Valeria Cortés es una microempresaria venezolana, de 44 años edad. Tiene un hijo de 25 y esta es su segunda visita a Gaza como brigadista internacional. Ha acompañado familias palestinas en el más reciente ataque de Israel. Llegó a Gaza en el mes de abril, de este año, y permanece allí durante este periodo de “cese el fuego”. A continuación su testimonio desde Palestina.

FSJ: ¿En qué parte de Gaza está y con quién se encuentra? ¿Cuál es el panorama tras la declaración del cese al fuego?

VC: Estoy en Nuseirat, en el centro de la franja de Gaza, una de las zonas más castigadas durante la agresión de Israel a Gaza. Duermo ahí pero trabajo en toda Gaza, sur y norte.

No me muevo como las personas de las ong en hoteles cinco estrellas. Los brigadistas dormimos en las ambulancias, en la mitad de la calle, en las aceras, en colchonetas, sentados en sillas de plástico.

Estoy esperando la entrada de otros brigadistas de Unidakum que están en El Cairo pero Israel no ha otorgado los permisos, hay otros cuatro o cinco activistas extranjeros pero de otro grupo.

Hoy Israel disparó contra pescadores contra barcos de guerra y campesinos contra tanques. Seguimos rodeados de tanques en tierra y naves en el mar. Aquí nunca hay tregua, siempre hay drones sobrevolando.

A los pescadores les dieron solo seis millas para pescar, no son suficientes porque cada vez que bombardean las primeras millas son contaminadas y el espacio está saturado de pescadores.

FSJ: ¿Cuándo decidió que convertirse en “escudo humano” -para proteger vidas palestinas- sería su manera de practicar la solidaridad internacional?

VC: No me considero un escudo humano. No somos guardaespaldas, somos testigos. Me siento hermana de esta gente y los acompaño como lo haría con un hermano, no uso casco, ni chaleco antibalas. Observé toda la masacre en carros destartalados, estuve en ambulancias y queríamos saber si esto detendría a los asesinos. Me avergüenza que mi vida valga más porque no soy palestina, Me avergüenzan las diferencias: un niño palestino vale igual que uno estadounidense.

“Estar aquí no es heroico, ni un carrizo, es algo natural”. Cuando tu hermano está en una mala situación no lo piensas: ayudas! He llorado con ellos, dormido, con ellos y son personas muy parecidas a los venezolanos: son todo corazón, no calculan, ni para lo bueno ni para lo malo.

FSJ: Los israelíes no respetan la vida de brigadistas como usted. Lo digo porque usted sobrevivió al bombardeo al hospital de Al- Wafa[1] el pasado 17 de julio. ¿Cuántas vidas han salvado ustedes acompañando a los palestinos?

VC: Israel siempre cruza los límites. Disparó contra refugios de niños, contra un hospital de personas minusválidas y yo ya no sentía que estábamos protegiéndolos.

Siendo testigos los protegemos porque Israel prefiere obrar sin testigos. No somos guardaespaldas pero nunca han asesinado a un campesino ante nuestras cámaras o teniendo nuestros lápices para escribir, no quieren testigos.

FSJ: Usted es madre. ¿Cuál fue su reacción al encontrarse con Mohamed Baker, padre de los niños[2] asesinados por Israel mientras jugaban fútbol en la playa y qué tipo de ayuda psicológica recibe esa familia?

VC: Mi reacción fue de mucha tristeza, no puedo imaginar un dolor más grande, una desesperación más grande y ese sentimiento de pérdida. Pero sé que no habrá justicia y eso da más dolor. Les matan a sus hijos y además los calumnian llamándolos terroristas.

En las ambulancias cargué niños muertos. En mis brazos murió un niño de 7 años, mutilado mientras yo intentaba acomodarle los intestinos porque los tenía afuera. No hay ayuda psicológica ni nada para estas familias.

FSJ: Si aproximadamente 60% de los palestinos en Gaza son menores de 18 años. ¿El objetivo de este ataque Israelí era exterminar una generación que podría continuar defendiendo su territorio?

VC: ¡Definitivamente! Es un plan de limpieza étnica, un genocidio. El objetivo son los niños palestinos, suena sensacionalista pero las cifras lo avalan, mujeres embarazadas y la mayoría de ataques fueron contra hogares multifamiliares.

FSJ: El asesinato de niños por parte de Israel no es nuevo, pero sí invisibilizado hasta ahora. El Twitter nos ha permitido ver, con horror, cuerpecitos de niños destrozados. Pero más allá del horror que produce la información que circula, ¿cuál ha sido el impacto concreto de campañas en redes sociales para frenar este ataque?

