Nuevo episodio de la guerra mediática, con la que se trata de hacer creer al mundo que el Hezbollah y la República Árabe Siria matan de hambre a los civiles.

Días pasados hablábamos de la nefasta transición que se está operando en la Argentina desde la República hacia el Régimen. Este último es definido como una forma de gobierno en donde se atropellan las reglas del juego democrático, se avanza sobe la división de poderes, se desconocen los preceptos constitucionales y las normas del derecho internacional.

Una vez sentados, en sus sillas de “mando” respectivas, el club empresarial que gobernará en Latinoamérica arreciará su ofensiva mediática en la fase de silenciamiento, invisibilización y satanización de opositores. Está todo listo para atacar rápido. Dirán que lo recibido del gobierno anterior es todo mentira y desastre, todo crisis y todo sospechoso. Llamarán a sus auditores y a sus leguleyos para engordar a sus operadores de medios. Mostrarán en público sus lágrimas hipócritas por un Estado quebrado y protagonizarán la telenovela más costosa de la historia dando las “malas nuevas” a ese pueblo al que (en campaña) prometieron puras “buenas nuevas”.

El tratamiento político comunicacional de lo que sucede en Venezuela será, en algún momento, un caso de estudio sobe el rol de los medios en esta época histórica. 

Los directores de El Ciudadano junto a la presidenta del Colegio de Periodistas, Javiera Olivares, presentaron a la presidenta de la CIDH, Rose-Marie Belle Antoine, los antecedentes de la denuncia en que se establece que en Chile existen vulneraciones a la libertad de expresión.

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48