A escasas horas del cierre de la frontera con Colombia decretado por el Presidente Nicolas Maduro, todos los venezolanos, y especialmente el pueblo tachirense ha podido apreciar los beneficios que ha traido la medida para el país y su vida. Como por arte de magia, desaparecieron las interminables colas frente a las estaciones de servicio (gasolineras) del Estado Táchira, y de forma repentina, en menos de 72 horas aparecieron varios productos de la cesta básica en muchos anaqueles de esa entidad [1].

En el remoto año de 1948, siglo XX, a quienes ingresábamos al Liceo Fermín Toro y a la Juventud Comunista nos daban a leer como texto obligatorio la novela de Nikolai Ostrowsky “Así se Templó el Acero”. El personaje central, Pavel Korchaguin, nos daba la imagen de lo que debería ser el joven comunista: estudio, estoicismo, firmeza de principios, lealtad revolucionaria, solidaridad con los oprimidos. Hoy, ya en la segunda década del siglo XXI podemos ver como sigue siendo urgentemente necesario que el pueblo venezolano, sometido a la acción corruptora de la ideología rentista que nos inoculó la Cultura del Petróleo durante la IV República, comprenda la validez que tienen aquellos principios en nuestra lucha por crear la sociedad socialista y salir victoriosos.

En una reciente entrevista, el expresidente estadounidense Jimmy Carter ha señalado que no considera que en la actualidad en su país exista un Estado democrático puesto que, a su modo de ver, el sistema ha sido organizado de tal manera que las decisiones políticas no son tomadas por los ciudadanos sino por quienes disponen de grandes sumas de dinero y financian la actividad de los partidos, candidatos y funcionarios públicos.

Un brutal asesinato señala una vez más la sórdida y compleja trama que articula a sectores de la extrema derecha con el sicariato y las violentas protestas en Venezuela.

Desde hace algún tiempo se ha decretado por las derechas, sectores de izquierda desorientados de América Latina y el Caribe (ALC), y también de Europa, el fin de lo que llaman ciclo progresista. Basan su afirmación en especulaciones muy alejadas de un auténtico trabajo de campo y del conocimiento, o la correcta interpretación, de la historia de luchas de nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños. O, simplemente, la sustentan en sus deseos.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62