El 5 de marzo de 2013 el comandante Hugo Chávez Frías pasó a la inmortalidad. Fue un dirigente revolucionario de la talla de su guía y maestro el Libertador Simón Bolívar. Y de otros que, como él mismo, viven en la memoria colectiva de la humanidad: José de San Martín, José Artigas, Miguel Hidalgo, Morelos, Emiliano Zapata, Francisco Villa, Ho Chi Minh, Vo Nguyen Giap.

El legado de Hugo Chávez está en todas partes del mundo y este 5 de marzo es homenajeado con diversas actividades.

Alguien dio la orden, y Capriles salió de nuevo al ruedo erigiéndose como líder autonombrado de la derecha venezolana iniciando este 2015, año electoral, y año enrarecido por la guerra económica gestada como chantaje de la burguesía contra la población: Los mismos de siempre, poniéndonos la pistola en la cabeza, quieren nuestro voto.

Tardamos unos años para identificar como un cambio de época lo que iba desarrollándose en Sudamérica, en aquel momento con el envión de la locomotora integracionista de Hugo Chávez. Y en pocos años, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Brasil, Argentina, (Paraguay por un instante); cada uno de los países de acuerdo con sus idiosincrasias y modalidades, iba tomando conciencia de ese cambio de época.

Con este epígrafe, tomado de dos agudos conocedores de la realidad venezolana, pretendemos dar el talante del presente escrito: es un intento de aportar en el análisis del proceso que allí se está desarrollando sin ocultar, por supuesto, la simpatía para con el mismo.

La coyuntura latinoamericana contemporánea está marcada por grandes avances en los proyectos y procesos de integración regional. Nunca antes en la historia, la región tuvo una densidad diplomática tan dinámica y un conjunto tan amplio y diverso de mecanismos de intercambio y acción política conjunta. A la dinámica compleja de integración de las naciones, acompaña también la integración de los pueblos y de los movimientos populares, con un creciente poder de presión social y participación en la elaboración de políticas públicas que reflejan la afirmación del movimiento democrático. En este contexto, un principio que adquiere cada vez mayor centralidad es de la soberanía, como la capacidad de autodeterminación de los Estados, de las naciones, de los pueblos y de las comunidades.

Frases

Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad
          Simón Bolívar  

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº90

 

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 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

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