Leopoldo López no pasó ningún tiempo en la cárcel por su papel en el golpe gracias a una amplia amnistía concedida por Hugo Chávez a los autores del golpe. Con el beneficio de los años y mirando en retrospectiva, ese parece haber sido un error, un error que Nicolás Maduro parece muy decidido a no repetir.

Mientras el país más grande de Latinoamérica se enfrenta a un decrecimiento de su economía, los índices de popularidad de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, han caído a niveles históricos avivados por una continua campaña para vincularla a ella y a altos miembros del partido gobernante, el Partido de los Trabajadores (PT), a un fraude masivo en el gigante petrolero estatal, Petrobras.

El próximo 16 de agosto habrá en Brasil una nueva movilización contra el gobierno de Dilma Rousseff, reelecto en 2014 por más de 54 millones de votos. En eso podría encontrarse una similitud con las marchas convocadas meses atrás, aunque ahora es el propio PSDB el que llama a movilizar. Sin embargo, el escenario cambió a partir de esta semana con la detención de José Dirceu, ex jefe de gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva: subió un nivel más el acoso político-mediático contra el PT. ¿El intento consiste ahora en buscar disminuir los niveles de popularidad que aún conserva el ex presidente brasileño, a fin de evitar un posible retorno en 2018 al gobierno del nacido en Pernambuco? ¿La justicia brasileña, en connivencia con buena parte de la prensa de aquel país, busca ver en prisión a Lula para acabar con la era del PT en el gobierno?

En Venezuela, la oposición sigue anclada en el siglo pasado. No sabe como abordar el presente; mucho menos, el futuro. Si bien es cierto que Venezuela exige un debate político-económico riguroso para abordar el gran reto productivo, también es cierto que la oposición no sabe como hacerlo. El peor defecto de los actores privados que fueron determinantes en la consolidación del viejo modelo económico hegemónico neoliberal es que no son capaces de salir de su propio laberinto. Solo desean regresar a su pasado pleno de privilegios a costa del malestar de la mayoría. 

El ex guerrillero José Dirceu, jefe de gabinete del primer gobierno de Lula da Silva ha sido arrestado por orden del juez Sergio Moro. La fiscalía  lo acusa de ser autor intelectual y beneficiario del presunto esquema de corrupción en la estatal Petrobras que sacude a Brasil desde el año pasado.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51