En un autobús con destino a Ocumare, pueblo pesquero del estado de Aragua, rodeada de un gentío estridente y el onmipresente Reaggeton; Carlos, un trabajador del sector turístico, hombre joven y humilde, me decía firme y claro 'Antes como ñoña que votar a un capitalista'. Con esta afirmación breve y lúcida se resume la encrucijada que vive Venezuela; la defensa del proyecto bolivariano y progresista frente al proyecto neoliberal de la oposición que pretende enviar al país a las condiciones coloniales y subalternas a las que se ha pretendido perpetuar a América Latina desde 1492.

Este es un movimiento que construimos con pasión, esfuerzo y conciencia histórica, y no dejaremos jamás que se convierta en instrumento de legitimación de una agenda de carácter restaurador del pasado, sino que seguirá siendo siempre herramienta de transformación al servicio de las grandes mayorías populares.

Estar a favor del gobierno de Venezuela no es solo una cuestión política, pero también de carácter. Es vergonzoso como gente que pretende estar en el campo de la izquierda, instituciones con tradición de izquierda, partidos que en principio pertenecen al campo popular, quedan silenciosos o se valen de críticas al gobierno para justificar la falta de solidaridad con el gobierno de Venezuela.

Venezuela hoy es un recipiente donde se ponen etiquetas como "dictadura", "irrespeto a los derechos humanos", "mal gobierno", "falta de democracia", "hambre", "violencia" y "muerte". Identificándolas todas con el nombre del Gobierno de Nicolás Maduro cuando no las endilgan al chavismo a secas.

América Latina, El Caribe y los pueblos amantes de la autodeterminación, la democracia real, el bienestar que se distribuye entre las gentes y la paz; nos sentimos satisfechos de la nueva hazaña del pueblo de Bolívar y Chávez, toda vez que han propinado un knock out técnico a los adversarios del avance revolucionario de la Nación venezolana, mediante la exitosa Asamblea Nacional Constituyente aprobada con un alto porcentaje de la población.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41