VC: Es una herramienta de difusión que sirve para visibilizar, sin pasar por medios masivos, situaciones que antes no veíamos.

[1] http://www.huffingtonpost.es/2014/0...

[2] http://www.20minutos.es/noticia/219...

Fuente: AlbatV

Bernardo Álvarez Herrera es secretario general del ALBA-Petrocaribe, la alianza Bolivariana de las Américas desde otoño de 2013. Fue embajador de República Bolivariana de Venezuela ante EE.UU, de 2003 a 2010, con una interrupción a mediados de 2008 cuando Venezuela retiró embajador. Fue diputado principal por el Estado Miranda, viceministro de Hidrocarburos en el Ministerio de Energía y Minas, y embajador en España de 2011 a 2013.

En esta entrevista en exclusiva desde Caracas, Bernardo Álvarez Herrera describe el funcionamiento del ALBA-Petrocaribe. El 14 de diciembre se cumplen 10 años del Alba, fecha en la que el comandante Chávez y comandante Castro firmaron el acta fundacional del ALBA, una organización cuyo fin es la integración regional de nuevo tipo con instrumentos y herramientas financieras que permitan una mayor autonomía de la región.

Un proyecto que parte de la social, busca la soberanía política y requiere un desarrollo económico distinto, es decir facilita un espacio de complementación económica.

Petrocaribe suministra la mitad de combustibles fósiles a toda la zona del Caribe, un espacio de 21 países, con 131 millones de habitantes y una fuerza de trabajo de 60 millones de personas. El PIB en la región se ha incrementado en un 25% en la última década.

Como experto conocedor de las tramas de la administración norteamericana, Bernardo Álvarez se pregunta: “¿Porqué EE.UU en el área de Petrocaribe no busca un espacio de complementación en lugar de confrontación, como lo hace en la actualidad a través de sus think tanks que sugieren que Petrocaribe no es un modelo sustentable?”.

Fuente: HispanTv

El primer ministro de Haití, Laurent Lamothe, en una entrevista exclusiva para la web de teleSUR, destacó la solidaridad existente con Cuba y Venezuela como parte de la cooperación SUR-SUR restablecida en el continente, al tiempo que subrayó los avances de la actual gestión del gobierno haitiano en pro de la reconstrucción de un país que se encontraba devastado.

El primer ministro de Haití, Laurent Lamothe, hizo enfásis en la cooperación SUR-SUR como uno de los aspectos más importantes de su gobierno resaltando los lazos de hermandad con países del continente en consonancia con la construcción de un mundo multipolar.

La solidaridad imperante con Venezuela y Cuba figura como una de las mayores muestras de cooperación con este país, que se ha visto duramente afectado en los últimos años, tanto por desastres naturales como epidemias, que han conllevado a grandes pérdidas humanas y materiales.

Como parte de la reconstrucción de un país que se encontraba devastado, durante el encuentro el primer ministro también expuso las acciones emprendidas para garantizar el acceso a la educación, asistencia y alimentación en Haití, destacando que durante los dos años de la gestión gubernamental del presidente Michel Martelly han mejorado notablemente las condiciones gracias a los programas sociales.

Lea a continuación la entrevista íntegra de teleSUR al primer ministro de Haití, Laurent Lamothe.

¿Cuáles considera que han sido los logros sociales y políticos más importantes de su gobierno en los últimos tres años?

Uno de los primeros logros fue restablecer la cooperación Sur-Sur con nuestros amigos en Latinoamérica. Es uno de los aspectos más importantes de nuestra política, consolidar esos lazos en la región. Seguir hacia delante y tener un país con políticas progresistas para ayudar a las personas que son las más vulnerables y necesitadas. Logramos hacer eso muy rápido.

Empezamos con nada y actualmente el 70 por ciento de nuestros niños tienen educación gratuita, ese es un acierto mayúsculo en un país, que se logró en dos años de nuestro gobierno. También tenemos un programa de asistencia y un programa contra el hambre para alimentar a 150 mil personas a diario y también tenemos un programa para ayudar a los más necesitados que se llama “Ayuda al Pueblo”. Este programa ayuda a 2,4 millones de personas en Haití.

En general, todas las políticas que tenemos están basadas en la solidaridad con los más vulnerables, solidaridad con aquellos que no tienen nada y con todos aquellos que merecen un futuro digno. Es lo que tratamos de darles.

¿Qué tan popular es el presidente Michel Martelly actualmente? ¿Cuáles son los indicadores de su popularidad?

La popularidad del presidente Martelly en las últimas encuestas de opinión y en todas los sondeos hechos por nosotros y la oposición le dan al presidente un 80 por ciento de aprobación. Y lo puedes sentir, cuando un líder sale a la calle; ves la interacción que tiene con las personas y también (uno puede ver) qué tan populares son sus políticas.

El Presidente Martelly ha triplicado el gasto gubernamental en educación, ha cuadruplicado el gasto en servicios sociales, en programas de protección social. Se conecta con las personas. Hay una conexión muy especial entre el presidente y las personas, así que quien sea que diga que no es popular, no ha estado en las calles o está fuera de la realidad.

El Presidente Martelly ha sido muy activo en cumbres regionales y ha manifestado su interés para que Haití tenga una voz más fuerte a nivel internacional, ¿es el ALBA uno de los escenarios en el cual le gustaría a Haití estar más involucrado?

Haití ha estado involucrado en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), nosotros participamos en todas las reuniones, el presidente (Hugo) Chávez nos dió el estatus de miembro invitado especial permanente.

Estamos muy satisfechos con eso. Hemos participado en la mayoría de las reuniones del ALBA y somos muy activos. Respecto a mostrar solidaridad con Venezuela: Creemos que esto es lo mínimo que un gobierno puede dar de regreso, porque el grado de hermandad que sentimos con el gobierno de Nicolás Maduro, el grado de entendimiento que tenemos especialmente, la conexión y el respeto que tenemos por el pueblo venezolano lo puedes ver en todos los haitianos; sienten un profundo respeto por Venezuela, por su pueblo y por su gobierno.

Esto ha cambiado completamente el escenario internacional para nosotros, somos más activos promoviendo los valores de Haití y también promoviendo la cooperación Sur- Sur que actualmente sucede entre Haití y Venezuela, entre Haití y Ecuador, entre Haití y Bolivia, entre Haití y Cuba.

Cuba tiene en Haití 743 doctores que son muy activos, que han dado 14 millones de consultas a la población más humilde. En la cooperación internacional Haití tiene un papel muy importante en sus relaciones internacionales y tiene que ver con una estrategia de estar en una mejor posición para promover los valores del país y entender que para tener desarrollo hay que tener lazos muy fuertes de cooperación Sur-Sur, como lo estamos haciendo y también estamos mejorando la cooperación Norte-Sur. Este gobierno se ha enfocado en encontrar los complementos entre nosotros y los gobiernos de Latinoamérica y el Caribe para tener un movimiento fuerte para el desarrollo de nuestro país.

En relación al tema de la cooperación y solidaridad, Haití, como todos saben, ha sufrido muchos desastres naturales y otro tipo de desastres en los últimos cuatro años. Primero con el terremoto y luego con la epidemia de cólera, ¿nos podría comentar algo sobre los progresos que se han hecho para enfrentar las consecuencias de estos desastres?

El 12 de enero de 2010 sufrimos probablemente uno de los terremotos más devastadores en la historia. Perdimos a 250 mil de nuestros hermanos y hermanos y medio millón resultaron heridos. Tuvimos que juntar los pedazos, crear una estrategia para estas personas.

El 50 por ciento de la población en Puerto Príncipe (capital) se quedó sin hogar, viviendo en total pobreza y en las calles en condiciones infrahumanas y con las ayudas del gobierno y subsidios de renta para estas personas hemos relocalizado un millón 430 mil personas han regresado a sus barrios y también recibieron ayuda para establecer micro empresas, porque estamos impulsando las microempresas como un medio para ayudar a las personas. También tuvimos la epidemia de cólera y logramos reducirla significativamente. Ahora los casos están bajando drásticamente; con la ayuda del gobierno de Cuba logramos establecer varios centros de tratamiento y junto a la Organización de Naciones Unidas (ONU) establecimos una comisión para trabajar en campañas de saneamiento para erradicar completamente el cólera del país.

Tenemos un plan muy ambicioso a diez años con dos mil millones de dólares no solo para tratar la enfermedad sino para trabajar en la prevención y en la sanidad del agua. También tenemos un plan de dos años en las áreas donde el cólera ha afectado más, pero me alegra informar que los casos de cólera se han reducido drásticamente.

