La información no mata, pero es un arma terriblemente eficaz. Bien utilizada puede desarmar a todo un ejército. Durante la guerra de Vietnam, los enviados especiales fueron relatando los horrores, los cuerpos destrozados, las aldeas bombardeadas con Napalm y gas naranja. La televisión, el cine y la prensa escrita se convirtieron en parte del "fuego amigo", provocando un efecto boomerang.

En el artículo conjunto “Guerra centrada en redes: Su origen y futuro”[1], publicado en enero de 1998 por el Almirante Arthur Cebrowski y el asesor técnico-científico para los Sistemas C4[2] del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, John Gartska, se indicaba que la guerra centrada en redes y las conexiones con la revolución en asuntos militares extraen su energía de los cambios fundamentales en la sociedad estadounidense.

Sabía usted que 200 personas inspeccionan grano por grano el arroz que consume el líder supremo de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) Kim Jong-un, para evitar que le toque uno defectuoso o morir envenenado? ¿Sabía que este arroz se cocina con madera del monte Paektu, que los norcoreanos consideran sagrado?

Recientemente, fui invitado por el Ministerio de Comunicación e Información, junto a dos grandes comunicadores y camaradas y maestros como Víctor Hugo Majano y Ernesto J. Navarro, a dar una charla sobre redes sociales. Agradezco inmensamente la invitación.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65