La depresión y desolación es total entre los confundidos seguidores de la derecha. La MUD ha hecho implosión, dejando el campo de batalla lleno de heridas, recriminaciones y rencores. No hay hueso sano en ese enfermo terminal. Los líderes han huido en desbandada haciendo tienda aparte con sus ambiciones. Los militantes y cuadros medios están sumidos en una parálisis total. Frustrados, estupefactos.

Una nueva categoría criminal está gestándose en el mundo entero. Una que se fundamenta en señalar que las reglas impuestas por la economía mundial, en esta fase de globalización, conllevan a graves violaciones a la dignidad y a los derechos humanos fundamentales, que afectan la seguridad humana y la paz interna y externa de los países. La ausencia de alimentos, de empleo digno, de agua potable, o de medicamentos son formas masivas y permanentes de violaciones de los derechos humanos.

Se incrementan los relatos  angustiados de amigos y familiares; se multiplican los mensajes de textos, de miles de compatriotas que tienen mi número de teléfono y mi correo electrónico; también lo hacen por twitter, facebook y las llamadas a mi programa de radio Encuentro Popular; todos con un común denominador, la justa indignación por la fijación de un precio irreal del dólar paralelo y su consecuencia, una escalada especulativa de los precios de los bienes y servicios no estatales.

Los mal llamados paraísos fiscales funcionan como prostíbulos del capitalismo. Se hacen allí los negocios turbios, que no pueden ser confesados públicamente, pero que son indispensables para el funcionamiento del sistema. Como los prostíbulos en la sociedad tradicional.

Conforme los trabajadores fueron logrando disminuir la duración de la jornada laboral, los grandes empresarios fueron implementando métodos nuevos de explotación de la fuerza de trabajo. Como no podían disponer de los trabajadores por tantas horas, han tenido que implementar la productividad del trabajo, la utilización de la mano de obra de manera más intensa, para mantener e incluso extender la extracción del excedente.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51