La isla se quedó sin luz, en un apagón que lleva ya dos meses, y es ya por mucho el mayor de toda la historia de Estados Unidos. La red eléctrica de la isla está destruida. ¿Cuál fue la solución ante semejante desastre? Darle el contrato de obras para componer la red eléctrica a una empresa, la Whitefish Energy, que el día en que el huracán azotó a la isla tenía en su nómina tan sólo a dos empleados. ¿Como pudieron pensar las autoridades isleñas que podían encargarle la reconstrucción de su red eléctrica a una compañía con dos empleados? ¿Cómo supo siquiera de la existencia de esta microempresa el señor Ricardo Ramos, director de la Puerto Rico Electric Authority?

Con la frente en alto arribó a Cuba Oscar López Rivera, el hijo de Puerto Rico que llegó a ser el preso político más antiguo de América Latina y el Caribe. Cumplió casi 36 años tras las rejas del imperio acusado de un cargo impreciso y sin que la fiscalía aportara prueba alguna en su contra. De ellos, 12 incomunicado, y durante buena parte de la condena sometido a tratos crueles, inhumanos y degradantes. En verdad, su bárbaro castigo obedeció únicamente a ser militante dentro de la comunidad boricua de Chicago de una organización que abogaba por la independencia de Puerto Rico.

El paso del Huracán María y sus efectos evidencian la cruda situación colonial de la ‘Isla del Encanto’. A más de un mes de uno de los peores desastres naturales en la historia boricua, aproximadamente 70% de los puertorriqueños todavía no tiene electricidad, un 28% continua sin acceso a agua potable, y solamente el 29% (2.400 km) de toda la infraestructura vial de la isla (8.200 Km) está habilitada.

Lo que está ocurriendo ahora en Puerto Rico solo puede describirse como genocidio, ¡simple y llanamente!

Parece que Dios ha abandonado a Puerto Rico. Desde hace una década la economía no crece y en mayo pasado esta colonia norteamericana se declaró en bancarrota, pero para agravar más la trágica situación de sus habitantes, la naturaleza acaba de azotar al país con dos huracanes que destruyeron pueblos enteros, bloquearon calles e inutilizaron la red eléctrica. Pero eso no es todo, hace unos días llegó el presidente Trump y lejos de ayudarlos, prácticamente los llamó vagos y en la televisión se le vio arrojando a la multitud paquetes de papel higiénico.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº48