El término distopía fue acuñado a finales del siglo XIX por John Stuart Mill en contraposición al término eutopía o utopía, empleado por Tomas Moro para designar a un lugar o sociedad ideal. Así, distopía sería “ una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal”. Las distopías se ubican en ambientes cerrados o claustrofóbicos enmarcados en sistemas antidemocráticos, donde la élite gobernante se cree investida del derecho a invadir todos los ámbitos de la realidad en sus planos físico y virtual e incluso, en nombre de la sacro-santa seguridad del Estado, a eliminar el principio de inviolabilidad (habeas corpus) de las personas, síntomas evidentes de una peligrosa deriva totalitaria del sistema democrático.

Las peores pesadillas del franquismo que durante 80 años se instalaron en Euskal Herria para combatir a sangre, tortura y cárcel las ansias independentistas de vascos y vascas, ahora sobrevuelan el escenario catalán. Se pudo ver como el pasado 1 de octubre sus “ ruzados” de la Guardia Civil y la Policía española fuertemente armados, operaban con violencia contra ciudadanos pacíficos que solo deseaban poner un voto en las urnas.

Solo una nota de 67 palabras, escritas hace exactamente un siglo, el dos de noviembre de 1917, que el mundo recordara como la “Declaración de Balfour”, ha alcanzó no solo para modificar la geografía de Medio Oriente, sino la historia del mundo.

La corriente retrógrada y más reaccionaria políticamente hablando en Estados Unidos en las últimas cinco o seis décadas es la de los neoconservadores, un movimiento político defensor del  libre mercado, el individualismo y la exacerbación de ideas nacionalistas que a su vez pretenden imponer por la fuerza al exterior de sus fronteras, por lo que promueven la agresión y la intervención en los asuntos internos de otros países, incluyendo la acción militar como instrumento de imposición del modelo de vida estadounidense, desde la consideración de que sus principios y valores configuran criterios universales emanados de la idea de que el pueblo de Estados Unidos fue elegido por Dios para cumplir sus designios en la tierra. Son comúnmente conocidos como neocons.

Tras dos días de silencio llenos de incógnitas, el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha comparecido hoy en Bruselas junto a siete de sus consellers, donde parece que se instalarán hasta nuevo aviso. Lo ha hecho en una pequeña sala de prensa llena hasta los topes por medios de todo el continente, a los que se se ha dirigido en catalán, castellano, francés e inglés en una comparecencia en la que destacan cinco puntos. Cinco ejes que dan pistas para interpretar el futuro a corto plazo.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº48