No es nuevo. El intento de socialdemocratizar cualquier proceso revolucionario tiene infinitos precedentes en la historia política latinoamericana. Desde la Alianza por el Progreso (iniciada por Kennedy) hasta los primeros años de la época Clinton. En años más recientes, por ejemplo, la tercera vía latinoamericana fue el término que se utilizó con el objetivo de que el Brasil de Lulacaminara siempre por el rail del centro.

Los ideólogos de la derecha, tanto la internacional como la venezolana, proclaman a los cuatro vientos el colapso de modelo socialista bolivariano  y la necesidad de reimplantar en Venezuela un paquete de ajustes  económicos neoliberales que serviría para desmontar todas las políticas sociales de la Revolución Bolivariana, y privatizar a favor de las transnacionales todos los medios de producción que son propiedad del pueblo venezolano.

En unos días dará inicio el XXII Encuentro del Foro de Sao Paulo en San Salvador, El Salvador, donde el FMLN, en el gobierno, será el anfitrión de este evento. El momento histórico es particularmente complejo, y demanda que al final nos encontremos con más determinaciones que declaraciones, así como una idea clara de cómo sentar las bases para la defensa de todo lo conquistado por nuestros pueblos, y un planteamiento serio para pasar a la ofensiva.

Algunos años atrás se hablaba de lucha de clases. Hoy, de democracia. Para aquella época –unas dos o tres décadas atrás– se hablaba de poder popular; hoy se habla de participación ciudadana. Años atrás se hablaba de Marx, con x al final; ahora se habla de Marc’s (métodos alternativos de resolución de conflictos). Antes se hablaba de revolución. ¿Ahora se habla de refundación del Estado?

He vuelto a Bolivia, para presentar, junto con Álvaro García Linera, lanzamiento del tercer volumen de los seminarios “Pensando el mundo desde Bolivia”, que agrupa a una serie de intervenciones de algunos de los más importantes pensadores contemporáneos sobre temas candentes de nuestro tiempo.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51