La cifra es 21. Barack Obama y Raúl Castro se dieron el apretón de manos más largo de la historia. Duró 21 segundos y se produjo el 21 de marzo, en el comienzo de la primavera boreal. Los dos sonreían como chicos en la primera visita de un presidente norteamericano no solo desde la revolución del 1ª de enero de 1959 sino en los últimos 88 años. ¿Un paso hacia la normalización de relaciones? Puede ser, siempre que se tenga en cuenta una definición del diplomático e investigador cubano Francisco López Segrera: “Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos nunca han sido normales”.

El proceso de lucha contra el neoliberalismo y por la construcción de una alternativa democrática y nacional está en un “punto crítico”, tanto en las naciones latinoamericanas y caribeñas en las que la izquierda lucha por la conquista del poder, como en las que la izquierda se convirtió en mayoría política y en gobierno.

Las causas que generan las luchas de clases ahí siguen vigentes. ¿Terminó acaso la explotación? ¿Terminaron acaso la exclusión social de grandes mayorías, la propiedad privada de los medios de producción cuyos dueños los defienden a muerte, la explotación y la consecuente miseria de tantos y tantos? El marxismo es una chispa que busca el cambio de todo eso. ¿Cómo podría decirse que eso no sigue vigente?

Manuel Ugarte fue un escritor y político argentino, nacido en Buenos Aires en 1875 y fallecido en 1951. Relevante precursor de las luchas antiimperialistas en América Latina, escribió en 1908 un texto titulado “25 de Mayo de 1810”, consignando una muy sugerente información: “Hay en los Estados Unidos una costumbre por la cual en la escuela, en mitad de la clase o interrumpiendo el recreo cuando el niño menos lo espera, el maestro le hace poner bruscamente de pie para prestar una vez más el juramento de servir a su tierra en todos los momentos de su vida”.

Se puede decir que hay dos izquierdas en América Latina y que ambas están en crisis, cada una a su manera. Una de ellas es la que logró acceder al poder y ha puesto en marcha unos procesos de democratización de las sociedades, así como alternativas al modelo neoliberal y que hoy se enfrentan a dificultades —de distinto orden; algunas provenientes del exterior, otras del interior— para dar continuidad a dichos procesos. La otra es la que, aun viviendo en países con continuados gobiernos neoliberales, no es capaz de constituir fuerzas capaces de ganar elecciones, llegar al gobierno y empezar superar el neoliberalismo.

Frases

“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº51