Cuando en un matrimonio las parejas se divorcian y al cabo de los años vuelven a unirse, se dice que segundas partes no son buenas, y esto le esta sucediendo al pueblo argentino al volvérsele a imponer agresivas políticas neoliberales y un espinoso regreso al Fondo Monetario Internacional (FMI)

No hay exageración alguna si se afirma que Donald Trump es la figura planetaria más censurada y odiada. Y la menos simpática. Tiene en su contra a medio Estados Unidos, a la Unión Europea, a los pueblos de América Latina, a las naciones árabes y musulmanas, a la comunidad homosexual y a otras minorías de todo el mundo, a China, a Rusia. Incluso los más fervientes admiradores de Estados Unidos guardan distancia con respecto al antipático magnate.

Después de años duros, en que parecía que el neoliberalismo había venido para quedarse en Latinoamérica, fuerzas populares lograron construir programas de gobierno antineoliberales, ganar elecciones y protagonizar los años más virtuosos de nuestra historia, en algunos de nuestros países.

En la primera vuelta electoral del Ecuador, realizada el 19 de febrero de 2017, el binomio presidencial Lenin Moreno-Jorge Glas, candidatos de Alianza País (AP), obtuvo el 39.36% de votos entre 8 candidaturas. En la segunda vuelta realizada el 2 de abril, el mismo binomio obtuvo el 51.16% de votos, ganando así, por apenas un pequeño margen, al binomio encabezado por el exbanquero y millonario Guillermo Lasso (48.84% de la votación), candidato de CREO y SUMA, respaldado por elites empresariales, derechas económicas y políticas del país, medios de comunicación privados abiertamente anticorreístas, pero también de sectores de la izquierda tradicional y por los marxistas-probancarios, un fenómeno inédito en la historia contemporánea de América Latina.

La comunicación tiene sus límites. El país real nunca jamás podrá ser sustituido por el país narrado. A pesar que nadie puede desconocer el creciente protagonismo del marketing político, la realidad cotidiana tiene tanta omnipresencia que resulta muy peligroso infravalorarla. El macrismo creyó, inicialmente, que podría tapar la angustia que causó en la gente la crisis cambiaria con un “todo va bien, todo está en calma”. Pero no. No lo pudo conseguir, así lo certifican todas las encuestas de opinión, sin importar su procedencia ideológica.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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Correos del Sur Nº68

 

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