En la era neoliberal, la derecha no dispone de políticas que puedan captar la simpatía y el apoyo de grandes sectores del pueblo. Pudo ganar varias elecciones y gobernar, mientras logró convencer, con el apoyo del monopolio de los medios privados, que los problemas de los países y de toda su población se resolverían con ajustes en los recursos del Estado. Pero luego, gran parte de la población se dio cuenta de que ello no llevaría a dar respuestas a las necesidades de la gran mayoría, sino, al contrario, de la minoría, de los banqueros, de los grandes empresarios, de los especuladores.