El Parlamento Europeo ha convertido a Venezuela en uno de sus referentes principales, en cuanto a debates de política internacional. Y lo ha hecho para fijar, las más de las veces por impulso del Partido Popular Europeo, una actitud oficial de leal acompañamiento a la política dictada por el Departamento de Estado norteamericano.

Continúa la conspiración imperialista contra nuestra Patria.  La canalla mediática internacional arrecia y usa como herramientas a caducos dirigentes de la ultraderecha y el fascismo mundial. Tal es el caso de Felipe González, ex gobernante español, hoy convertido en lobbysta y agente  de Washington, que pretende llegar al país para montar un show mediático con la excusa de incorporarse a la defensa del terrorista Leopoldo López.

Era absolutamente previsible que el imperio, sus aliados internacionales y sus lacayos de la oposición apátrida en Venezuela, ante la extraordinaria expresión de dignidad, valentía y compromiso mostrado por el pueblo venezolano cuando la patria se sintió amenazada, una vez más,pisaran el acelerador de la desestabilización política y social.

Yo escucho hablar a Cristina Fernández, la presidenta de Argentina y un éxtasis hace arder mi piel. Admiro tu temple, su inteligencia y la capacidad para dirigir un proyecto de gobierno en el que los más golpeados de las clases sociales han creído. A través de los años de su mandato he escuchado un sinfín de insultos dirigidos a tremenda hermosura de ser humano, le critican la marca de la loción que usa, el precio de los zapatos y le esculcan la piel milimétricamente para afirmar el número de cirugías plásticas que se ha hecho a costillas de los impuestos del pueblo. Dicen que su proyecto de gobierno es una mera treta populista al estilo Evita. Que es falsa y que le es infiel al amor que le tiene su pueblo. Que tiene cola que le pisen. 

Guyana nació con una difícil carga colonial, producto de la ocupación británica que utilizó su territorio como un enclave en las rutas de la piratería después de la capitulación holandesa (1814). El caso de Guyana y Belice es particular, comparten características similares, no obstante están situadas en el Centro y Sur del Continente. Ambas heredaron conflictos territoriales ante el desmembramiento de la Capitanía General de Guatemala y la Capitanía General de Venezuela; el umbral de sus cortas historias republicanas han estado marcadas con la reclamación territorial. Estos conflictos no son una excepción en la región, producto de la formación accidentada de los Estados y la limitación de la soberanía territorial. En esta década encontramos una serie de demandas limítrofes en organismos internacionales que han elevado la tensión política paradójicamente ante el boom de los esquemas de integración regional. El último punto que agudiza los conflictos territoriales, es la convención de los derechos del mar en vigencia desde 1994; firmado por Guyana pero no así Venezuela.

Frases

“Tenemos que unirnos porque el mundo lo acelera todo y sino aceleramos nuestra unidad, ese mundo se viene contra nosotros”

Hugo Chávez

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº108

 

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 Cuadernos para la Emancipación 

 

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