El próximo 28 de octubre tendrá lugar la votación anual en Naciones Unidas para solicitar el fin del embargo contra Cuba. Por tal motivo esta agencia entrevistó al embajador del país caribeño ante la ONU, Rodolfo Reyes Rodríguez.

Inevitable arrancar con las sanciones adoptadas contra Rusia, a las que "Cuba se opone firmemente. Rusia es un actor vital en las relaciones internacionales y actúa de manera responsable en la protección de la paz y la seguridad internacionales".

¿Es posible, le decimos, que Occidente no haya calibrado todavía que el mundo es ya multipolar, con todo lo que esto significa?

"Occidente entiende perfectamente que el mundo ha cambiado, sólo que las fuerzas políticas con pretensiones de dominación hegemónica que prevalecen en varios de estos países no están dispuestas a aceptar ese cambio y actúan contra todos aquellos que desafían el anterior status quo. Rusia es esencial en la consolidación del multilateralismo. En cuanto al papel de Rusia en América Latina considero que es muy positivo. Las relaciones de Rusia con la región han crecido de modo significativo y tienen un gran potencial. Son importantes en particular por los principios de respeto y beneficio mutuo que las rigen. Son significativas en el ámbito económico, pero también en el terreno político. Rusia y América Latina comparten un fuerte apego al multilateralismo y exigen el respeto estricto del derecho internacional. Coincidimos en que la fuerza no es la única, ni la mayoría de las veces la mejor vía para la solución de conflictos".

Respecto al bloqueo y la votación del 28 de octubre, el embajador explica que "se adoptará la resolución que exige el fin al bloqueo económico, comercial y financiero que han mantenido sucesivas administraciones estadounidenses contra Cuba desde el año 1960".

"Estamos convencidos de que nuevamente más de 185 países votarán junto al pueblo cubano. Este resultado es coherente con el clamor reiterado de la comunidad internacional que pide el fin de una política que por su esencia genocida no debió haber existido nunca y cuyos pretextos de aplicación se corresponden con lógicas imperiales y doctrinas que prevalecieron en el período de la llamada Guerra Fría", insiste.

"El pueblo cubano", dice, "ha resistido y crecido a pesar del bloqueo (…). Sin embargo, no pueden ser obviadas las consecuencias del bloqueo. Cada esfera de actividad humanos se ha visto afectada por esa política, por la persecución extraterritorial que impone, por la filosofía de castigo que entroniza. Por el negativo impacto del bloqueo, recrudecido en los últimos meses en el ámbito de la actividad financiera internacional del país, los cubanos reconocemos la trascendencia y agradecemos de corazón la solidaridad que recibimos de la comunidad internacional". "Es un mensaje de aliento y esperanza para la justa causa del pueblo cubano", agrega.

Recalcó que "Cuba no aplica sanciones ni realiza acción hostil alguna contra los Estados Unidos. No hemos establecido condicionamientos, sólo pedimos el respeto a nuestra soberanía y a la autodeterminación del pueblo cubano".

¿Y los últimos cambios en la política estadounidense?

"Al interior de los Estados Unidos se han producido cambios significativos en la opinión pública con relación a la política hacia Cuba. Hoy son mayoritarias las opiniones de aquellos que abogan por un cambio, por el fin de las medidas de castigo. Muchos reconocen el fracaso de la política sostenida por casi seis décadas".

¿Es posible que Cuba se sienta decepcionada con Obama?

"Tiene aún dos años de gobierno. Espero que escuche la opinión de los propios estadounidenses y de la comunidad internacional y proceda, en virtud de su autoridad, a poner fin a la filosofía del castigo de Estados Unidos a Cuba, en áreas, entre otras, como el bloqueo, la injusta inclusión de Cuba en la lista de Estados supuestamente patrocinadores del terrorismo y la liberación y repatriación de tres antiterroristas cubanos que han sido mantenidos injustamente encarcelados en los Estados Unidos por más de 15 años".

Otro de los grandes seísmos sociopolíticos de los últimos años ha tenido lugar en América Latina. ¿Cómo interpreta Cuba el cambio de paradigma?

"América Latina y el Caribe han avanzado de modo significativo en la defensa de la soberanía de sus pueblos y comparte la convicción de la necesidad de aplicar una estrategia propia de desarrollo. La creación de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe marcó un hito en ese proceso. Procesos subregionales de integración económica y coordinación política como CARICOM, MERCOSUR o UNASUR, son sólo algunos de los ejemplos que confirman esta tendencia. Cuba es un miembro activo y respetado en la comunidad de Estados de América Latina y el Caribe. Fracasó la política de aislamiento que ejecutó Estados Unidos contra Cuba".

Pero Cuba no sólo piensa en América Latina y EEUU. De hecho acaba de anunciar que enviará a 500 profesionales de la salud (médicos y enfermeras) como voluntarios para combatir el ébola en África.

"Somos y hemos sido solidarios por convicción. Hemos estado junto a los que lucharon contra el colonialismo y el apartheid, a los que combaten el analfabetismo y salvan vidas con la atención de salud. Nuestro personal sanitario, de modo voluntario, marchó a Pakistán a asistir a las víctimas del terremoto, a Haití a compartir el combate al cólera y ahora, más recientemente, a África Occidental a trabajar junto a los que luchan por vencer la batalla frente al ébola".

Desde hace años se debate sobre la posibilidad de una Cuba en la que tenga acomodo el pluralismo político mientras al mismo tiempo se conservan las políticas sociales y culturales. ¿Existe una percepción similar en Cuba?

"La pluralidad política no presupone la existencia de varios partidos. La clave del proceso democrático y de la pluralidad es la participación libre, real y sistemática de las personas y colectivos en la adopción de las decisiones del país, que nadie quede marginado ni excluido en el ejercicio de sus derechos".

Respecto a la emigración, a los jóvenes que abandonan su país por la dificultad de cumplidas sus expectativas profesionales y económicas, ¿Tiene solución?

"La migración laboral por supuesto que nos afecta. En este tema inciden varios factores. En primer lugar tenemos carencias materiales derivadas de nuestra condición de país de escasos recursos, sometido al prolongado y cruel bloqueo de Estados Unidos, la principal potencia económica en nuestra región y aún hegemónica en las relaciones financieras y económicas internacionales. Por otra parte, Estados Unidos desarrolla políticas y programas específicos dirigidos a promover la migración ilegal y el robo de cerebros a nuestro país".

Entrevista por: Julio Valdeón Blanco

La reconocida economista y analista mexicana dialogó con Miradas al Sur acerca de la creciente crisis política desatada por la desaparición de 43 estudiantes en el municipio de Iguala, del estado de Guerrero.

Guerreros Unidos, Los Rojos, La Familia, Los Caballeros Templarios, son solamente algunos de los nombres de las organizaciones criminales del Estado de Guerrero, México, que han comenzado a aparecer con fuerza en las páginas de la prensa internacional en las últimas semanas. Todos nombres que remiten a la fuerza, la virilidad, la lealtad, y que han servido para firmar las peores atrocidades cometidas en ese paraíso turístico en las últimas décadas. Según datos oficiales, solamente en 2013 se cometieron allí 2.203 homicidios. Una tasa de 63 asesinatos cada 100.000 habitantes, la más alta del país. Pero aun esos datos tienen el defecto de estar basados sobre lo que las autoridades federales y distritales registran, y en los últimos tiempos quedó más que claro que esa información es muy poco confiable. Porque si hay algo que caracteriza a los Guerreros Unidos, Los Rojos, La Familia o Los Caballeros Templarios, es su profunda penetración en la vida política e institucional de Guerrero. Alcaldes, fiscales, gobernadores y legisladores han sido acusados y hasta condenados como jefes de esos mismos grupos. El último caso que conmocionó a la sociedad mexicana, y que puso en evidencia estos vínculos, fue la desaparición de 43 estudiantes en el municipio de Iguala a manos de la policía local el pasado 26 de septiembre. Todos eran alumnos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, estado de Guerrero, institución que ha formado históricamente jóvenes con una fuerte tradición de lucha social. Entre sus ex alumnos se destacan Lucio Cabañas Barrientos, líder del grupo guerrillero Partido de los Pobres; el sindicalista Genaro Vázquez Rojas, asesinado en una emboscada por el ejército, o el dirigente comunista Othón Salazar Ramírez. En diciembre de 2011 la represión policial contra los estudiantes de esa escuela dejó un saldo de dos jóvenes muertos durante una protesta para exigir mejoras edilicias para la institución. Los normalistas de Ayotzinapa y sus profesores fueron atacados el mes pasado por efectivos municipales mientras viajaban a la manifestación que todos los años se realiza en la Ciudad de México en conmemoración de la masacre de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968. Allí pretendían llevar sus demandas por una reforma educativa y cuestionaban a las autoridades locales por las condiciones en que deben estudiar. Sin embargo, el alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, quien actualmente está prófugo, ordenó que se detuvieran los colectivos en que se trasladaban los normalistas. Desde ese momento seis personas murieron, 25 resultaron heridas y 43 estudiantes desaparecieron. Por estos hechos, las autoridades de Guerrero, pertenecientes al Partido de la Revolución Democrática (PRD), fueron sindicadas como cómplices del crimen organizado que azota el Estado, y la sociedad toda salió a manifestarse para pedir la aparición con vida de los jóvenes y la renuncia de los mandatarios locales. “Estos muchachos de Ayotzinapa lo que marcaron fue realmente el traspaso de un umbral”, analizó en esta entrevista con Miradas al Sur Ana Esther Ceceña, economista del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y referente del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica.

