El avión de jet blue se preparaba para aterrizar. La voz de la azafata anunciaba el destino final del vuelo: La Habana. Aplausos y gritos de alegría en inglés y español anunciaban las tan ansiadas vacaciones para unos y la posibilidad de llegar a la tierra de Fidel y el Che, para otros.

Es indudable que la reciente gira del secretario Tillerson por Méjico, Argentina, Colombia, Perú y Jamaica, estuvo bastante lejos de alcanzar los objetivos buscados. En efecto, los magros logros de esta gira urdida por la más alta dirección del imperio con el propósito declarado de consensuar la aplicación de nuevas sanciones a Venezuela en materia petrolera, sanciones que obviamente habrán de generar un impacto adverso sobre la mayoría de esos países cipayos, y al mismo tiempo volver a insistir en la conformación de una fuerza multilateral para intervenirla militarmente, volvieron a dejar a los “halcones” del imperio y a sus fans de la contrarrevolución nacional y mundial con los crespos hechos.

Dos giras por América Latina y el Caribe, una injerencista e intervencionista,  y otra independentista y solidaria, realizan actualmente los jefes de la diplomacia de Estados Unidos, Rex Tillerson, y de Venezuela, Jorge Arreaza, respectivamente, en momentos en que Washington se empeña infructuosamente en fracturar y dominar definitivamente la región.

Comenzamos este 2018 con la conciencia y el optimismo necesarios para continuar enfrentando los intentos golpistas del imperio norteamericano y sus aliados. En estos primeros días del año, ha arreciado la feroz campaña internacional de desinformación sobre la situación en Venezuela, en el contexto de una nueva ronda de conversaciones para el diálogo de paz entre el Gobierno Bolivariano y la oposición venezolana.

A la siempre ardua tarea de entender el concepto cultura, de no sucumbir a los reduccionismos que siempre lo acosan, a no derretirse entre nociones flácidas ni ambigüedades rentables, hay que añadir la muy particular e histórica batalla del Estado Plurinacional de Bolivia por hacer visible su lucha cultural en los epicentros de la dignidad, la integración, la diversidad y los derechos fundamentales. ¿Alguien no se ha enterado?

Frases

“Una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas.”

Fidel Castro

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº86

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar