevar por lo que se entiende frecuentemente por opinión pública.

I.- Desde la década de los 80 del pasado siglo viene imponiéndose en el mundo lo que se ha llamado "neoliberalismo". Para ser más exactos, debería llamársele capitalismo brutal, salvaje, hiperexplotador. Un sistema económico-político-social que llevó el poder del capital a un grado sumo, avasallando sin miramientos los avances que la clase trabajadora pudo ir conquistando a través de décadas de luchas.

Hace años que por las calles del estado Miranda no se ve una sola cuadrillita de la Gobernación trabajando en beneficio de la comunidad. Nada. Ni por accidente se les ve reparando vías, llevando agua o solucionando los problemas más urgentes del pueblo mirandino. La policía de Miranda ha sido totalmente pauperizada, hasta reducirla a una policía figurativa, sin impacto alguno en sus labores preventivas de seguridad (ni siquiera en los escasos cuadrantes que aceptó vigilar y donde nunca cumplió sus compromisos).

Frases

"Quien realmente vive no puede no ser ciudadano, no tomar partido. La indiferencia es apatía, es parasitismo, es cobardía, no es vida. Por eso odio a los indiferentes".

Antonio Gramsci

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº104

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  3. Julio 2019.

 

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