–¿Cómo se puede analizar lo que sucede en la política mexicana, a la luz de lo ocurrido con los normalistas de Ayotzinapa?

–Están pasando muchas cosas con la política mexicana. Es un proceso que viene avanzando desde hace unos 12 o 15 años, y se ha relacionado también con esta política general de la droga que hizo correr los centros neurálgicos desde Sudamérica hacia México. Porque, como el mercado más grande de consumo es EE.UU., México es la locación más adecuada. Eso fue provocando un corrimiento de esas actividades ilícitas relacionadas con la venta, el tráfico e incluso con la producción misma de drogas. Cuando esto se instaló ya de manera consistente en el país, EE.UU. promovió una política que llamaba de guerra contra las drogas, que fue asumida cabalmente por el entonces presidente Felipe Calderón a partir del año 2006. Esta “guerra contra el narco”, como se la llamó, significaba por un lado dar institucionalidad al trabajo del ejército en seguridad interna, y eso movió muchas cosas en el terreno de los cuerpos de seguridad del país, porque ya no eran solamente las policías las que estaban combatiendo el crimen organizado sino que entraba el ejército de manera muy protagónica en el combate supuestamente al narcotráfico. Desató realmente una guerra en el país esta política. A pesar de que la sociedad mexicana ha estado insistiendo muchísimo en que no es ni siquiera la manera de detener al narco, y que está provocando problemas terribles en el país, no se ha querido modificar. No solamente por las autoridades mexicanas. EE.UU. ha dicho reiteradamente que esa es la política adecuada y la que van a sostener. Y la sostienen a través de la Iniciativa Mérida y también a través de otro conjunto de relaciones que tienen con México hace tiempo atrás y que se han ido reforzando, pero siempre con esta misma intención. Eso se combina, por otro lado, con un país en el que las instituciones políticas son muy frágiles porque están muy deslegitimadas y porque la corrupción es algo realmente sistemático y abarca todos los niveles del manejo público.

–Qué significa esto para la vida cotidiana de la población?

–Hoy en México al mismo tiempo que hay reclamos por la aparición de estos muchachos tenemos muchos otros desaparecidos. Estos jóvenes de Ayotzinapa lo que marcaron fue realmente el traspaso de un umbral, por la manera tan impune, tan salvaje como fueron tratados. Pero de hecho es una tónica que está más o menos instalada en todo el país, y cada día aumenta el número de víctimas y desaparecidos. Hay muchos reclamos en ese sentido pero al mismo tiempo hay reclamos en todos los otros niveles. Es decir que hay una situación en la que ha desaparecido, o por lo menos hay vacíos gigantescos en el estado de derecho. En parte por esta militarización ascendente. Entonces no hay estado de derecho, no hay autoridades a las cuales acudir, no hay instancias que garanticen una cierta seguridad ciudadana, y eso combinado con el aumento de los negocios del crimen organizado y de varios otros tipos ha dado lugar a un explosivo. Estamos preocupadísimos porque el país parece estar a punto de estallar en pedacitos. Es decir, a punto de ser balcanizado. Porque no hay autoridad del Estado. Incluso ahora con estos acontecimientos terribles, mientras la sociedad está escandalizada, el presidente trata el tema como si fuera un atropellamiento de una persona en un viaducto. El Estado central está muy frágil y los poderes locales han crecido muchísimo. Se han fortalecido en parte a través de la representación política que tienen los gobernadores, pero siempre muy vinculados con la actividad mafiosa que hay en cada región. Entonces usted va a tener en cada lugar elecciones en las cuales algunos candidatos son retirados por miedo y otros son puestos con recursos del crimen organizado. De manera que se ha ido conformando una estructura de poder en todo el país de poderes locales muy contaminados por el crimen organizado y un Estado muy débil, con sospecha de estar imbricado también con el narco. Todo esto en el medio de una total y absoluta impunidad. La sociedad ha sido colocada en una situación de indefensión casi total. Se siente muy sola, muy agredida y en cierto sentido descontrolada porque no se sabe bien por dónde vienen los golpes, porque llegan por todos lados. No es una guerra muy focalizada. Es una guerra derramada hacia toda la sociedad. Y de repente puede ocurrir que es contra algunos empresarios, luego contra un poblado, o contra estudiantes o cualquier otro miembro. Es una situación de una tremenda inestabilidad, de un tremendo vacío del estado de derecho, de una indefensión muy grande y de una impunidad total.

–En su momento llamó la atención que las autoridades involucradas fueran miembros del PRD, que se presentó en los últimos años como un contrapeso progresista a la corrupción generalizada…

–Es el sistema político en su conjunto. Por supuesto hay matices, pero que en estas circunstancias son menores. Ya no hacen diferencias. El caso de Guerrero es gravísimo en ese sentido, es muy elocuente. Porque el gobernador que ha sido reiteradamente señalado por una actitud de arrogancia e impunidad y atropello, está sostenido por el PRD. La cúpula le ha sostenido su apoyo y está entonces involucrada en lo que está sucediendo ahí. El gobernador dijo que él no intervino cuando supo lo que estaba sucediendo con estos muchachos porque llamó al alcalde de Iguala y no le contestó el teléfono, por ejemplo.

–¿Entonces no hay ninguna alternativa?

–La situación es difícil porque realmente ha escalado muchísimo. Los niveles a los que ha llegado esta imbricación entre la política, las instituciones y el crimen organizado son muy altos. Pero la sociedad está movilizadísima incluso en estas circunstancias que son tan difíciles, de tanto miedo. Tenemos jóvenes en las calles de todas las ciudades importantes del país todo el tiempo reclamando. Y eso es algo muy sentido por los jóvenes. Porque la verdad que esto es una guerra. Una guerra social en que la gran parte de los afectados son los jóvenes. Se mata a los migrantes jóvenes, se desaparecen jóvenes que son llevados a fincas y se les hace trabajar como esclavos. Están ocurriendo cosas gravísimas que no salen tanto a la luz y que involucran sobre todo a la población joven, que ya están golpeados por el neoliberalismo, por una situación económica difícil, que no tienen muchas perspectivas de futuro y además son las principales víctimas de estos criminales. Creo que ha llegado el momento de que, si de por si van a vivir asustados porque les puede pasar de todo, es el momento de tomar la rienda y salir a levantar sus voces. Y se están organizando, se están movilizando. Algo muy curioso es que en este caso tenemos jóvenes de universidades privadas, de las que forman los cuadros de la burguesía, que se han movilizado y han hecho actos en apoyo a los normalistas de Ayotzinapa. Es decir que hay realmente una conmoción social amplia, que abarca muchos sectores de la sociedad. Pero además tenemos organizaciones de derechos humanos, más tradicionales, intelectuales, académicos, sindicatos o trabajadores que también se movilizan. Incluso organizaciones barriales. Los culpables de este asesinato son los culpables de todo lo que le está ocurriendo a esta sociedad. Es como un criminal amplio, un masacrador muy amplio que nos está golpeando a todos en todos lados. Que está carcomiendo derechos, que nos está quitando las pocas libertades democráticas que se habían conseguido. Y llegó el momento en que la sociedad no está más dispuesta a permitirlo. No se si esto es suficiente como para echar atrás una dinámica que ha ido corroyendo, descomponiendo la sociedad hasta tal punto, pero creo que más bien tendríamos que pensar en qué tanto se logra reconstruir los valores sociales, los valores democráticos, en un mediano plazo, y qué tanto se logra controlar a la corrupción cuando ésta ha llegado a los niveles más altos. Esto quiere decir que las instituciones que estarían abocadas a controlar y sancionar están comprometidas con la misma corrupción. Es una situación que no se resuelve de un día para el otro. No basta con cambiar un presidente o poderes locales. Es un trabajo que va a tomar tiempo, que nos va a costar para recuperar la posibilidad de vida en este territorio. Pero mucha gente está en eso y estamos peleando como podemos y donde podemos.

–Es llamativo cómo en los países con mayor presencia militar y económica de EE.UU., como México, Colombia o inclusive Paraguay, se note mayormente esta descomposición y la actuación del crimen organizado. ¿Hay ahí alguna relación?

