Cuando el huracán María devastaba Dominica, el presidente de Estados Unidos eructaba amenazas en las Naciones Unidas contra Venezuela. Era la primera vez que un jefe de Estado utilizaba el podio de la mayor organización multilateral del planeta para anunciar su apocalipsis particular contra el mundo y vociferar que estaba listo para aplicar más sanciones a una pequeña y soberana nación de América del Sur: Venezuela.

Las arremetidas de la administración Trump contra Venezuela se amplifican y profundizan mediante la asfixia focalizada por parte de operadoras financieras contra el principal activo venezolano en Estados Unidos: Citgo Petroleum, filial de Pdvsa que se traducen en un embargo petrolero no abiertamente declarado, pero que se ejecuta rigurosamente contra los activos petroleros del país. Es parte de un golpe financiero.

Juzgado por su discurso, no hay duda de que Donald Trump es el mayor peligro que enfrenta el mundo en la hora actual. La mayor amenaza para la vida, la salud, la integridad física, el patrimonio y la tranquilidad de millones de seres humanos. Tan sólo su amenaza de “destruir totalmente” a la República Popular de Corea pone en riesgo de muerte a más de 25 millones de seres humanos.

Una enorme marcha antiimperialista comenzó a serpentear la ciudad de Caracas desde las primeras horas de la mañana del martes.. En sus pancartas el pueblo venezolano hablaba mejor que decenas de manifiestos y declaraciones: “Trump saca tus manos de Venezuela” o sencillamente, apelaban a la historia dolorosa del continente: “Yanquis go home”. Esa consigna que el gran Alí Primera hizo que en una prolongada época del pais, la entonaran como un himno gentes de todas las edades.

La revolución tiene adelante a un adversario político nacional en quiebra: sin liderazgo popular, con elecciones primarias tristes, solitarias y finales, partidos con disputas a cuchillazos, ausencia de discurso nacional, dirigentes con incoherencias castigadas por su base social, escenas de lo ridículo. Una derecha tragicómica que no deja lugar a la risa por sus balances de muerte. Solo el intento insurreccional de abril-julio dejó 159 víctimas, sin hablar de las formas de violencia, con predilección hacia quemar viva a la gente por ser chavista o pobre.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41