En febrero de 1848, casi coincidiendo con la revolución que ese año conmovería a Europa, vio la luz el Manifiesto del Partido Comunista. Redactado por Carlos Marx y Federico Engels, el Manifiesto, constituyó la carta de presentación de una organización obrera internacional, la Liga de los Comunistas, que luchaba por abolir el injusto sistema capitalista y construir el socialismo.

En un doble sentido, la preservación y procreación de la vida humana le son esenciales al régimen del capitalismo: en uno, obtiene la garantía de contar con una fuerza de trabajo que se renueve siempre y, en otro, dispone de una masa de consumidores para la gama de productos, necesarios o no para su existencia diaria, vertidos al mercado que, además, responde a sus intereses. Esto permite entender que al capitalismo se le debe contemplar de un modo más amplio y no únicamente desde un punto de vista económico estricto.

Las recientes elecciones en Ecuador ofrecen un panorama reflexivo urgente para el Continente, especialmente al abrirse una posibilidad real que la denominada Derecha pueda acceder al gobierno después de un periodo de logros en la Revolución Ciudadana.

¿Debe quién no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que si.

Pregunta rutinaria que repiten una y otra vez los medios de comunicación de carácter corporativo, como parte de la manipulación mediática con la que adormecen a las masas amorfas. Falacias que son hoy por hoy el brazo armado del neoliberalismo impulsado post dictaduras, como modalidad del capitalismo añejo de siempre. A la cabeza un periodismo fraudulento de quienes se venden con la urgencia de la infamia. Lo secundan atentos quienes solapan con el silencio, desde la comodidad del desfalco, el beneficio del abuso, el clasismo, el racismo y la exclusión.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38