–Lo que está ocurriendo en México tiene que ver con este reacomodo territorial y disciplinario que corresponde al siglo XXI. Nosotros hablamos aquí de que estas guerras como la que está ocurriendo en México son las guerras del siglo XXI. Que no son propiamente una guerra. No es una dictadura. Eso tiene principio y fin. En el caso de lo que nos está ocurriendo a nosotros es el crecimiento rampante de una situación de guerra. Una situación de guerra que se instala y que como no tiene un principio claro tampoco tiene un fin claro. Va poco a poco transformando las formas de vida. Por un lado con ese disciplinamiento que requiere el capitalismo a nivel internacional. Para no­sotros EE.UU. es el hegemón principal de este sistema capitalista por más que haya disputas hegemónicas. Y para nosotros, que vivimos al lado, que tenemos una frontera enorme con ellos, que tenemos 17 millones de mexicanos viviendo allá, que tenemos vínculos muy fuertes con ellos, la política de EE.UU. es la que se asume como representación del capitalismo mundial. Para ellos el siglo XXI ha sido un siglo de muchos desafíos porque el capitalismo como tal está siendo fuertemente cuestionado en todos los lugares del planeta. Y poblaciones incluso chiquitas se levantan contra las políticas capitalistas. Y eso está ocurriendo en tantos lugares que se ha vuelto un elemento de desafío a los planes de impulso de la acumulación capitalista. Las empresas son fuertemente contestadas, se buscan recursos legales o de movilización para evitar que las mineras destrocen territorios. Entonces el desafío ha implicado que en este siglo XXI se ha estado pensando estratégicamente un reordenamiento de las disciplinas en el territorio. Por disciplinas entiendo la aceptación de un modo o de otro de la dinámica del sistema capitalista y su modo de acumulación. Para hacer este reordenamiento evidentemente uno de los brazos fuertes ha sido el militar. La militarización en América latina solamente en el siglo XXI ha hecho pasar el número de bases en un continente donde hay una situación relativa de paz, donde EE.UU. tiene muchos recursos diplomáticos y económicos para tener el control de la situación. Que se ha dado a través de las bases militares pero también en las modificaciones en el comportamiento militar. En las reglas de control de las sociedades. Por ejemplo, los cambios en los códigos penales y las leyes relacionadas con la seguridad. La introducción por ejemplo de esta idea del enemigo terrorista en todos nuestros países. Y lo que hace eso es colocar a la población como sospechosa. El terrorista es un enemigo difuso, que no se sabe dónde está y por dónde va a salir. Que generalmente se parece mucho a la gente sencilla, que actúa desde su casa haciendo por ejemplo un arma biológica. Entonces todo poblador de estos países es un sospechoso. Cambió el estatus. Nosotros antes eramos siempre inocentes hasta que se pruebe que somos culpables. Hoy es al revés. Hoy somos culpables hasta que se demuestre que somos inocentes. Y esto hace que las políticas de seguridad se hayan modificado muchísimo. Hoy en todos nuestros países, incluido EE.UU., nos pueden detener sin orden de aprensión, pueden catear nuestros domicilios sin orden. Simplemente con la justificación de que podríamos ser terroristas. Esto ha provocado situaciones que llevadas al extremo son la que tenemos en México. Aquí tenemos sí un enemigo claro que se marcó cuando inició la guerra contra en narco que eran los cárteles de la droga. Pero hasta donde nosotros sabemos han sido tocados muy levemente. El negocio de la droga sigue siendo un negocio boyante en el país. Los cárteles controlan territorios, vías de comunicación, siguen teniendo altísimas ganancias y la sociedad es la que está siendo afectada. Es decir, aquellos que de algún modo eran afectados por estas actividades ilegales también están siendo afectados por aquellos que supuestamente las están combatiendo. Pero esto no es propiamente una guerra. No hay una declaración de guerra ni una dictadura. Es un país supuestamente democrático. Pero todo el sistema político valida estas cosas, y parece como que esto es una anomalía. Cuando crece la criminalidad nos debemos preguntar cómo todas las instituciones la han estado auspiciando. Hay cosas que hacen que son terribles. Han creado una cantidad de cuerpos de seguridad en estos años que realmente da risa. Porque cuando crean uno, capacitado, de alto nivel, que se ocupe de combatir al crimen organizado, al cabo de un año lo sacan porque todos se corrompieron y crean otro. Empieza a ocurrir que el propio ejército y la policía están capacitando gente que en realidad está trabajando para el crimen organizado.

–¿Cómo reaccionan las sociedades ante este proceso?

–Yo creo que hay como dos sociedades paralelas acá. Esta sociedad sórdida del crimen, donde matar ya no es un problema, donde lo que está en cuestión no es si uno mata, sino cómo mata. Y otra sociedad que ya no sabe muy bien dónde está parada. Que es la que se quedó con la idea de que estábamos en un país con ciertas reglas democráticas, con cierta posibilidad de acudir a ciertas instancias de regulación jurídica, que tenía cierto tipo de valores para la cual matar sigue siendo inadmisible. Pero esa parte va quedando un poco colgada del aire. La descomposición social en México está siendo muy profunda. Porque lo que ocurre en la sociedad realmente existente es que lo que se está instalando es una situación de guerra que no es una guerra. Es un cambio de modalidades de vida. Tal vez a modalidades de muerte.

Fuente: Nodal

Para o ex-presidente, a mídia tradicional agride a democracia e esconde o debate de projetos. O de Dilma, de avançar nas políticas que respeitam os trabalhadores e que estão mudando o Brasil. E o de Aécio, que leva ao retrocesso

Parece que foi ontem, mas aconteceu em 2002. O metalúrgico, sindicalista e fundador do PT Luiz Inácio Lula da Silva tornava-se presidente da República, em sua quarta tentativa. Derrotou o partido que, hoje, 12 anos depois, diz ser o da “mudança.”

O PSDB de Aécio Neves já tem até ministro anunciado, o ex-presidente do Banco Central Armínio Fraga, que insiste: é preciso “arrumar a casa”, a economia está uma bagunça. Como assim?, pergunta Lula. “Ele, na verdade, é um desarrumador de casa. Quem arrumou a casa fomos nós.”

Para o ex-presidente brasileiro, a expressão do economista é um eufemismo para aumentar o desemprego e reduzir ganhos salariais em nome da eficiência das contas públicas. Ou em sua definição: “Arrumar a casa é tirar aquilo que o povo conquistou neste período de 12 anos”.

Em meio ao vale-tudo desenfreado na reta final da eleição, Lula recebeu a Revista do Brasil para uma reflexão sobre a necessidade de aumentar a consciência política das pessoas. “Se ficar só na agressão pessoal ou partidária, eu acho que a gente não politiza a sociedade.”

Lula pede ao povo para ficar alerta em relação às propostas em jogo: manter uma política que busque reduzir as históricas desigualdades do país, projeto personificado por Dilma; ou devolver o poder a um grupo que governa para apenas uma parcela da população.

Segundo ele, a mídia tradicional trabalha diuturnamente contra o PT, esconde a comparação de projetos e despolitiza os debates. “Gostaria que a campanha, ao terminar, além do somatório de votos, tivesse um crescimento da consciência política da sociedade”, diz.

Pouco mais de um ano atrás, o senhor deu uma entrevista falando que “estava no jogo”. Agora, próximo do segundo turno, não acha que o jogo ficou mais bruto?

Os adversários, embora sejam os mesmos das outras disputas, estão mais raivosos. O que é uma contradição com todo o discurso que eles fazem ou faziam, que o PT era agressivo… Agora, é o PT que está muito tranquilo e eles que estão muito agressivos. Em alguns casos, com campanha de denúncias e difamações que somente a extrema-direita tinha competência de fazer em alguns momentos históricos do Brasil. Agora, de qualquer forma, o jogo sempre vai ser duro quando o PT está numa disputa de uma prefeitura, de um estado ou do Brasil. Porque o PT conseguiu mudar o jeito de governar o Brasil, conseguiu estabelecer uma nova relação entre o Estado e a sociedade, entre o governo e os setores organizados da sociedade. Isso incomoda essas pessoas, porque eles não querem que as pessoas participem. Chegamos ao cúmulo de estarem raivosos porque as pessoas que votaram na Dilma são “desinformadas”, “informados” são só os que votaram neles. Acho que esse ódio que está sendo divulgado, essa campanha feita diuturnamente contra o PT, que não é de hoje – isso é desde que nós nascemos, mas mais marcadamente depois que chegamos ao governo – fez com que a campanha fosse mais radicalizada. Nós temos uma estratégia de campanha, temos uma candidata competente, que tem experiência de vida, e estamos preparados para qualquer embate. Gostaria que a campanha, ao terminar, além do somatório de votos, tivesse um crescimento da consciência política da sociedade. Que as pessoas saiam do processo eleitoral gostando mais de política, se sentindo participativas, dispostas a exigir e a cobrar mais dos eleitos. Eu espero isso. Se ficar só na agressão pessoal ou partidária, a gente não politiza a sociedade.

