Hosting Venezuela - Hosting - Certificado SSL

Una vez más el neoliberalismo quiso presentarse como la panacea para resolver los problemas de los países latinoamericanos. Y una vez más produce desastres y no soluciones.

La derecha ecuatoriana y regional es capaz de la peor ignominia con tal de impedir que el binomio por Alianza País de Lenín Moreno y Jorge Glas gane la segunda vuelta de la elección presidencial en Ecuador.  Más aun, como ha dicho el presidente Rafael Correa en argumentada entrevista para el diario bonaerense Página 12, hay que prepararse para enfrentarla en un escenario desestabilizador pues no va a aceptar su derrota y está creando el encuadre publicitario y el condicionamiento sicológico para denunciar que ha sido víctima de fraude electoral, como ya hizo en primera vuelta (https://www.pagina12.com.ar/23885-nuestra-postura).

Ha sido un miércoles de tensiones en Brasil, y de mucha presión sobre Michel Temer y compañía. 

Lo que se observa justamente en la dimensión y profundidad de los cambios a largo plazo que le proponen a la sociedad de sus países. En cuya medida se ve la inviabilidad de sus políticas a largo plazo a través de los votos, tal como ha sucedido en otros momentos de la historia latinoamericana.

Dentro de la Iglesia Católica hay una secta denominada Opus Dei, nombre que se traduce por “Obra de Dios”,  a la cual sus adictos la llaman simplemente “La Obra”. Pues bien, esta secta fue fundada en 1928 por el sacerdote español Josemaría Escrivá de Balaguer, con el celestial objetivo de producir santos en masa, los mismos que los reclutaba entre jóvenes de las clases ricas, aristocráticas, dominantes con el propósito  de encumbrarlos al poder político.