Es evidente que el gobierno venezolano no se equivocó cuando decidió lanzar la convocatoria a votar por la realización de una Asamblea Constituyente. No sólo porque en su contenido está implícita una mayor participación de los sectores populares que siguen empujando el tren bolivariano, sino porque el enemigo local e internacional se ha dado cuenta que esa instancia significa el paso necesario para profundizar la Revolución. De allí que traten de impedirla: desde Donald Trump hasta sus aliados incondicionales de la Unión Europea no han dudado en exigirle al presidente Nicolás Maduro que desconvoque ese llamamiento estratégico. Ni qué decir de los amanuenses de los gobiernos de derecha latinoamericanos, representado entre otros por el cuarteto Macri-Temer-Cartes-Santos, que no han ahorrado munición gruesa para difamar todo lo que Venezuela ha venido construyendo en estos últimos 18 años.

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, condena la renovada injerencia del Gobierno de los Estados Unidos, presidido por Donald Trump, quien amenaza a la República Bolivariana de Venezuela, en una actitud que revela su prepotencia y agresividad sin límites, incompatibles con la legislación internacional que norma los vínculos entre los Estados y rechaza con firmeza la intromisión en los asuntos internos de otros países.

Como todo en esta vida es cíclico, llegó también el momento para Rafael Correa, quien transformó Ecuador de 'Banana Republic' a un país de 'Buen Vivir', de dejar el poder y dar oportunidad a su pueblo para decidir qué camino seguir.

Analizar la situación que vive Venezuela en lo interno y lo externo tiene en esencia dos propuestas bien contrapuestas. Incluso, analizarla desde los Balcanes, donde hago la presente reflexión nos dice que la patria de Bolívar en los momentos actuales se enfrenta a la cruzada que encabeza Donald Trump y todos sus aliados (o subordinados) con mayor o menor rango. Por el otro figura la  contraparte que dirige el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro. Es decir, no hay en esta fase de la confortación política una tercera vía. Es un choque de estas dos posiciones fuertemente encontradas. No hay por el momento y no se visualiza a corto y mediano plazo una tercera posición.

El mundo está al revés, razón tenía Eduardo Galeano, ahora el gobierno de Donald Trump amenaza a Venezuela porque vamos a votar el 30 de julio de este 2017 y la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática, que ni es unitaria y mucho menos democrática, tranca el libre tránsito, destruye y quema la propiedad pública y privada para evitar que la supuesta dictadura comunista, contra la que dicen luchar, no realice elecciones universales, directas y secretas en esa fecha. El infinito mensaje de paz de nuestro pueblo el pasado domingo 16 de julio, durante el ensayo electoral, los volvió locos.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41