Essa queda de qualidade na oposição, que não privilegia o debate de projetos, tem a ver com o perfil do Fernando Henrique, do estilo dele de ser oposição?

Neste momento, há um esforço muito grande, enorme, de uma parte da imprensa brasileira de tentar ressuscitar o Fernando Henrique Cardoso. Tem muita gente que tem 30 anos hoje e nem lembra que o Fernando Henrique Cardoso foi presidente da República. Há uma tentativa de ressuscitá-lo como porta-voz de um partido que não se comporta como partido de oposição, porque não tem um programa alternativo para a sociedade. O que tem, na verdade, é uma imprensa partidarizada. A grande oposição no Brasil hoje não é o PSDB, é a imprensa. Enquanto o candidato espera o ano inteiro para ter 45 dias, para ter o horário na televisão, eles fazem campanha 24 horas por dia durante o ano inteiro, não tem limite. O Fernando Henrique tem hoje pouca ascendência sobre a campanha eleitoral, tem pouco voto. E acho que é por isso que o PSDB, desde que ele deixou a Presidência, não utiliza ele em debate. O Aécio utilizou mais porque para ganhar dentro do PSDB, precisou do apoio do Fernando Henrique, que, como todo mundo sabe, historicamente não é muito simpático ao Serra. A qualidade da oposição caiu. Aliás, a qualidade do debate político caiu muito. E Fernando Henrique tem responsabilidade nisso, porque puxa para baixo o debate, quando poderia elevar. Essa que ele disse agora, que quem votou na Dilma é a parte mais desinformada da sociedade, do Nordeste, é de uma grosseria elitista que jamais poderia sair da boca de um sociólogo. O cara estuda, mas a massa encefálica tá pronta na cabeça dele. Ele não pode mudar. Ele pensa exatamente assim, que o Brasil tem de ter uma camada pobre que não tem direito a nada. Hoje, o cidadão tem mais cidadania, mais salário, política de transferência de renda, crédito consignado, crédito rural, tudo melhorou. Então, o mundo que ele vê é do tempo que ele governava. Por isso, rebaixa tanto o debate político e econômico.

Assim como em 2010, logo depois do primeiro turno houve manifestações nas redes sociais contra os nordestinos. A conscientização não avançou, vivemos uma certa separação, principalmente, entre Sudeste e Nordeste?

Acho que o nível de consciência política às vezes acirra esse debate. Mas se você olhar historicamente, grande parte dos políticos nordestinos sempre achou que São Paulo age com eles como os Estados Unidos age com outros países. Que São Paulo é uma espécie de Estado imperialista. E, ao mesmo tempo, São Paulo leva sempre vantagem, porque é o mais rico. O que nós começamos a fazer? Começamos a estabelecer uma política de desenvolvimento que levasse em conta a diminuição das desigualdades regionais. Permitir que o país fosse mais igual, tivesse mais escolas, diminuísse a mortalidade infantil, o analfabetismo, que tivesse mais empresas e mais emprego no Nordeste. E esse foi o grande mote que fez com que o Nordeste crescesse mais do que São Paulo. E você percebe que a importância da economia paulista em relação ao PIB tem diminuído. Não é só porque tem perdido empresa, é porque o Nordeste tem ganhado empresa e gerado desenvolvimento mais rápido. O que é normal. E as pessoas começam a ter direitos, a exigir mais, e aí fomenta essa divergência que eu acho absurda. Não é só no Brasil. No mundo inteiro, sempre foi assim. Quando a camada mais pobre ou uma região começa a ascender socialmente, aqueles que já ascenderam começam a ficar com raiva. É mais gente no restaurante, no avião, no aeroporto, viajando de trem, no shopping. E gente que eles não conheciam, que antigamente não conseguia entrar no shopping. Isso vai criando um certo rancor… Esse pensamento, graças a Deus, está na cabeça de uma minoria. E não tem preconceito com nordestino rico, contra o negro rico. O preconceito está ligado à possibilidade econômica das pessoas. Eu fico triste quando um homem como Fernando Henrique Cardoso abre a boca para falar uma bobagem dessa.

Como o debate de projetos escondido no noticiário, o destaque de todos os jornais são as “denúncias” do diretor da Petrobras investigado, do doleiro. De que forma esse clima afeta a campanha da presidenta Dilma?

Estou muito preocupado. Eu tenho a impressão de que neste país tem sempre uma tentativa de golpe. Tem sempre um Carlos Lacerda querendo derrubar alguém. Você tem um processo em que as pessoas estão fazendo delação premiada, esse processo está nas mãos de um ministro da Suprema Corte, porque não pode vazar, porque depois da delação é possível investigar se é verdade. Estranhamente, como a Suprema Corte reivindicou o processo para lá, o juiz convoca as pessoas para depor e colocar na internet o depoimento, quase como se fosse uma ação política, quase como se fosse “vamos fazer um depoimento agora para dar material de campanha para os adversários do PT”. Se daqui a três ou quatro meses for provado que não é verdade aquilo que ele falou, o prejuízo está feito. É gravíssimo o que está acontecendo, às vezes me cheira a tentativa de golpe mesmo, de colocar em risco o processo democrático. O que foi prometido para esses senhores na delação premiada? Será que foi só diminuir a pena ou será que foi prometido “se o PT for derrotado, poderá ter mais coisas?” A gente não sabe. É um processo insidioso, porque não tem nenhum momento na história do Brasil em que o governo investigou mais qualquer denúncia contra qualquer pessoa como neste governo, que tenha a quantidade de instrumentos, desde a transparência das coisas que o governo faz, até a fiscalização do Ministério Público, do Tribunal de Contas, da Controladoria Geral da República. Ou seja, é o governo que criou a Lei de Acesso à Informação. Eu me preocupo, porque acho que isso é uma tentativa de fazer interferência no processo eleitoral a 15 dias das eleições.

Ontem (quinta, 9 de outubro) houve um debate na GloboNews entre o ministro Guido Mantega e o Armínio Fraga (ex-presidente do Banco Central no governo FHC). Enquanto o ministro Mantega enfatizava os ganhos sociais decorrentes das escolhas econômicas que o governo fez, o Armínio insistia na necessidade de arrumar a casa. Como essas diferenças de pensamento podem ser traduzidas?

Quando o Armínio Fraga fala em arrumar a casa, é porque ele não tem coragem de dizer que é preciso ter um pouco de desemprego, na lógica dele, é preciso diminuir os ganhos salariais e o salário mínimo, acabar com essa política de transferência de renda, e é preciso dificultar o crédito. Se ele pudesse falar fora do processo eleitoral o que ele ia fazer, era exatamente isso. Por isso que ele fala “arrumar a casa”. Ele não é nenhuma arrumadeira, porque quando estava no Banco Central ajudou a desarrumar a economia deste país. A inflação estava 12,5% quando eu cheguei na Presidência da República, o Brasil devia US$ 30 bilhões para o FMI. Viviam, ele e o Malan (o ex-ministro da Fazenda Pedro Malan), nos Estados Unidos buscando dinheiro para fechar a conta no final do mês, nós tínhamos um desemprego de quase 13%, o salário dos trabalhadores não aumentava, o salário mínimo não aumentava… Então, ele, na verdade, é um desarrumador de casa. Quem arrumou a casa fomos nós, que provamos que é possível aumentar o salário mínimo, o salário das categorias organizadas, que é possível fazer política de transferência de renda e, ao mesmo tempo, é possível controlar a inflação. É importante que o povo saiba claramente que o que está em jogo é um projeto de volta ao que nós já conhecemos há muito tempo neste país, a um passado em que os trabalhadores faziam greve e não ganhavam nada.

Eu cansei de fazer greve, às vezes nem inflação a gente recebia. Então, eu acho que o Guido e a presidenta Dilma têm dito, em todas as oportunidades que eu vejo eles falarem, que esta é uma crise do capitalismo, feita pelo sistema financeiro, no coração do sistema financeiro e que os trabalhadores não têm de pagar. Logo que saiu a crise, em 2008, o Gordon Brown (ex-primeiro-ministro do Reino Unido) fez uma visita ao Brasil e foi uma coisa que a imprensa deu muito destaque quando eu disse: olha, é importante que vocês saibam que não são os negros da África, os índios da América Latina os responsáveis por essa crise. Os responsáveis são os loiros de olhos azuis. E a Dilma tem dito categoricamente: não haverá prejuízo para o trabalhador brasileiro com essa crise. Apesar do negativismo da imprensa brasileira, há um reconhecimento no mundo inteiro do milagre que o Brasil fez. Embora o PIB não esteja crescendo tal como todos nós gostaríamos, a verdade é nós estamos com desemprego menor do que muitos países que conhecemos e são desenvolvidos. E esse é um valor extraordinário, emprego; e as pessoas ainda tendo aumento real de salário. Isso é muito importante. Todo mundo vê o Armínio falar de vez em quando “o salário mínimo está muito alto, cresceu em demasia”. O que ele quer? Não pode aumentar o salário mínimo? Fazer ajuste fiscal e fazer o trabalhador pagar o preço? No nosso governo não vai acontecer isso.

Ele também fala sobre diminuir os bancos públicos…

Mas é importante a gente lembrar que eles queriam privatizar todos os bancos públicos. O que incomoda para eles os bancos públicos? Quando estourou a crise em 2008, numa conversa que tive por telefone com o presidente Obama, comecei a mostrar que seria importante que os Estados Unidos tivessem um sistema financeiro mais ou menos igual ao nosso, que temos três bancos públicos fortes, e temos bancos privados fortes. Eu citava o Banco do Brasil, a Caixa, o BNDES como os três instrumentos que me permitiram acionar para tirar o Brasil da crise.

Logo que veio a crise, nós liberamos R$ 100 milhões do compulsório na expectativa de que o sistema financeiro utilizasse o dinheiro para financiar o mercado. O que aconteceu? Pegaram e compraram títulos do governo. Ou seja, fomos obrigados a fortalecer os bancos públicos. Foram o Banco do Brasil, a Caixa e o BNDES que não deixaram este país entrar na bancarrota. São esses bancos que fazem o crédito para a agricultura, que financiam Minha Casa, Minha Vida, a agricultura familiar. Esses bancos têm uma importância extraordinária para este país. E eles querem acabar.

Na nossa visão de Estado, os bancos públicos têm um papel extraordinário de equilíbrio no mercado financeiro. Eles se incomodam porque o BNDES está emprestando muito dinheiro que eles gostariam de emprestar. Emprestem! Agora, se tiver gente precisando de dinheiro e os bancos não querem emprestar, o governo vai ajudar, porque queremos que se empreste para o desenvolvimento do país.

Então, eu acho que o povo tem de ficar alerta. O “arrumar a casa” deles é tirar aquilo que o povo conquistou neste período de 12 anos. É diminuir o papel dos bancos públicos, ou vender. Eles já queriam fazer isso 12 anos atrás. Eles querem vender o patrimônio do país e, por isso, eu acho que eles não vão ganhar as eleições, porque o Brasil aprendeu que os bancos públicos têm um papel extraordinário no desenvolvimento da nossa economia.

Esse debate muito concentrado em inflação, superávit, PIB não acaba marginalizando a discussão sobre a política industrial?

Na verdade, se discute política industrial, o governo tem propostas de inovação. Nós demos um salto de qualidade na indústria automobilística. De vez em quando, vejo as pessoas dizerem que não tem investimento. Faz quatro anos consecutivos que o Brasil é o terceiro ou quatro país a receber investimento direto. Este ano, vamos chegar a US$ 67 bilhões. No tempo deles, acho que o máximo que conseguiram foi US$ 19 bilhões, e eles faziam festa.

Quando eu estava na Presidência, muitas vezes eu discutia com o Palocci (Antonio Palocci, ex-ministro da Fazenda), com o Meirelles (Henrique Meirelles, ex-presidente do Banco Central), com o Guido (Mantega, então do Planejamento, hoje Fazenda), uma coisa que não é muito aceita pelos economistas. Você tem de discutir superávit e meta de inflação, sim, mas vamos discutir meta de inflação, e vamos discutir meta de crescimento. Tentar estabelecer compromisso de controlar a inflação e de fazer a economia crescer.

Não é uma discussão fácil, porque eles (economistas) acham que não combinam as duas discussões. É um debate que nós precisamos fazer. Se eu não tiver uma meta, eu não vou atrás. Quando eu estava na Villares (metalúrgica em que Lula trabalhou no ABC Paulista) a gente recebia um lote de peças e uma cartela que dizia em quantos minutos era pra fazer cada peça. Então, eu acho que, na economia, nós também precisamos inovar. Vamos estabelecer meta de crescimento, de investimento, ciência e tecnologia, dar desafios para a gente mesmo cumprir.

Entraria emprego na meta do Copom, que considera basicamente a situação inflacionária?

Veja, o governo estabelece meta. O Banco Central só tem como instrumento os juros. Ou seja, o governo tem outro instrumento, que é cortar ou estimular o crédito. Quando chegamos na Presidência da República, no Brasil inteiro tinha apenas R$ 380 bilhões em oferta de crédito. Hoje, só o Banco do Brasil deve ter R$ 675 bilhões ou mais. Então, você tinha uma opção. Reduzir a taxa Selic e cortar o crédito. Eu dizia: cortar o crédito é cortar na veia. A taxa Selic pode demorar seis meses para surtir efeito. Agora, quando você corta o crédito é no dia seguinte. O cara não vai na loja comprar.

Então, eu era favorável… Aumentava a taxa Selic e diminuía a TJLP (Taxa de Juros de Longo Prazo). A gente foi manuseando isso. E deu certo. A TJLP é bem menor que a taxa Selic. A gente não pode usar a palavra “subsidiado” porque a Organização Mundial do Comércio vai encher o saco, mas você pega a Caixa Econômica, o Minha Casa, Minha Vida, se a pessoa tivesse de comprar uma casa de R$ 60 mil pelo sistema financeiro normal ela pagaria R$ 900 por mês. Ela paga R$ 50 porque é subsidiado. E se não for subsidiado, como o pobre vai ter casa? O Estado tem de assumir.

É como o programa Luz para Todos. No tempo do Fernando Henrique Cardoso, tinha o Luz no Campo, em que o cara tinha de pagar tudo. Ora, mas o cara que está no meio do mato não pode pagar nada. Vamos levar pra ele. Isso custou quase R$ 20 bilhões aos cofres públicos, mas esses cidadãos têm o direito de serem tratados como o cara que mora na avenida Paulista, em Copacabana, ou na Marechal Deodoro… E nenhuma empresa privada vai levar energia se não tiver retorno. Então, o Estado tem de levar.

O debate econômico é estreito?

Acho que o debate econômico tem de ser mais plural. Hoje, nós não temos mais debate econômico porque você não tem economista, é só analista de mercado, analista de mercado, analista de mercado. O debate passa por isso. Tentamos fazer isso, e a Dilma tenta fazer, mapear quais os setores em que o Brasil é competitivo. Sabe o que acontece?

Vou te dar um exemplo. Na agricultura, o Brasil é altamente competitivo. Nós temos tecnologia, terra, água, sol. Esse é um setor em que o Brasil pode avançar. O setor de papel e celulose, podemos ter uma indústria extraordinária neste país. Na indústria química, o Brasil pode se tornar competitivo. Precisamos abrir novos mercados para que a gente possa competir com os chineses, os americanos, os alemães, naquilo que a gente pode competir.

E essa discussão de desenvolvimento tem de estar ligada ao debate econômico. Debate econômico não é só inflação, dívida pública… É discutir geração de emprego, poder do salário, ganhos sociais do povo brasileiro, industrialização, investimento em infraestrutura. A gente não pode deixar de lembrar que nós, em 12 anos, recuperamos a indústria naval brasileira. Em 1970, nós eramos a segunda indústria naval do mundo. Em 2000, a gente tinha acabado. E nós recuperamos, já está com 86 mil trabalhadores e vai continuar crescendo. Quando o Brasil tenta fazer, teima, consegue.

Entrevista por: Rede Brasil Atual

El politólogo y escritor italiano, Manlio Dinucci, en entrevista para teleSUR, aseguró el origen del autodenominado Estado Islámico fue en Libia, durante la guerra de la OTAN en contra de LIbia y desde ahí los combatientes pasan a Siria con el objetivo de desmantelar al Gobierno de Siria.

Fuente: TeleSur

Existe una suerte de ventana, una grieta causada por la desintegración del régimen político del 78; un espacio que podría servir para lograr un cambio político, económico y social, pero que podría dejar de existir si las élites políticas y económicas vuelven a juntar las piezas de su particular puzzle, si empiezan a recuperarse. Para evitarlo, hay que construir una "maquinaria de guerra electoral rápida y eficaz", que permita poner a "la casta" en su sitio, y devolver a los ciudadanos la soberanía de sus estados.

O este es al menos el diagnóstico de Íñigo Errejón, director de la campaña que llevó a cinco miembros de Podemos al Europarlamento, y que también ejerce como portavoz de la formación. Apenas tres días después de concluir el primer encuentro presencial de la Asamblea Ciudadana Sí Se Puede, Errejón defiende que la reunión en Vistalegre ha marcado un hito en la historia política de este país, y que los poderes están aterrados por su irrupción en la escena política, hace casi 10 meses.

Sobre la polémica por las críticas del grupo de trabajo del eurodiputado Pablo Echenique al sistema de votaciones de los documentos que sentarán los cimientos de Podemos, Errejón responde que su grupo, el de Pablo Iglesias, ya había mostrado sus cartas, que "nadie puede llamarse a engaños". El lunes se conocerán los resultados de estas votaciones, en las que pueden participar más de 170.000 personas, y que podrían llevar a Errejón a presentar su candidatura a los órganos directivos de esta joven fuerza política. Eso sí, siempre que considere que el proyecto elegido es capaz de lograr el objetivo de cambiar el país.

De verbo ágil y respuestas contundentes, a sus 31 años Errejón se ha convertido en uno de los máximos exponentes del partido que causa más dolores de cabeza al Ejecutivo de Rajoy, y es para muchos el verdadero cerebro de Podemos.

¿Sale reforzada la formación tras el encuentro de este fin de semana?

Sale reforzada, en parte porque se ve que lo que estamos haciendo no lo aguantaría ningún partido del régimen del 78. Los que aspiran a ocupar labores de dirección en esos partidos no suben a un escenario para contestar cualquier pregunta, que cualquiera mande con un teléfono. Lo que hemos hecho este fin de semana envejece al resto de formaciones políticas: poner a 8.000 personas a discutir durante día y medio sobre los principios políticos, éticos y organizativos de Podemos no es llenar Vistalegre para un mitin de hora y media. Eso, además de las 150.000 personas que van a poder votar, y de las 150.000 que entraron en distintos momentos en el streaming...  Constituye un ejercicio de transparencia extrema; no sólo no hemos ocultado que hay diferentes posiciones, sino que hemos hecho todo lo posible para que se vean. Un ejercicio de tanta transparencia implica asumir riesgos, y quien quiera golpear a Podemos va a encontrar en el corto plazo más material para hacerlo, pero cuando termine el proceso de votaciones, cuando hayamos elegido a quienes dirigirán el partido, tendremos una fuerza más cohesionada y consistente, con la legitimidad de haber desarrollado el proceso más democrático en la historia de nuestro régimen político.

"Ha sido un ejercicio de transparencia extrema; no sólo no hemos ocultado que hay diferentes posiciones, sino que hemos hecho todo lo posible para que se vean" ¿Qué figura sale más reforzada: la de Pablo Iglesias como líder, o la de Podemos como formación?

Podemos, sin duda. La figura de Pablo Iglesias ha salido reforzada, pero venía muy fuerte, y nadie la cuestiona; es una figura que ha caminado y se ha desarrollado de forma paralela a la de Podemos, sin la cual esta formación no hubiera existido. Quienes hayan visto el congreso pueden tener diferencias, pero no pueden sino concluir que vamos en serio. Lo hemos dejado claro desde el nacimiento de Podemos: es el momento de descomposición del régimen del 78, de sus actores, instituciones y consensos, hay condiciones para ganar, para constituir una mayoría diferente. Estamos en un momento de colapso, hay una ventana de oportunidad que permite ganar, y Podemos sale a ganar.

¿Ve a Pablo Iglesias como presidente del Gobierno?

Si los ciudadanos deciden que vaya en las listas de Podemos, y si finalmente recibe la aprobación mayoritaria del resto de los españoles,  sí, sin ningún problema. Pero primero falta que pase esos filtros.

¿Y a Pablo Echenique?

Sí, lo mismo. No creo que él se haya postulado para ponerse al frente, como sí ha hecho Pablo Iglesias, pero si los ciudadanos así lo deciden, sí. Si somos capaces de construir poder para una mayoría empobrecida, que vota pero no gobierna, será con el mejor candidato, y si la gente decide que el mejor es cualquier compañero de Podemos, así será.

¿Va a presentar su candidatura a los órganos directivos de Podemos, como harán otros compañeros? Carolina Bescansa, Luis Alegre o el propio Iglesias han dejado claro que no han llegado hasta aquí para echarse atrás cuando toque asumir responsabilidades.

Sin duda. He venido desarrollando labores casi interinas desde que nació Podemos, como la función estratégica en la campaña electoral, por lo que me postularé para desarrollar labores similares, de conducción y diseño de la estrategia política de Podemos. Así estaría más cómodo; para seguir desarrollando estas labores quiero ser legitimado.

¿Dará este paso sólo si sale elegida la propuesta que defiende, Claro que Podemos?

"Donde antes había un conjunto de personas asustadas, disociadas, cínicas, nosotros tenemos que construir un pueblo, un 'nosotros' En mi opinión, si sale esta propuesta, Podemos ha tomado el rumbo adecuado, y las decisiones más valientes  y de mayor inteligencia táctica y estratégica para este año, decisivo en la historia de España. Es un proyecto con el que me identifico plenamente, y con el que sería un orgullo estar al frente. Si salen otras propuestas, tengo que estudiarlo, porque a lo mejor no me parece que Podemos esté yendo por el sitio más inteligente. En cualquier caso seguiría en Podemos, sometido a la decisión de la militancia. Podemos es un proyecto ilusionante, salga lo que salga, pero evidentemente no todas las decisiones me parecen igual de acertadas, y está bien que se pueda decir así. Hay otros compañeros que han tenido la valentía y la coherencia de defender posiciones distintas, de ponerlas encima de la mesa y de someterlas a debate, y eso siempre es de agradecer; el premio natural para eso es que les toque la primera línea. Si sale otra propuesta, resultará que hay compañeros que han leído mejor qué es lo que una parte muy amplia de la sociedad está demandando, qué quiere la sociedad española de Podemos, y hacia dónde quiere que vayamos.

Sus compañeros de Claro que Podemos creen que el equipo responsable del documento escogido por la asamblea debe ponerse al frente de la formación. Si para esto sí ligan proyecto y persona, ¿por qué han estructurado la asamblea en dos fases, para votar proyectos y personas por separado?

Queremos que primero haya una discusión de ideas y proyectos, pero al mismo tiempo decimos que no creemos que todos los rumbos sean igual de buenos. Si la gente nos apoya, nos pondremos en las posiciones más destacadas para conducir el proyecto que nos parezca ganador, pero no todos los proyectos nos parecen ganadores, y nos la jugamos. Si hubiéramos ligado a la actual dirección con su proyecto político, organizativo y ético, la dirección del voto sería más fácil de imaginar, por el mayor peso mediático, comunicativo, de influencia cultural e intelectual en los debates de Podemos de estas personas. Hemos dicho que hay que tener discusiones de ideas, pero las posiciones de las personas no son intercambiables, como si fuéramos piezas.

"Si sale otra propuesta, resultará que hay compañeros que han leído mejor qué quiere la sociedad española de Podemos" Pero, a fin de cuentas, son esas ideas las que van a marcar qué personas van a estar al frente del partido.

Para nosotros lo van a marcar, pero no para todo el mundo. Hay gente que ha dado sus ideas sin querer ponerse al frente, cada grupo ponente es libre.

¿Cómo valora las acusaciones del grupo de Echenique, Sumando Podemos? Su equipo sostiene que ha habido un cambio en las reglas del sistema de gestión de votaciones a última hora, que no estaba claro si se podría votar por categorías o por bloques.

Es muy importante ser muy escrupulosos con la división de funciones. Es algo dirigido a los compañeros que salieron elegidos por más de 40.000 personas, de las 55.000 que participaron en la designación del equipo técnico.

Pero también lo hicieron antes de entrar en el equipo que gestiona la propuesta de Iglesias, su equipo. La conformación del equipo técnico tuvo lugar antes de que se presentaran los borradores.

Sí, por eso yo ahí me diferencio; no formo parte del equipo técnico, ni asisto a sus reuniones.  El equipo técnico ha hecho público que desde septiembre, el formulario de inscripción de los borradores proponía a la gente que vinculara los documentos, si así lo deseaba. Dependía de los grupos elegir si su propuesta era troceable, si se podía seleccionar una única parte, o si preferían que esta fuese concebida como un bloque, si es que una propuesta organizativa no tenía sentido sin la política, y viceversa. Nuestra propuesta política está diciendo que hay una ventana de oportunidad profunda y estrecha que se puede cerrar, así que tenemos que crear una organización muy democrática, que esté en manos de los militantes, pero también, si me permites, una máquina de guerra electoral extraordinariamente rápida y eficaz, y esto no es sólo un análisis político. Va de la mano con un diseño organizativo, y no tendría sentido construir una maquinaria de guerra electoral, si me permites la metáfora, sin dotarnos de una estructura organizativa que permita cumplir nuestro objetivo político.

"Podemos está acumulando mucha capacidad política, mucha capacidad de influencia, pero todavía compite en un escenario que construyen los actores fundamentales del régimen"

¿Y esa estructura no permite tener tres portavoces al frente de la organización?