En 2013, Haití oficialmente llamó a las naciones europeas a pagar por los daños causados por la esclavitud, ¿nos puede decir algo sobre este proceso, en qué punto se encuentra, qué pasos han tomado para lograr que esto se vuelva una realidad?

Esta fue una iniciativa de la Comunidad del Caribe (Caricom), que fue llevada por sus miembros. En lo que nos estamos enfocando ahora es en la solidaridad para cuidar de las personas y viendo hacia el futuro, porque tenemos poco tiempo para desarrollarnos como país y ponernos en el camino del desarrollo. Así que nuestra inversión y nuestro tiempo es para que toda la maquinaria del gobierno esté aceitada y equipada para invertir por el futuro. Invertir en un mejor futuro para los haitianos.

Hemos participado en la iniciativa de Caricom, es un movimiento que esperemos que llegue a algún lado, pero nuestro objetivo y énfasis es construir puentes, comunidades, hermandad y tener este gran movimiento para desarrollar nuestro país de ahora en adelante.

La situación política en Haití ha estado tensa desde hace algún tiempo y se ha debatido mucho sobre las elecciones legislativas que deberían llevarse a cabo en algún momento. ¿Nos podría actualizar sobre esto, habrán elecciones antes de que termine el año o después, cuál es el estatus?

Si fuera por el Presidente, las elecciones se llevarían a cabo mañana. Fueron planeadas. El Presidente llamó a elecciones este año, en enero. La oposición, a través de algunos de sus miembros en el Parlamento, ha hecho todo los posible para posponerlas. Ahora el Presidente está en un proceso de diálogo para unir a todos los hijos e hijas de Haití en un diálogo inclusive con los 50 partidos de la legislatura. Firmaron un acuerdo llamado “Acuerdo del Rancho”, porque es el nombre del hotel en el que se firmó.

Este acuerdo tiene 13 propuestas que hacen camino para las elecciones. Fue firmado, notariado, se empezó en enero de este año y se firmó en marzo. Hemos respetado cada uno de los aspectos del acuerdo. Cambiamos diez ministros del gobierno para satisfacer las demandas de la oposición, estuvimos de acuerdo, ellos hicieron 47 demandas en ese proceso de diálogo. El Presidente estuvo de acuerdo con 46 y los ha llevado a cabo, ahora estamos esperando.

Se suponía que íbamos a tener elecciones el 26 de octubre, pero para tener elecciones necesitamos una ley electoral y la ley solo puede ser votada por el Congreso. Ahora, fue votada por la Cámara Baja en dos horas y lleva detenida casi 200 días en el Senado no por la mayoría, sino por la minoría extremista que se niegan a debatir y votar. Están jugando la política de la silla vacía. Simplemente no se aparecen en el Parlamento, están bloqueando el debate. Han estado haciendo eso desde hace 200 días.

Sin embargo, necesitamos una ley para tener elecciones así que el Presidente ha iniciado pláticas con diferentes sectores de la sociedad, con el Parlamento; con todos para poder solucionar el problema y es por esto que no perdemos ninguna oportunidad para llamar y promover que estos senadores voten. Hemos dicho y hemos sido muy frontales con esto y es que su enmienda termina el 12 de enero, unos tres meses y medio. Los llamamos a votar la ley para que podamos tener elecciones y si ellos no votan el presidente asumirá su responsabilidad el 12 de enero y tendremos elecciones en el primer trimestre de 2015.

En esta entrevista, Angela Davis, activista, profesora, escritora e icono del movimiento Black Power, habla de los vínculos existentes entre las luchas globales. Retomando los temas del feminismo negro, de la importancia de lo colectivo, de Palestina, del complejo industrial de prisiones, la Profesora Davis expone el papel que los pueblos pueden y deben jugar.

-Frank Barat (FB): A menudo hablas del poder de lo colectivo y haces hincapié en la importancia de los movimientos populares. ¿Cómo podemos conseguir ese poder en una sociedad que fomenta el egoísmo y el individualismo?

-Angela Davis (AD): Desde el ascenso del capitalismo global y las ideologías relacionadas con el neoliberalismo, es cada vez más importante identificar los peligros del individualismo. Las luchas progresistas –centradas sólo en el racismo, la represión, la pobreza u otras cuestiones- están destinadas al fracaso si al mismo tiempo no intentan desarrollar la conciencia acerca de la insidiosa promoción del individualismo capitalista. Aunque Nelson Mandela insistía siempre en que sus logros eran logros colectivos conseguidos por hombres y mujeres, sus camaradas, los medios trataron de santificarle como individuo heroico. Un proceso parecido se llevó a cabo para disociar al Dr. Martin Luther King, Jr, del inmenso número de mujeres y hombres que constituyeron el corazón mismo del movimiento estadounidense por la libertad de mediados del siglo XX. Es esencial resistirse a describir la historia como la obra de individuos heroicos para que la gente reconozca hoy su potencial como parte de una comunidad de lucha cada vez más amplia.

