Al igual que un sinnúmero de artículos inexactos (o deliberadamente deshonestos) sobre Venezuela, que aparecen en los medios de comunicación internacionales, DW cita a Reporteros sin Fronteras y Human Rights Watch (HRW) para sostener sus afirmaciones que "periodistas se autocensuran por temor".

Europa es, según dicen, un modelo de libertad. Pero Washington mantiene a los dirigentes europeos bajo su más estricto control. Cualquier voz discordante es blanco de un inmediato castigo y se le hace saber sin miramientos que tiene que volver a unirse al coro. La mayoría de las veces eso sucede fuera de la mirada pública. Pero a veces el Big Brother estadounidense se ve «obligado» a utilizar la opinión pública como testigo. Georgy Voskresensky nos recuerda los ejemplos más recientes.

Los Estados que luchan contra el imperialismo no parecen haber tomado conciencia –o en todo caso no lo suficiente– de la importancia que reviste la existencia de medios de prensa no alineados. Sin embargo, las pruebas están a la vista. TeleSur, al-Mayadeen, PressTV y Russia Today defienden la libertad mucho mejor de lo que pudiera hacerse con otras armas. Y es precisamente de armas que estamos hablando.

Libia, febrero de 2011. Los diarios “serios” del mundo anunciaban, con títulos alarmantes, que Muammar Gaddafi estaba bombardeando a su pueblo, que iba a envenenar las aguas del país y que por las calles corrían ríos de sangre. Salvo voces solitarias como la de Jordán Rodríguez, corresponsal de la venezolana ‘Telesur’, los medios masivos de gran tirada repetían la noticia sin chequear su veracidad. Peor aún: publicaban falsedades a sabiendas, por dinero, con el objetivo de crear el clima propicio para que Naciones Unidas, pocas semanas después, el 17 de marzo de 2011, hiciera la vista gorda a los bombardeos de la OTAN sobre Libia.

La detención e incomunicación de dos periodistas rusas durante el fin de semana pasado por parte de la policía secreta de Kiev, la SBU, se dijo que fue hecha sobre la base de la "seguridad nacional". Irónicamente, semejante admisión de parte de las autoridades de Kiev revela mucho más de lo que realmente intenta. Uno podría preguntar ¿periodistas, "armadas" tan solo de cámaras fotográficas amenazan la seguridad nacional? Deberíamos creerlo, así es. Debido a que cualquier verdad sobre la cual se esté informando en torno al carácter del régimen de Kiev apoyado por Occidente y su embestida contra el oriente de Ucrania, es en verdad una "amenaza muy real contra la seguridad" de este , es decir, la amenaza de ser denunciado por crímenes de guerra y una ilegal agresión contra Rusia. Las consecuencias legales para el régimen de Kiev y sus patrocinadores occidentales serían devastadoras.

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48