Yo creo que no. Necesitamos adoptar una estructura para librar una disputa política y electoral, que por desgracia se libra en términos y condiciones que no decidimos nosotros. Podemos está acumulando mucha capacidad política, mucha capacidad de influencia, pero todavía compite en un escenario que no construye nuestra formación, sino los actores fundamentales del régimen. Están cada vez más desprestigiados y erosionados, pero todavía tienen capacidad de marcar los tiempos, de condicionar las formas y los términos en los que se libran las batallas políticas, y eso nos obliga a dar esa disputa en términos que no elegimos nosotros. En nuestra opinión, sería un error que construyéramos un Podemos dado a la autosatisfacción, a mirar hacia su interior y sonreír, pero que hacia fuera sea incapaz de ganarle a los culpables de una situación dramática para nuestro pueblo. Esta situación no se va a dar permanentemente, y la fortuna se va a decantar de un lado o del otro: del lado de los de arriba, para restaurar el orden haciendo modificaciones mínimas, o del lado de los de abajo, abriendo la oportunidad democrática y popular de dotarnos de un pacto nuevo. Se va a decidir en momentos muy cruciales, en los que si no estamos a la altura, esta ventana se cerrará.  

Sobre escenarios que sí controlan... Claro que Podemos no dijo hasta las 10 de la noche del lunes, cuando se abrieron las votaciones, que sólo iba a permitir que se votara su programa como bloque. ¿Se puede ver esto como un intento de obtener un beneficio, frente a las propuestas que sólo han participado en una categoría?

Si se leen las entrevistas, los artículos, las declaraciones que hemos dado desde el principio,es evidente que hemos hecho mucho énfasis... Nadie puede llamarse a engaños; desde el principio hemos hecho mucho énfasis en hablamos de una propuesta global, completa. Lo dijimos desde el minuto cero.

"Nadie puede llamarse a engaños; desde el principio hemos hecho mucho énfasis en que la nuestra es una propuesta global" Cada equipo ha decidido si sus documentos deben votarse de forma global, o si se pueden votar por categorías. Su grupo no lo hizo oficial hasta la noche del lunes, cuando ya habían empezado las votaciones. ¿Por qué hasta última hora no han explicado que para apoyar su propuesta es obligatorio hacerlo en bloque? ¿Ha tenido algo que ver el desarrollo del encuentro del fin de semana, y las voces que han abogado por nombrar más de un portavoz, para que tomen esta decisión?

No. De hecho, me parece coherente con lo que veníamos diciendo. Es legítimo, pero me parece muy difícil que alguien se sorprenda por esa decisión. Desde el minuto uno hemos dicho que tenemos una propuesta muy trabajada y elaborada, como las de otros compañeros, que presenta una estrategia completa, un bloque, y que nos sometemos a que sea aceptado o rechazado como tal. Creo que ha habido una continuidad, que en un momento se ha ratificado, y creo que esta decisión va a tener un impacto muy reducido en las votaciones.

¿Van a hacer pública el acta de la reunión del día 7 de septiembre, en la que en teoría se habló de la manera de gestionar las votaciones? Eso es lo que pide el equipo de Echenique.

Eso depende del equipo técnico, y  es algo que desconozco totalmente, porque no estoy trabajando en esas cuestiones. Supongo que no tendrán el menor problema, porque no lo hemos tenido para publicar ninguna de las cosas que hemos hecho, pero no me compete a mí decidirlo.

Lo primero que dijo Pablo Iglesias en su discurso de apertura, el sábado, es que quienes hablan de la supuesta división en Podemos están equivocados, e hizo un repaso de lo que han dicho de ustedes los partidos de "la casta". Empezaron llamándoles "frikis", y continuaron relacionándoles con ETA. ¿Cuál va a ser su siguiente paso?

Esta fase va a durar hasta que se cierre el proceso interno, y cuando concluya se les habrá acabado la munición. Estamos ante élites políticas, económicas y mediáticas viejas, que están viviendo una crisis de imaginación, y que tienen dificultades para entender lo que está pasando, para fabricar ideas que les permitan estar a la altura en la disputa cultural e intelectual con nosotros. Como tienen esa dificultad, tiran de lo primero que encuentran. Ahora lanzan lo de la división, y si dentro de dos semanas no funciona, volverán a tirar de otra cosa, y hasta que se les ocurra otra nueva algunos volverán a utilizar a ETA, otros nos llamarán populistas, y así. Lo fundamental es que van a poner encima de la mesa la campaña del miedo: lo único que pueden decir contra nosotros es que es peor que las cosas se transformen. Y esto tampoco es algo original; es propio de todos los grupos que, estando en el poder, han visto su capacidad de generar consenso debilitada, y han tenido que acudir a la fórmula "cualquier cambio es el caos". Lo vimos con el voto de las mujeres, con el sufragio censitario, con los derechos de los afroamericanos en EEUU... es casi un leitmotiv de los sectores privilegiados cuando no son capaces de hacer pasar su proyecto por el proyecto general.

Los dos grandes partidos tratan de presentarnos como una minoría extremista, pero si realmente fuéramos una minoría, no les asustaríamos

Anticípese. Lo de ETA estaba cantado, porque poco después de comenzar los escraches, quienes los organizaban pasaron a ser considerados filoterroristas por algunos miembros de la dirección del PP. ¿Qué va a ser lo próximo que pongan encima de la mesa el Gobierno o el resto de partidos contra Podemos?

Llevan tiempo sin fabricar nada nuevo, quizás estén faltos de argumentario, de momento. El miedo, empezando por la economía, va a ser fundamental. Ya que no pueden convencer de que nuestras ideas no son justas, queda convencer a la gente de que son irrealizables, como dijo el otro día Alfonso Guerra. Y esto era lo mismo que le decían a Guerra antes de que el PSOE ganara las elecciones de 1982. Los dos grandes partidos tratan de presentarnos como una minoría extremista, pero si realmente fuéramos una minoría, no les asustaríamos. Lo que les asusta es que nos nutrimos precisamente de su gente, y por eso la campaña del miedo.

Hace tres semanas saltó el escándalo de las tarjetas black, esta semana la imputación de Ángel Acebes. ¿Hasta cuándo vamos a mantener este ritmo de descubrimientos de casos de corrupción, de abusos o de impunidad?

Creo que va a mantenerse durante mucho más tiempo. Una de las cosas más importantes de los momentos de crisis orgánica es la incapacidad de los sectores dirigentes de ponerse de acuerdo. Parece que estamos asistiendo a una suerte de sálvese quien pueda, de desagregación. Lo que ayer era un conjunto dirigente bien trabado,  en el que se cubrían los silencios y las vergüenzas unos a otros... la actitud de Felipe González con lo de Pujol, cuando dice que pone la mano en el fuego... ¿Cómo vas a poner la mano en el fuego? Lo está investigando la justicia, y parece que algún indicio hay. Es el momento de crisis de la clase dirigente, sin el que nunca hay grandes cambios en un país; si no hay desagregación por arriba, es difícil que pueda haber irrupción desde abajo.

La percepción de impunidad ha crecido según distintos indicadores, ¿pero es realmente nueva esta impunidad o es ahora cuando se están abriendo los armarios?

Ya no desvinculamos los desahucios de que haya habido que rescatar a los bancos, empezamos a conectar cosas, y vemos que ha habido un saqueo generalizado

Creo que no ha crecido; ha bajado el umbral de tolerancia de la ciudadanía. Ya no aceptamos cosas que antes veíamos con normalidad, y eso habla de un cambio cultural muy importante en la sociedad española. También es cierto que los poderes han perdido la capacidad de trocear el descontento. El poder siempre tiene que dispersar el descontento, y quienes aspiran a un cambio tienen que darle una explicación conjunta a los problemas y federarlos, para que desde estos descontentos se pueda pasar a un proyecto alternativo. La sociedad y diferentes actores políticos, culturales y civiles, ya han escrito ese relato, en el que no desvinculamos los escándalos de Caja Madrid de la estafa de las preferentes, o los desahucios de que haya habido que rescatar a los bancos. Empezamos a conectar las cosas, y vemos que ha habido un saqueo generalizado, que ha tenido como perjudicados a la mayor parte de los ciudadanos, y como beneficiados a unos señores que en las elecciones se pelean, aunque luego les va muy bien juntos.

¿Quiénes pueden ser los compañeros políticos y sociales para llevar a cabo este cambio?

