El siglo XX inauguró el dominio de Estados Unidos sobre América Latina y el Caribe, al desplazar a Gran Bretaña como potencia predominante en la región. En el marco de pleno desarrollo de su política imperialista, con preponderancia de los monopolios, la hegemonía del sector financiero sobre los demás y una creciente captación de capitales y materias primas, se produjo un arrebato ascendente en sus impulsos agresivos. El espíritu del Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe, que suponía que Estados Unidos era un pueblo elegido y que toda la región era parte de su emporio, se apoderó de sus clases dirigentes, exacerbadas por un inusual impulso mediático para la época.

Desde hace décadas, el precio del petróleo ha tenido una tendencia a la baja con cierta estabilidad en el último trimestre de este año. Esto ha obedecido a varios factores como nuevas fuentes de energía, incremento de la producción, extras OPEP, entre otros.

La Patria no se   alquila, la Patria no se entrega, la Patria no se regala, la Patria no se da, la Patria se defiende.    La Patria y la Nación no son pasiones inútiles.   Allá por el año 1923,   mi admirado Manuel Ugarte, creador del término Patria   Grande,   escribió:   “Los pueblos que esperan su porvenir   o su vida de una abstracción legal o de la voluntad de otros   son de antemano pueblos sacrificados”. Que no nos pase a nosotros.  Dijo   Manuela Saénz, la inmortal compañera del Libertador Simón Bolívar “A la Historia no se la cuenta. Se la hace”. Hagamos pues la Historia.   

La condición de colonialidad no sólo configura en el colonizado la idealización “natural” del color, sentir, hacer y pensar del colonizador, sino que instala dispositivos nefastos en las estructuras psicológicas más profundas del primero que irremediablemente lo convierten en un ser creyente que diviniza al segundo.

En Venezuela la mayoría de los gobiernos militares que han tocado el petróleo coinciden en sus visiones en cuanto a la defensa de los mismo. Comencemos por el General Cipriano Castro quien gobernó el país desde 1899 a 1908. Castro fue un nacionalista revolucionario y no dudó en enfrentar militarmente las conspiraciones del banquero Manuel Antonio Matos. Matos aprovechando la primera intervención de Estados Unidos de Norteamérica lideró La Revolución Libertadora.

Frases

"Escuchad mi última voz... Os pido... Os ruego, que permanezcan unidos para que no seáis los asesinos de la patria y vuestros propios verdugos..."
          Simón Bolívar

ATLAS HISTÓRICO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

 

Correos del Sur Nº96

 

Descargar

 

 Cuadernos para la Emancipación  Número Especial  1. Junio 2018.

 

Descargar