La decisión del la Corte Internacional de Justicia de La Haya de declararse competente para conocer la demanda boliviana interpuesta en abril de 2013, que es lo mismo que decir de rechazar la objeción preliminar presentada por Chile, explica la justeza de la causa boliviana, pero también de cierta relativa modificación del tablero geopolítico en la región -como parte de los cambios en curso en la geopolítica del poder global-, y el papel que Bolivia está empezando a jugar en el plano internacional.

La decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya de declararse competente en relación al diferendo marítimo entre Bolivia y Chile puede ser visto como un primer triunfo diplomático sobre el tema del Estado boliviano, y particularmente, de Evo Morales Ayma, el estadista que planificó desde el Palacio Quemado la estrategia internacional del caso en cuestión.

Los Grandes Medios televisivos en Chile nuevamente dan muestra de la flexibilidad que tienen a la hora de imponer temas que poco importan a “los muchos” pero que importan mucho a “los pocos”.

La controversia chileno-boliviana, llevada a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, derivada del enclaustramiento altiplánico, tras la Guerra del Pacífico que enfrentó a ambos países entre los años 1879 y 1881, ha significado 136 años de disputas.

La importante iniciativa política internacional del gobierno boliviano, en los últimos años, en relación al derecho a un acceso soberano al océano Pacífico ha interpelado directamente a las autoridades chilenas que, como en ningún otro momento de la historia, deberán responder con claridad y compromiso efectivo ante un diferendo originado en la invasión militar de 1879, que significó la apropiación de 400 kilómetros de costa, soberanía marítima y 120 mil kilómetros cuadrados de territorio rico en recursos naturales que pertenecían a Bolivia desde su formación en 1825 y que el propio gobierno de Santiago lo reconoció hasta la Guerra del Pacífico.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41