-FB: ¿Qué queda hoy del movimiento del Black Power?

-AD: Pienso en el movimiento del Black Power –o a lo que nos referíamos en su momento como movimiento de liberación de los negros- como un momento especial en el desarrollo de la búsqueda de la libertad de los negros. Fue, en muchos sentidos, una respuesta a lo que se percibía como límites del movimiento por los derechos civiles: no sólo necesitábamos proclamar derechos legales dentro de la sociedad existente, sino también exigir derechos sustantivos –puestos de trabajo, vivienda, atención sanitaria, educación, etc.- y desafiar la estructura misma de la sociedad. Esas demandas –también contra los encarcelamientos racistas, la violencia de la policía y la explotación capitalista- se sumaron al programa de diez puntos del Partido de las Panteras Negras (PPN).

Aunque las personas negras han entrado en las jerarquías económicas, sociales y políticas (el ejemplo más espectacular fue la elección de Barack Obama en 2008), hay un abrumador número de ellas sometidas al racismo económico, educativo y carcelario a un nivel mucho mayor que durante la era anterior a los derechos civiles. En muchos aspectos, las demandas del programa de diez puntos del PPN son ahora tan importantes –o quizá incluso más importantes- como durante la década de los sesenta, que fue cuando se formularon por vez primera.

-FB: La elección de Barack Obama fue celebrada por muchos como una victoria contra el racismo. ¿Crees que fue una falacia? ¿Piensas que realmente ha estado paralizando durante mucho tiempo a la izquierda, así como a los afroamericanos implicados en la lucha por un mundo más justo?

-AD: Muchos de los supuestos respecto a la importancia de la elección de Obama están totalmente equivocados, especialmente los que describen que un hombre negro en la presidencia de EEUU simboliza la desaparición de la última barrera del racismo. Pero creo que la elección en sí fue importante, sobre todo porque la mayor parte de la gente –incluyendo la mayoría de la gente negra- no creía al principio que fuera posible elegir a una persona negra para la presidencia. Efectivamente, los jóvenes crearon un movimiento –aunque debería calificarse diciendo que era un cibermovimiento- que consiguió lo que parecía ser imposible.

El problema es que la gente que se asociaba a sí misma con ese movimiento no prosiguió ejerciendo ese poder colectivo como presión, lo que hubiera podido obligar a Obama a moverse en direcciones más progresistas (por ejemplo, contra un incremento militar en Afganistán, por un rápido desmantelamiento de Guantánamo, por un plan más completo de atención sanitaria). Creo que es importante destacar, incluso cuando nos mostramos críticos con Obama, que no habríamos estado mejor con Romney en la Casa Blanca. De lo que hemos carecido en estos últimos cinco años no es del presidente adecuado, sino más bien de movimientos de masas bien organizados.

-FB: ¿Cómo definirías el “feminismo negro”? ¿Y qué papel podría jugar en las sociedades actuales?

-AD: El feminismo negro surgió como un esfuerzo teórico y práctico para demostrar que la raza, el género y la clase son inseparables en los mundos sociales que habitamos. En el momento de su aparición, a las mujeres negras se les pedía con frecuencia que eligieran qué era lo más importante para ellas, el movimiento negro o el movimiento de las mujeres. La respuesta era que esa era una pregunta equivocada. La pregunta más apropiada era cómo entender las intersecciones e interconexiones entre los dos movimientos. Todavía estamos enfrentándonos al desafío de entender las complejas vías por las que se entrelazan la raza, la clase, el género, la sexualidad, la nación y las capacidades, pero también al reto de cómo avanzar más allá de estas categorías para entender las interrelaciones de ideas y los procesos que parecen estar separados y sin vínculos entre ellos. Insistir en las conexiones entre las luchas y el racismo en EEUU y las luchas contra la represión israelí de los palestinos es, en ese sentido, un proceso feminista.

-FB: ¿Piensas que ha llegado ya el momento de que la gente se desenganche de los principales partidos políticos y de ese concepto que nuestros “dirigentes” denominan democracia representativa? El hecho de involucrarnos en un sistema tan corrupto y podrido, gobernado sólo por el dinero y la avaricia, le da legitimidad, ¿no es verdad? ¿Cómo detener esta charada, dejar de votar y empezar a crear algo nuevo y orgánico de arriba abajo?

-AD: Ciertamente, no creo que los partidos políticos existentes puedan constituir nuestros ámbitos fundamentales de lucha, pero el ámbito electoral puede utilizarse como terreno sobre el que organizarse. En EEUU, hemos necesitado durante mucho tiempo de un partido político independiente, un partido de los trabajadores antirracista y feminista. Creo también que tienes toda la razón al identificar el activismo de base como el ingrediente más importante para la construcción de movimientos radicales.

-FB: El mundo árabe ha pasado por cambios tremendos en los últimos años, con revoluciones en curso en muchos países. ¿Qué importancia tiene que en Occidente la gente comprenda la complicidad de nuestros propios gobiernos en el mantenimiento de las dictaduras árabes?

-AD: Creo que es completamente pertinente que los pueblos del mundo árabe exijan que nosotros, en Occidente, impidamos que nuestros gobiernos apoyen a regímenes dictatoriales, y especialmente a Israel. La llamada “guerra contra el terror” ha hecho un daño inestimable al mundo, incluyendo la intensificación del racismo antimusulmán en EEUU, Europa y Australia. Como progresistas del Norte global, no hemos reconocido realmente nuestras importantes responsabilidades en la prosecución de los ataques ideológicos y militares contra los pueblos del mundo árabe.

-FB: Hace poco diste en Londres una charla sobre Palestina, el G4S (Grupo 4 de Seguridad), que es el grupo de seguridad privada mayor del mundo, y el complejo industrial de prisiones. ¿Puedes explicarnos como están vinculados?

-AD: Con el pretexto de la seguridad y el Estado de seguridad, el G4S se ha introducido en las vidas de la gente por todo el mundo, especialmente en Gran Bretaña, EEUU y Palestina. Esta compañía es la tercera corporación más grande del mundo después de Walmart y Foxcomm, y es el mayor empleador privado en el continente de África. Han aprendido a aprovechar el racismo, las prácticas antiinmigratorias y las tecnologías de castigo en Israel y en todo el mundo. El G4S es directamente responsable de las experiencias de reclusión política de los palestinos, así como de todo lo relativo al muro del apartheid levantado allí, del encarcelamiento en Sudáfrica, de las escuelas-prisión en EEUU y del muro a lo largo de la frontera entre México y EEUU. Sorprendentemente, durante la reunión de Londres nos enteramos que el personal del G4S es responsable de ataques sexuales contra las mujeres en determinados centros de detención en Gran Bretaña.

-FB: ¿Cómo es de rentable el complejo industrial de prisiones? Has dicho a menudo que es el equivalente a la “esclavitud moderna”.

-AD: El complejo industrial global de prisiones está continuamente expandiéndose, como se puede ver en el ejemplo del G4S. Por tanto, una puede asumir que su rentabilidad está en alza. Ha llegado a abarcar no sólo prisiones públicas y privadas (y las prisiones públicas están más privatizadas de lo que uno podría pensar y cada vez más sujetas a las demandas del beneficio) pero también las instalaciones para jóvenes, las prisiones militares y los centros de interrogatorio. Además, el sector más lucrativo del negocio de las prisiones privadas es el de los centros de detención de inmigrantes. Puede por tanto entenderse por qué la legislación antiinmigrante más represiva en los EEUU fue redactada por las compañías de las prisiones privadas en un intento manifiesto de maximizar sus beneficios.

-FB: Una sociedad libre de cárceles-prisiones ¿es, en tu opinión, posible o es una utopía? ¿Cómo podría funcionar?

-AD: Pienso que una sociedad sin prisiones es una posibilidad realista en el futuro, pero en una sociedad transformada, una sociedad en la que las necesidades de la gente, y no el lucro, constituya la fuerza motriz. Al mismo tiempo, la abolición de las prisiones parece una idea utópica precisamente porque la prisión y las ideologías que la refuerzan están muy profundamente enraizadas en nuestro mundo contemporáneo. Hay cifras enormes de gente tras las rejas en EEUU –alrededor de dos millones y medio- y cada vez se utiliza más el encarcelamiento como estrategia de desviación de los problemas sociales subyacentes: racismo, pobreza, desempleo, falta de educación, etc. Estas cuestiones no se abordan nunca de forma seria. Sólo es una cuestión de tiempo que la gente empiece a darse cuenta de que la prisión es una solución falsa. La defensa del abolicionismo puede y debería producirse en relación con las demandas de una educación de calidad, de estrategias laborales antirracistas, de atención sanitaria gratuita y todo ello dentro de otros movimientos progresistas. Puede ayudar a promover una crítica anticapitalista y movimientos por el socialismo.

-FB: ¿Qué es lo que el boom del complejo industrial de prisiones está indicando sobre nuestra sociedad?

-AD: Las elevadas cifras de gente tras las rejas por todo el mundo y la creciente rentabilidad de los medios para mantenerlos cautivos son uno de los ejemplos más impresionantes del capitalismo global. Pero los obscenos beneficios que se obtienen del encarcelamiento masivo están vinculados a los beneficios de la industria sanitaria y de la educación y otros servicios humanos comercializados que deberían realmente estar a libre disposición de todos.

-FB: Hay una escena en “The Black Power mixtape”, un documental sobre el movimiento de las Panteras Negras/Poder Negro que apareció hace un par de años, donde el periodista te pregunta si apruebas la violencia. Tu respuesta fue: “¡Qué pregunta, ¿que si apruebo la violencia?! No tiene sentido”. ¿Podrías elaborarla?

-AD: Intentaba señalar que las preguntas acerca de la validez de la violencia deberían dirigirse a esas instituciones que mantienen y continúan manteniendo el monopolio de la violencia: la policía, las prisiones, el ejército. Expliqué que crecí en el sur de EEUU en un momento en el que los gobiernos permitían que el Ku Klux Klan perpetrara ataques terroristas contra las comunidades negras. En aquella época me metieron en la cárcel, tras acusarme falsamente de asesinato, secuestro y conspiración y me convirtieron en un objetivo de la violencia institucional, y van y me preguntan si estoy de acuerdo con la violencia. Fue grotesco. También estaba tratando de señalar que la defensa de la transformación revolucionaria no se basa fundamentalmente en la violencia, sino que tiene que ver con cuestiones sustantivas como mejores condiciones de vida para la gente pobre y la gente de color.

-FB: Mucha gente piensa actualmente que formaste parte de las Panteras Negras, y algunos incluso piensan que fuiste uno de los miembros fundadores. ¿Puedes explicar cuál fue tu papel exactamente, tus afiliaciones en aquel momento?

-AD: No fui miembro fundador del Partido de las Panteras Negras. En 1966, el año en el que se fundó el PPN, me encontraba estudiando en Europa. Después, en 1968, me uní al Partido Comunista y también me convertí en miembro del PPN y trabajé con una rama de la organización en Los Ángeles, donde me encargaba de la educación política. Sin embargo, en un determinado momento, el liderazgo decidió que los miembros del PPN no podían afiliarse a otros partidos, por lo que decidí conservar mi afiliación con el Partido Comunista. Sin embargo, seguí apoyando y trabajando con el PPN. Cuando me metieron en la cárcel, el PPN fue la principal fuerza que defendió mi libertad.

-FB: Volviendo a tu respuesta sobre la violencia, cuando escuché lo que decías en el documental, pensé en Palestina. La comunidad internacional y los medios occidentales están pidiendo siempre, como condición previa, que los palestinos renuncien a la violencia. ¿Cómo puedes explicar la popularidad de esta narrativa de que los oprimidos tengan que garantizar la seguridad de los opresores?

-AD: El hecho de poner la cuestión de la violencia en primer plano sirve casi inevitablemente para tapar los problemas que están en el centro de las luchas por la justicia. Así sucedió en Sudáfrica durante la lucha contra el Apartheid. Fíjate que a Nelson Mandela –al que han santificado como el defensor más importante de la paz de nuestro tiempo- le mantuvieron en la lista estadounidense de terroristas hasta 2008. Los aspectos más importantes de la lucha palestina por la libertad y autodeterminación se minimizan y se vuelven invisibles ante quienes intentan equiparar la resistencia palestina ante el apartheid israelí con el terrorismo.

-FB: ¿Cuándo fue la última vez que estuviste en Palestina? ¿Qué impresión dejó en ti esa visita?

