Los dos Méxicos, el de casas nuevas para los mandamás y el de fosas nuevas repletas de Tlatlayas y Ayotzinapas para amansar al resto son expresión brutal de lo que en La doctrina del shock Naomi Klein llamó capitalismo del desastre. Con un recetario desde 1982 a base de desregulación, privatización, austeridad a 99 por ciento y derrama fiscal a uno por ciento, el shock vía la guerra al narco se palpa en cerca de 150 mil muertos, más de 26 mil desaparecidos e inusitada, torpe y riesgosa represión ante resistencias y protestas legítimas. Como en San Quintín, por las reivindicaciones de trabajador@s agrícolas ante estremecedoras condiciones de explotación, que el neoliberalismo y el TLCAN llevan a todos los rincones de la Federación con su cauda de desempleo, hambre y represión con creciente intervención policial, militar y del espionaje extranjero, parte y parcela de la sombrilla de terror y seguridad para consumar el gran despojo consignado en las (contra) reformas estructurales.

Estamos tan acostumbrados a la mentira "oficializada" de los llamados políticos profesionales que eso ya no nos sorprende. Es parte de la institucionalizada explotación y manipulación que campea en las relaciones de poder. "Construiremos un puente", dijo exultante algún candidato en campaña; "pero…, aquí no hay río, doctor", le indicaron por lo bajo. "Entonces… ¡construiremos un río!". La mentira es parte sustancial de la profesión de "político".

Ese lenguaje político no marcado políticamente se caracteriza por la retórica de la imparcialidad, a su vez marcada por los efectos de simetría, equilibrio y término medio, y apoyada por un ethos de las buenas maneras y la decencia que evita las formas más violentas de la polémica, la discreción, el respeto explicito hacia el adversario, en suma, todo lo que pone de relieve el rechazo de la lucha política en tanto que lucha.” Pierre Bourdieu

¿por qué la estrategia del antichavismo se orienta a la identificación del chavismo con los peores rasgos del propio antichavismo? Porque con la muerte del comandante Chávez se ha quedado también sin referentes éticos.

Las prácticas delincuenciales de la poderosa constructora española OHL, ahora en su pestilente filial mexicana, cuyo director, José Andrés de Oteyza, provocó la grave crisis petrolera de 1981 con José López Portillo, se suma a la epidemia de corrupción de los dirigentes del Partido Popular (PP) infectado en su alma desde la burbuja inmobiliaria de José María Aznar ( http://goo.gl/ncNcFs ) –que develé hace 7 años– pasando por su estratega Antonio Solá ( http://goo.gl/Cv4gHb ) hasta el fondomonetarista Rodrigo Rato ( http://goo.gl/k5CduF ).

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46