Las últimas dos viñetas del dibujante Eneko en el gratuito 20 Minutos fueron censuradas. No hubo una tercera. El despido de este dibujante se suma a una ola de demandas, multas y despidos en los grandes medios de comunicación en el estado español. Eneko habla con El Salto sobre una ofensiva de la Justicia y los grandes medios que busca "acallar las voces disidentes".

Eneko llevaba colaborando desde el número cero, unos 17 años, en el diario 20 Minutos, el decano de la prensa gratuita en Madrid. Sus viñetas eran una de esas raras ventanas a otras perspectivas, puntos de vista radicalmente diferentes a los que se suelen encontrar en los medios de masas. Había publicado dibujos que apoyaban huelgas, criticaban a las multinacionales, a los empresarios o a la Iglesia, mostraban otras caras de lo que pasaba en Venezuela o incluso, vade retro, se atrevían a sugerir que la carta de los derechos humanos de la ONU era también aplicable a los presos de ETA. Un auténtico milagro tratándose de un periódico con un millón de lectores diarios.

El pasado 31 de octubre le dijeron que no era necesario que volviera, que ya no contaban con él. No fue de un día para otro. De tres dibujos a la semana, paso a dos y después a uno. Y de los últimos tres dibujos que envió, dos fueron directamente censurados. ¿El tema de los dibujos? ¡Adivinen! Catalunya, represión y una bandera de España que oculta los temas de corrupción.

Eneko:bandera española y corrupción

Una de las viñetas de Eneko que el gratuito '20 Minutos' decidió no publicar, días antes de comunicar al dibujante que ya no contaban más con él

“Con los dibujos que me habían censurado ni me avisaron, me enteré después. Cuando me llamó la directora, que no la conocía hasta ese momento, ni me dio explicación de por qué ya no contaban conmigo, ni yo se las pedí, en parte porque daba por supuesto la razón”, cuenta Eneko a El Salto.

Un mes antes, el grupo del Heraldo de Aragón se había hecho con el 100% del periódico y había sustituido a Arsenio Escolar por Encarna Samitie, una “histórica de la casa”, en la dirección del gratuito.

Para este dibujante, su caso se enmarca en una “ola represiva” que busca “acallar las voces disidentes” en los grandes medios de comunicación, una “involución” en la libertad de expresión traducida en querellas, multas y despidos de viñetistas, periodistas y columnistas.

¿Cómo describirías el panorama comunicativo actual?
En internet encuentras más diversidad, pero resulta notoria la uniformidad ideológica en los grandes medios de comunicación. Que tú no puedas poner una emisora de radio donde haya una posición de izquierda, que la radio más a la izquierda que te puedas encontrar sea la Cadena Ser, es una vergüenza. Antes representaba cierta izquierda, cierto progresismo, pero hace tiempo que se volvió completamente de derechas. El panorama es bastante desolador. En Euskadi o en Catalunya encuentras voces disidentes, al menos te plantean los temas desde diversos puntos de vista contrarios a la gran ola nacional. Pero los que vivimos en Madrid tenemos la referencia de los periódicos locales y las televisiones nacionales, y resulta bastante descorazonador que sean tan uniformes ideológicamente.

¿Cómo está afectando el conflicto entre Catalunya y España a la libertad de expresión?
Esta uniformidad se siente sobre todo en algunos temas. Hay asuntos en los que se pueden encontrar diversidad de opiniones, pero siempre aparecen algunos temas concretos donde la uniformidad es total, y Catalunya es uno de ellos. Pero ya ha pasado con Venezuela y también ha pasado con el conflicto vasco. Como dibujante se nota bastante. Si vas a dibujar sobre corrupción, sobre el PP o sobre el PSOE, te dejan meterte, puedes encontrar cierta diversidad, pero en temas como el conflicto vasco o Catalunya se nota más esa idea del pensamiento único, esa descalificación de la opinión divergente. No es que el tema catalán haya cambiado la situación, es la misma pero que ha vuelto a aparecer.

Eneko: de dónde dalen los independentistas

Una de las dos viñetas censuradas por el gratuito '20 Minutos'

Como venezolano que lleva 20 años en este país, para mí ha sido un sufrimiento poner la radio, la televisión o leer la prensa y ver el mensaje machacón contra el Gobierno venezolano, pero sobre todo eso, la uniformidad.

Además de la dirección de los grandes medios, la Justicia está haciendo también su parte para garantizar esa uniformidad.
Hay una serie de procedimientos judiciales cuestionables, que usan las leyes antiterroristas para castigar opiniones, a veces ni siquiera opiniones, sino chistes… Es el caso de la querella que le han puesto al director de El Jueves. Es de risa, porque la noticia de que hay problemas de suministro de cocaína por la presencia de la policía española en Catalunya está publicada en una sección con noticias falsas, cada cual más delirante. No me cabe en la cabeza que un juez pueda admitir eso a trámite, te lo digo sinceramente. Al final se trata de acallar las voces disidentes, no sólo las que informan, sino también las que se burlan, las que se ríen de la Policía en este caso. Y esto es porque hace falta darle un barniz de legalidad y legitimidad a lo que está haciendo la Policía en Catalunya.

¿Como se consigue esa uniformidad en el día a día de las redacciones?
Hay una presión ambiental. Cuando tienes que hacer un dibujo, tienes que contar con la complicidad del lector, porque una viñeta no es un artículo donde puedes dar una serie de premisas para contextualizar tu opinión. En un dibujo tú cuentas con que el lector ya tiene una información previa sobre la que tú actúas, completas lo que tiene en la cabeza, haciendo que vea las cosas desde otro punto de vista. En los contextos donde la información que ya tiene el lector es tan marcada y hay una opinión tan trabajada desde afuera es muy difícil ya actuar.

Por ejemplo, alguna vez he trabajado con el tema de los presos de ETA y los derechos humanos. En España se ha machacado tanto con que los presos de ETA eran tan malos que parecía que no tuvieran los mismos derechos que tienen los demás. Si tu reclamabas el derecho de estos presos, parecía que fueras proetarra. En esos contextos es muy difícil trabajar, entre conceptos tan manoseados socialmente. El miedo a te califiquen a ti de proetarra, o de que directamente te juzguen por apología del terrorismo, ya te condiciona. Pero eso no es todo, también sientes que tu dibujo no se va a entender, porque el lector al que le va a llegar tiene asumidas ciertas cosas que para ti es imposible rebatir con una viñeta.

Tienes que hilar muy fino y trabajar mucho para que ciertas cosas se puedan entender, pero el trabajo más duro es no rendirse ante esas circunstancias e intentar buscar siempre donde están las líneas rojas y traspasarlas en la medida de lo posible, con inteligencia.

Se ha hablado mucho de la persistencia del franquismo sociológico...
Está ola que ha hecho retroceder en el tiempo las libertades creo que está más relacionada con la crisis del sistema, después de una larga etapa de bienestar en el mundo occidental. La última crisis, de la que no se ha terminado de salir, marca un punto de inflexión. Esta crisis fue generando focos de protesta, como pudo ser el 15M. En el fondo, lo de Catalunya tiene que ver con eso, un foco de disconformidad expresado de otra manera. En el caso de España, esta ola represiva de los medios de comunicación tiene más que ver con esta crisis del sistema que con este Franquismo sociológico, que también sigue estando más o menos presente a través del PP, de ciertas formas autoritarias y de ciertas actitudes y sectores.

 

           

Fuente: El Salto

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46