A propósito de las ocho leyes propuestas por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, camarada Nicolás Maduro, el pasado 7 de septiembre, como resultado de los estudios y reflexiones de más de cuatro años. Ellas están bien meditadas y razonadas para enfocar la solución de la problemática económica de una manera integral, como deben construirse las decisiones en una Revolución Socialista. El reto es cognitivo, pero también afectivo y gerencial socialista.

Vuelve a imponerse en el centro de la agenda política y mediática el diálogo entre Gobierno y oposición. Esta vez marcado por condiciones diferentes al último intento a finales de 2016: la MUD llega sumida en una crisis interna producto de sus primarias, sumado al debilitamiento de su capital político luego de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que cerró la posibilidad en lo inmediato de un derrocamiento del chavismo.

1La iniciativa del presidente Nicolás Maduro de convocar al poder constituyente, de acuerdo a lo pautado en la Constitución Bolivariana, y el respaldo logrado por este acto de extraordinaria calidad cívica y democrática en el evento electoral del pasado 30 de julio, pasará a la historia como uno de los hechos más importantes acaecidos en la República. Los adversarios del proceso bolivariano no lo aceptarán, y, como siempre, lo descalifican en términos absolutos.

No es concha de ajo eso de presentar ocho proyectos de leyes para su estudio y aprobación en la Asamblea Nacional Constituyente, todas ellas relacionadas con la economía del país, y se supone que, una vez en aplicación, deben favorecer a millones de venezolanos, pues habrán golpeado a Dolar Today y controlado el alza de precios. No creo que estos van a bajar, pero no deberían seguir subiendo.

Estados Unidos no aprende. En Venezuela le va a ocurrir lo que ya sufrió en Cuba. La feroz escalada de agresiones mediáticas y económicas, acompañadas de brotes de violencia fascista, no lograrán el objetivo de derrocar al presidente Nicolás Maduro. Lejos de ello lo fortalecerán, al propiciar el crecimiento y profundización de la conciencia antimperialista del pueblo y su unidad en torno a la dirección política de la Revolución. Otra cosa sería una intervención militar como la que amagó el presidente de Estados Unidos, Donad Trump, que podría conducir a un Vietnam latinoamericano.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38