-AD: Viajé a Palestina en junio de 2011 con una delegación de activistas/académicas feministas indígenas y de color. La delegación incluía mujeres que habían crecido bajo el Apartheid sudafricano, bajo las leyes Jim Crow del Sur y en las reservas indias. Aunque todas habíamos estado anteriormente implicadas en el activismo solidario palestino, todas nosotras nos quedamos terriblemente impactados por lo que vimos y decidimos animar a nuestros distritos a que se unieran al Movimiento del BDS (siglas en inglés de Boicot, Desinversión y Sanciones) y ayudar a intensificar la campaña por la libertad de Palestina. Más recientemente, alguna de nosotras nos implicamos en conseguir que se aprobara una resolución que instaba a participar en el Boicot Académico y Cultural de la American Studies Association. Las componentes de la delegación se involucraron en la aprobación de una resolución de la Modern Language Association censurando a Israel por rechazar la entrada de académicos estadounidenses en Cisjordania que iban a enseñar e investigar en las universidades palestinas.

-FB: Hay varios medios de resistencia de los que pueden disponer los pueblos oprimidos por regímenes racistas o coloniales o por ocupaciones extranjeras (i.e., Protocolo Adicional I del Convenio de Ginebra), incluyendo el uso de de la fuerza armada. En la actualidad, el movimiento de solidaridad palestino se ha comprometido con la vía de la resistencia no violenta. ¿Piensas que con sólo esto se pondrá fin al apartheid israelí?

-AD: Desde luego, los movimientos de solidaridad son por su propia naturaleza no violentos. En Sudáfrica, incluso cuando se estaba organizando un movimiento de solidaridad internacional, el CNA (Congreso Nacional Africano) y el PCSA (el Partido Comunista de Sudáfrica) llegaron a la conclusión de que su movimiento necesitaba de un ala armada: Umkonto We Siswe. Tenían todo el derecho a tomar esa decisión. Del mismo modo, le corresponde al pueblo palestino utilizar los métodos que estime más convenientes para tener éxito en su lucha. Al mismo tiempo, está claro que si Israel está aislado política y económicamente, como la campaña del BDS intenta, no podrá seguir adelante con sus prácticas de apartheid. Si, por ejemplo, nosotros, en EEUU, obligamos a la administración Obama a interrumpir sus ocho millones de dólares al día de apoyo a Israel, se iniciaría un largo camino de presiones a Israel para que pusiera fin a la ocupación.

-FB: Formas parte de un comité para la liberación del preso político palestino Marwan Barghouti y de todos los presos políticos. ¿Qué importancia tiene, para que prevalezca la justicia, que todos ellos sean liberados?

-AD: Es fundamental que se libere a Marwan Barghouti y a todos los prisioneros políticos que se hallan en las cárceles israelíes. Barghouti lleva dos décadas tras las rejas. Su terrible situación refleja el hecho de que la mayor parte de las familias palestinas han tenido o tienen al menos a un miembro encarcelado por las autoridades israelíes. Actualmente hay alrededor de 5.000 presos palestinos y sabemos que desde 1967, Israel ha enviado a prisión a 800.000 palestinos (el 40% de la población masculina). La demanda de liberar a todos los presos políticos palestinos es un ingrediente fundamental de la exigencia de acabar con la ocupación.

-FB: Durante una charla en la Universidad Birbeck de Londres, dijiste que la cuestión palestina tiene que convertirse en una cuestión global, una cuestión social que debería llevar en su programa o agenda todo movimiento que luche por la justicia. ¿Qué quisiste decir con esto?

-AD: Que al igual que la lucha contra el apartheid sudafricano fue una causa abrazada por los pueblos de todo el mundo e incorporada a muchas agendas de justicia social, las organizaciones y movimientos involucrados en causas progresistas por todo el planeta deben involucrarse de igual modo en la solidaridad con Palestina. Se ha tendido a considerar a Palestina como una cuestión aparte –y, lamentablemente, demasiado a menudo, marginal-. Este es precisamente el momento de animar a todos los que creen en la igualdad y en la justicia para que se unan al llamamiento por una Palestina libre.

-FB: La lucha es interminable, ¿verdad?

-AD: Yo diría que nuestras luchas maduran, producen nuevas ideas, nuevos planteamientos y nuevos terrenos con los que comprometernos en la búsqueda de la libertad. Como Nelson Mandela, debemos estar dispuestos a abrazar el largo camino hacia la libertad.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=190159

La Voz de Rusia entrevistó al Director del Portal Alba, Fernando Bossi, para escuchar sus puntos de vista con relación al conflicto en Ucrania y sobre las relaciones de cooperación que se están desarrollando entre Rusia y América Latina.

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Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº48