Si todo lo que sucede no es cuestionado severamente, pensamos que todo es natural.

Como una gracia, casi una morisqueta, anuncia el periódico mayamero Nuevo Herald, la inminente constitución de un supuesto "gobierno paralelo" en Venezuela, con el deseo de que represente cabalmente los intereses e instrucciones del Tío Sam. Esto no es más que un espejismo, una ilusión que alimentan para seguir jugando con la esperanza de la derecha histérica continental.

La elección de Mario Abdo Benítez es un reflejo de la nueva realidad político-electoral de un Cono Sur que, aún en disputa, busca ser hegemonizado por el arco conservador, en auge tras la llegada de Macri y Temer a Argentina y Brasil. “Marito”, como lo llaman en Paraguay, es el hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner, motivo por el cual jamás condenó –ni siquiera en los últimos años– el accionar de la dictadura paraguaya, aludiendo a un supuesto “poner en contexto” que pretende justificar y/o alivianar los crímenes de lesa humanidad cometidos. Es decir, viene del riñón profundo de la derecha de un país que ya en 2012 tuvo un quiebre abrupto, que fue un parteaguas regional: el golpe a Fernando Lugo bajo la fachada de un “juicio político exprés”.

De nuevo, con motivo de la actual campaña electoral, se plantea la contradicción entre los resultados que arrojan las encuestas y la realidad nacional.

1.- Una Cumbre de las Américas reunida en Perú para condenar la corrupción, y antes de la cual el Presidente de ese país debe renunciar justamente por corrupción. Una Cumbre de las Américas a la cual el verdadero convocante, el Presidente de Estados Unidos, no asiste por no presenciar el previsible fiasco. Una Cumbre de las Américas que invita a 34 países, de los cuales asisten sólo 14 gobernantes. Una Cumbre auspiciada por el llamado Grupo de Lima para condenar a Venezuela, y a la cual se prohíbe asistir al Presidente Nicolás Maduro, vetándonos el derecho a la defensa. Una Cumbre cuyo único momento trascendente es la protesta de la delegación cubana. Una Cumbre que termina sin propuestas definidas ni resoluciones concretas. Los gobiernos de Cumbre en Cumbre, y los pueblos de abismo en abismo, decía Hugo Chávez Frías. Una Cumbre que degeneró en barranco, y en sepultura del Grupo de Lima. Dale, Señor, el descanso eterno.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar

Correos del Sur Nº68

 

Descargar