El pasado domingo, 12 de junio, cuando se cumplió un mes de su gobierno interino, ejercido con aires imperiales, el interino presidente Michel Temer se reunió con sus hombres de interina confianza.

En Argentina con Macri las ciudades y los pueblos, las metrópolis y las campiñas, los comerciantes y los asalariados, se encuentran bajo el fuego del plan de destrucción de los neoliberales.

A las “3 de la tarde” del viernes 3 de junio Mauricio Macri, en base a su experiencia con un amigo hipocondríaco,  decidió que estaba imaginando una sensación de “agitación” que lo invadió mientras discutía “temas de energía” con el ministro Juan José Aranguren. Creyó que “eso no le estaba pasando” y, con significativa falta de protocolos médicos y una técnica comunicacional que incluyó el falseamiento liso y llano de la situación, recién fue internado cuatro horas después, con una arritmia cardíaca, relativamente frecuente… pero que se da en 1 a 2 casos cada 1000.

Varios casos de corrupción que ocuparon primeras planas de los medios hegemónicos en los últimos meses, viralizados a través de las redes sociales, dejaron dos razonamientos: 1) si son gobiernos de izquierda es imposible que hayan cometido ninguna irregularidad y cualquier denuncia es parte de una estrategia de intervención imperialista, y 2) quienes dicen que si estos gobiernos de izquierda han cometido actos de corrupción, entonces, toda la izquierda es corrupta. Aclaremos: ambos razonamientos son por demás falaces y engañosos.

Es bastante obvio que los saqueos de los que hemos sido testigos estos días tienen poco de espontáneos. Y no porque no hayan condiciones para que ocurran. Y tampoco porque a los saqueadores más que comida y medicinas les dé por llevarse interiores, lentes, licor o una rebanadora de jamón, en vez del jamón. Con respecto a esto último, nunca, en ninguna situación de saqueo y tumulto popular, ni el 27 de febrero de 1989 ni cuando las revueltas por el pan en la Edad Media europea, el pueblo se llevaba exclusivamente comida por más hambre que estuvieran pasando. Aprovechaban también para llevarse todas aquellas cosas a las cuales no podían acceder, bien que las necesitaran o no. Pues por definición, en todo saqueo hay un espíritu de transgresión del orden socioeconómico que no repara mucho en convenciones utilitarias.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65