En los últimos meses, varios sectores políticos, económicos y militares en competencia –ligados a distintos grupos ideológicos y étnicos– han surgido claramente en los centros de poder.

Los partidos neoliberales, sus voceros oficiales y oficiosos, los medios de comunicación controlados por las oligarquías locales y los incautos opositores de distinto talante, atraídos por el discurso de “todo vale contra el gobierno de Evo Morales”, pretenden posicionar el fracaso de las elecciones judiciales del próximo 3 de diciembre con un doble objetivo: mantener la influencia de los ricos y poderosos en los estrados judiciales marcados por fuertes corrientes de corrupción y negligencia e intentar formar un bloque político que sume distintas tendencias y posiciones con miras a las elecciones generales de 2019.

El 6 de septiembre inició en Newark, Nueva Jersey, el juicio por corrupción contra el senador estadunidense de origen cubano Robert “Bob” Menéndez. Por primera vez en treinta y seis años es sentado en el banquillo un miembro del Senado de Estados Unidos. De hecho, salvo casos de traición durante la Guerra Civil, únicamente cuatro senadores en funciones han sido condenados por un tribunal en la historia del país.

Eleazar Díaz Rangel.- Uno no sabe hasta dónde llegan los compromisos de la oposición, en especial de sus dirigentes, con el gobierno de Washington. Tan de lejos son esos nexos, y tan variados son los altos funcionarios con quienes han hablado, concertado acuerdos y recibido adelantos, que no es nada fácil saberlo. Uno no sabe si cuando discutieron el proyecto de acuerdo para apoyar las sanciones, hubo unanimidad o si algunos expresaron sus reservas.

La oposición no solo es antipatriota sino que ha vendido a futuro la patria a cambio de que EEUU les dé un poder que no ganarán.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46