No podríamos afirmar que los corresponsales en Venezuela son agentes encubiertos de inteligencia, pero hacen el papel desde el periodismo que todo secretario de Estado gringo desea: convertir la noticia en motivo de intervención. Casos conocidos los hay, como el de James Foley en Siria, y sin embargo no hace falta tanta elucubración para determinar el comportamiento usual de los infomercenarios enviados por AP, Reuters, AFP y CNN.

El protagonismo que la derecha política y mediática española ha concedido a Venezuela en los últimos meses está sorprendiendo a la mayoría de los ciudadanos. La tendencia a la presencia de este país es tan fuerte que arrastra a todos los medios y todos los programas, incluso cuando quieren denunciar esa misma presencia. El Gran Wyoming, en El Intermedio de La Sexta, ironiza sobre ello precisamente después de dedicar diez minutos a la visita de Albert Rivera al país latinoamericano. Otras veces no pueden negar el abuso de la temática, pero ello no les impide seguir con el asunto. En el Canal Internacional de TVE el periodista le pregunta a la diputada de Podemos Carolina Bescansa si no cree que los medios tratan demasiado el tema de Venezuela. De modo que hablar mucho de Venezuela en los medios es utilizado como percha para seguir hablando de Venezuela. Hasta a la alcaldesa de Barcelona la preguntan por ese país. La situación es tan surrealista que llegó a ser titular de noticia que Pedro Sánchez... no iría a Venezuela ("Sánchez ni irá a Venezuela, ni hará una gira por Latinoamérica". Público, 26 de mayo). ¿Se imaginan el titular de precampaña electoral en la prensa estadounidense de que Donald Trump no irá a Polonia?

Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1928), “La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importantes en las sociedades democráticas".

Zbigniew Brzezinski, ex-consejero de Seguridad Nacional del presidente Jimmy Carter, declaró en una conferencia en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) de la Universidad Johns Hopkins que “la dominación de Estados Unidos que tras la Guerra Fría determinaba la agenda internacional, ha terminado y no podrá restablecerse durante la vida de la próxima generación”, añadiendo que “ninguna de las potencias mundiales puede alcanzar la hegemonía mundial en las condiciones actuales, por lo que Estados Unidos debe elegir mejor los conflictos en los que va a participar ya que las consecuencias de un error podrían ser devastadoras” .

Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1.928), “La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importantes en las sociedades democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar”. Asimismo, fundamenta el sustento de todos los sistemas de gobierno en la “manipulación de la opinión pública”, al afirmar que “ los Gobiernos, ya sean monárquicos, constitucionales, democráticos o comunistas, dependen de la aquiescencia de la opinión pública para llevar a buen puerto sus esfuerzos y, de hecho, el Gobierno sólo es Gobierno en virtud de esa aquiescencia pública”.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65