En materia parlamentaria, la situación de Venezuela es particular, debido a la polarización propiciada por la derecha desde las elecciones presidenciales de 1998, cuando los partidos opositores decidieron retirar a todos sus candidatos y postular a Henrique Salas Römer como único contendiente para confrontar la fuerza revolucionaria del comandante Hugo Chávez.

In memorian de Edmundo Porcires, radiólogo, hombre de izquierda, fallecido en enero de 2016: con su esposa dio cobijo a mi clandestinidad en 1976.

Era evidente que, tras los recientes triunfos electorales en Argentina y Venezuela, la derecha continental iba a concentrar sus esfuerzos en la elección boliviana del próximo 21 de febrero. Ese envalentonamiento tiene una explicación concreta: golpeando con certeza a Morales se terminaría de debilitar el “bloque posneoliberal”, es decir, aquellos gobiernos que, a lo largo de la última década, han impulsado una serie de transformaciones sociales y económicas, impulsando economías favorables para las mayorías. Ese es el cálculo que, a esta hora, debe explicar cualquier análisis sobre lo que suceda en Bolivia, independientemente de la orientación ideológica de quien lo firme.

La verdad es que hay, tanto en el PT como en el grupo más cercano a Lula da Silva, una clara incomodidad frente al silencio de la presidenta Dilma Rousseff y de su gobierno en relación con la verdadera masacre sufrida por el ex presidente.

Desde que asumió el gobierno de Argentina el derechista Mauricio Macri, el pasado 10 de diciembre, hay un millón de nuevos pobres por el impacto de la devaluación y una serie de medidas que sólo favorecieron a los sectores más poderosos del país, aseguró el periodista especializado en temas económico, Roberto Navarro.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62