Tenemos dos tareas: construir una mayoría política para ganar las elecciones y conquistar las instituciones, y construir un pueblo. Donde antes había un conjunto de personas asustadas, disociadas, cínicas, nosotros tenemos que construir un pueblo, para poder ejercer la soberanía. No va a haber soberanía popular si no construimos un 'nosotros', y esa tarea es más lenta que la conquista electoral e institucional. Para esas conquistas, Podemos es la máquina electoral y organizativa que se ha demostrado más capaz de desafiar en las urnas a los sectores más privilegiados, pero no basta con eso; en la construcción de un pueblo hay que trabajar con mucha más gente. Es la tarea que empezaron a hacer quienes hicieron que sus vecinos desahuciados no se fueran con vergüenza, los que hicieron que otros vecinos se pusieran de su lado, los que lograron frenar desahucios. Vamos a ser decisivos en esto, pero no vamos a ser los únicos. Y lo más importante es llegar a quienes no están movilizados, a la mayor parte de nuestro pueblo, que ha sido maltratada, desahuciada, y que quiere un cambio, pero que no piensa en los términos de la gente movilizada. No nos basta con juntarnos todos los que estamos pensando en un cambio: hay que juntar al resto de la gente que está harta.

Las élites económicas de las que habla, los partidos tradicionales, ¿han intentado influir de alguna forma sobre Podemos? ¿Han recibido presiones?

El que no quiera arremangarse y mancharse, asumir dificultades y contradicciones, encontrará su sitio en el espacio de las religiones, donde tienes claro dónde está el bien y dónde está el mal

No, y nos ha sorprendido. No nos ha llamado nadie, ni de los partidos fundamentales del régimen, ni de las grandes empresas... La verdad es que nos ha sorprendido, y eso quizás habla de la miopía de los sectores todavía dominantes, de una parte de los sectores de la casta que no han intentado siquiera entender el fenómeno Podemos. Una parte del agotamiento del régimen se debe al agotamiento intelectual de quien conducía este régimen. No es que seamos más listos o más tontos, es que se han acostumbrado a pensar dentro de un marco, y no entienden demasiado bien lo que está pasando.

Esos partidos no se atreven a dar garantías sobre lo que hacen quienes trabajan para ellos. Ha hablado del caso Pujol, de Felipe González, y de poner la mano en el fuego. ¿Usted puede poner hoy la mano en el fuego por Podemos? ¿Se atreve a decir que está limpio, que las cuentas están claras?

Sí. Si me preguntaras por cómo lo va a hacer Podemos en el futuro, te diría que la política es un deporte de riesgo.

No hay bola de cristal...

El que no quiera arremangarse y mancharse, asumir dificultades y contradicciones, encontrará su sitio en el espacio de las religiones, el de las certezas, donde tienes claro dónde está el bien y dónde está el mal. La política es el arte de gestionar también contradicciones, y el que no esté dispuesto a hacer eso... Hacia el futuro, deporte de riesgo: estamos dispuestos a dejarnos la piel con el máximo compromiso y las máximas convicciones. Hacia el presente digo que sí, y no sólo por las personas que llevan mucho tiempo trabajando por un cambio, sino también por las herramientas de las que nos hemos dotado. A veces es un tostón hacer las facturas de cada euro que entra y se gasta en Podemos. Nos retrasa, pero nos hemos dotado de controles institucionales, y por eso, cuando nos dicen que algo no se puede hacer, contestamos que ya lo estamos haciendo. Nos estamos dotando de mecanismos para no cometer los mismos errores, y eso no significa que no vayamos a cometer fallos; el que prometa eso es un vendedor de jarabe. Lo que sí podemos hacer es cumplir con una ética que nos recuerde dónde estamos, que no se puede estar al lado de los de abajo y de los de arriba a la vez. No puedes estar del lado de los que sufren y de quienes los hacen sufrir, y quien diga lo contrario, o está con los que hacen sufrir, o es otro vendedor de jarabe.

"Lo que pase en Catalunya tendrán que decidirlo los catalanes, como lo decidieron los escoceses.  Lo que mantiene unida a una comunidad política es la voluntad ciudadana

Siempre han dicho que hay que aprender muchas cosas de Latinoamérica. ¿Qué es lo que hay que importar de esos países a los que Europa mira como si estuvieran por debajo?

Varias cosas. La primera es que no es verdad que haya una relación contradictoria entre crecer y redistribuir. Muchos países de Latinoamérica, de Brasil a Uruguay, pasando por Ecuador, crecen porque redistribuyen, incluyen a buena parte de la población y eso activa la economía, ayuda a crecer. Lo segundo es que los gobiernos tienen que ser valientes, y tienen que desafiar a poderes muy fuertes que no han elegido los ciudadanos: tienen que reivindicar la soberanía popular. La tercera es que en los momentos de descomposición de un orden, se puede reconstruir la soberanía popular con un proyecto que ponga en el centro las necesidades de la gente y, por tanto, que cuando todo se esté cayendo, en vez de huir hacia la resignación, el cinismo y lo que siempre ha existido, se pueden votar nuevos proyectos de país.

Si sale elegido su modelo político, ¿qué papel tendrán los círculos en las decisiones sobre la independencia de Catalunya? ¿Qué órgano o entidad dentro de Podemos va a tomar decisiones al respecto?

Si hay diferencias muy grandes entre lo que dicen los círculos en Catalunya y lo que dice la dirección estatal, podemos someter esto a la decisión de todos los españoles inscritos en Podemos. En principio, pensamos que la decisión sobre la cuestión catalana no es sólo catalana, es también española. Y no es porque no reconozcamos el derecho a decidir: lo que pase tendrán que decidirlo los catalanes, como lo decidieron los escoceses. Hemos dicho que queremos construir un país plurinacional, porque España es un país plurinacional, y lo queremos construir con todos, pero el pegamento tiene que ser la seducción, el pacto común. Para nosotros, eso significa un proceso constituyente. Uno, a nivel de España, que reconozca todos los derechos y articule un modelo territorial diferente, en el que incluso esté contemplada la posibilidad de que algunas naciones puedan decidir que no quieren que sigamos juntos. Con un proceso así , nos parece que esa voluntad sería menor, pero si sigue siendo mayoritaria, adelante. Lo que mantiene unida a una comunidad política es la voluntad ciudadana.

Esperanza Aguirre dijo en una ocasión que la campaña de Podemos para las europeas fue la mejor, y que se inspiraron en "genios de la maldad" como Goebbels. ¿En quiénes se inspiraron? ¿Qué diferencia hay entre su forma de vender la marca Podemos de cara a las europeas y el modo en que lo hacen ahora?

"La señora Aguirre no lo entiende, pero para hacer política hay que estudiar, leer, discutir y tomar apuntes"

No creas que hay mucha diferencia. Creo que lo fundamental, que la señora Aguirre no entiende, es que para hacer política hay que estudiar: hay que leer, discutir, tomar apuntes, escribir y someter las propias ideas a las valoraciones de unos y otros. Es verdad que algunos se preguntan ahora dónde está la varita mágica, pero se nos veía venir. Por otro lado, sí es cierto que hemos tenido en cuenta la pasión: sin pasión no hay política democrática. Creemos haber devuelto la pasión a la política, y esta es la energía de la que están hechos los grandes cambios, entendidos como irrupciones plebeyas, de las personas sin títulos, sin grandes amigos poderosos, de quienes dicen "hasta aquí hemos llegado, nunca más sin nosotros".

¿Qué dirían a quienes no se fían de su discurso porque ya se han sentido decepcionados por los partidos tradicionales y por los incumplimientos de sus promesas?

Seducir a esa parte de nuestro pueblo que ha sido víctima del cinismo, de la resignación y de la desconfianza es tarea nuestra. Tienen razón al haberse sentido casi permanente defraudados por una casta que en campaña decía cosas un poco diferentes, y luego acordaba las grandes cuestiones gobernando para los banqueros. Por cierto, esa deuda sí que se perdonaba; a nosotros nos dicen que las deudas hay que pagarlas, pero en este país, los únicos que no pagan las deudas son los dos partidos a los que se las perdonan los grandes bancos, y luego, qué casualidad, consiguen legislación a su servicio.

Y luego algunos van a parar a los consejos de administración...

Claro, porque las deudas hay que pagarlas. Empieza a pagarlas tú, que te las perdona sistemáticamente el Banco Santander. A lo mejor, por eso cuando fallece su presidente le tienes que dedicar loas, porque en realidad te debes a ese banco, que es el que te perdona las deudas. El proceso de descomposición de la política ha sembrado la desconfianza; tenemos que ganarnos la confianza, y estamos en la senda, atrayendo a algunos de los mejores expertos para que nos fortalezcan con sus ideas concretas. Tenemos que ganarla dando ejemplo, diciendo que se puede implementar la transparencia. ¿Por qué me tienes que creer? Porque en la institución que se llama Podemos lo estamos haciendo. ¿Podrían vivir los representantes como los representados? Sí. ¿Por qué me tienes que creer? Porque así viven nuestros cinco eurodiputados. Predicar con el ejemplo me parece fundamental.

Entrevista por: Público

Frases

"Cuando un pueblo despierta, se llena de coraje y decide ser libre, jamás podrá ser derrocado"

Hugo Chávez Frias

Correos del Sur Nº81

 

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 Cuadernos para la Emancipación

Número Especial  1. Junio 2018.

 

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