Lo inseguro pero más probable es que el Gobierno termine arreglándoselas para imponer eso que, en rigor, mal se denomina “reforma” previsional. Es lisa y llanamente un saqueo. Se rasca en el fondo de la olla jubilatoria y asistencial lo que le fue restado al fisco para compensar baja de retenciones, de impuestos a los ricos y una economía atada al alambre de endeudarse sin parar. La reacción cegetista, convocando al paro, agrega alguna cuota de suspenso o excitabilidad por la presión extra que significa. Dudoso que alcance, según los números parlamentarios que todos reconocen. Sin embargo, hay algunas preguntas y certezas que ya no tendrían retorno al cabo de esta última y triste semana argentina. Triste, repulsiva y muy desafiante a la vez. 

En un día considerado de vergüenza nacional, con un Congreso sitiado por fuerzas de seguridad federal desde la noche del miércoles –algo nunca visto en los pasados 34 años en Argentina– y una represión brutal que duró más de nueve horas y dejó decenas de heridos y detenidos, el gobierno del presidente conservador Mauricio Macri fracasó en su intento de sesionar para votar la reforma previsional, después de un duro enfrentamiento dentro del recinto de los diputados, y cuando el oficialismo trataba de continuar sin el quórum necesario, mientras se escuchaban detonaciones ensordecedoras afuera, como si se librara una batalla campal.

La reforma previsional que quiere el gobierno de Macri ilumina con inigualable nitidez el carácter groseramente clasista de su gobierno. La mal llamada “reforma”, en realidad una cruel “contrarreforma”, es una nueva modalidad de acumulación originaria, o acumulación por desposesión, como la denomina David Harvey, mediante la cual se produce una gigantesca transferencia de ingresos desde la población de la tercera edad hacia el gobierno y los capitales concentrados que aquél representa. 

¿Cuáles serían las opiniones tan “disruptivas” que el gobierno argentino quiso apartar de la Organización Mundial del Comercio –OMC-, cuando negó la inscripción de unos 60 participantes a la Reunión Ministerial, y a varios impidió el ingreso al país, sea al negarles la visa o, en dos casos incluyendo el mío, mediante la deportación?

Lula ya tiene fecha para el juicio en segunda instancia, el 24 de enero, cuando pretenden que se vuelva ilegalmente imposibilitado para candidatearse a la presidencia de Brasil. Se han batido todos los records para agilizar la condena, dado que se dan cuenta que cada día, cada semana, cada mes Lula se vuelve más fuerte, gana más apoyo, recorre más territorio de Brasil con sus caravanas.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51