De ser por la priorización noticiosa de los medios oficiales, podría decirse que el país ya ingresó a un escenario surrealista. 

Estamos en una guerra múltiple, económica, no convencional, de cuarta o quinta generación, cuyos actores nos declaran amenaza inusual y extraordinaria, nos bloquean fondos y suministros, nos calumnian en los monopolios mediáticos, intentan cercarnos diplomáticamente y condenarnos en organismos internacionales, aniquilan el signo monetario, subsidian a nuestros enemigos internos, atentan contra la vida del Presidente y realizan maniobras militares intimidatorias. ¿Quiénes la hacen, y qué hacer con respecto a ellos?

Los que escucharon la intervención del aún presidente de México, Enrique Peña Nieto, en donde aseguró que está dejando al país con "resultados tangibles" y "mejor del que recibió hace seis años", podrían imaginar un México próspero y estable donde la gente vive en paz y con bienestar social. Sin embargo, la realidad es completamente diferente.

Tres poderes envilecidos y seudorrepublicanos de América del Sur (Brasil, Ecuador, Argentina) encabezan la despiadada guerra judicial (lawfare) contra los tres presidentes que de 2003 a 2015, probaron que es posible luchar contra el neoliberalismo, democráticamente: Luiz Inácio Lula da Silva, Rafael Correa y Cristina Fernández de Kirchner.

Gobiernos gemelos, los de Argentina y de Brasil, siguieron los mismos guiones. Superar a gobiernos populistas, que habían hecho gastar a sus países más de lo que podían –“Vivir por encima de sus posibilidades”, como les gusta repetir–, restablecer el equilibrio en las cuentas públicas, controlar la inflación. Y listo, las economías retomarían sus cauces normales, orientadas por los equilibrios mágicos del mercado.

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº80

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar