Estados Unidos, la Unión Europea, algunos países Latinoamericanos que siguen las órdenes de Washington y los medios de comunicación occidentales han hecho y hacen lo imposible por derrocar al legítimo gobierno venezolano encabezado por su presidente Nicolás Maduro.

Las criptomonedas, hasta el día de hoy, han sido lanzadas por especuladores privados, interesados solo en la ganancia. El petro, al ser lanzado por un gobierno, debe tener en cuenta el interés nacional.

1.- ¿Qué es la moneda? El símbolo del valor. ¿Puede no tener valor el propio símbolo que representa el valor? Sobre este enigma hubo encendidos debates a fines del siglo XVIII, cuando se comenzó a sustituir la moneda metálica por un sospechoso papel ni contante ni sonante, con el cuento de que podía ser canjeado por su equivalente en oro o plata por el emisor. Esta fábula ha dejado progresivamente de ser cierta. Desde los acuerdos de Breton Woods en 1944, los papeles moneda del mundo sólo tienen respaldo en otros papeles, que a su vez progresivamente reconocieron no tener respaldo alguno. Estados Unidos sobreimprimió billetes verdes para comprar al mundo, hasta que Nixon reconoció en 1974 que el dólar no tenía ningún respaldo. Desde entonces, el sistema monetario mundial se apoya en el petrodólar, divisa fantasma cuyo único respaldo es la intimidación bélica ejercida por Estados Unidos sobre los países productores de hidrocarburos. Todos los sistemas monetarios del planeta se fundan en este fraude.

“El poder de crear la moneda es una parcela de fuego celeste robado a Zeus. La ambición de veinte generaciones de alquimistas – ¿cómo cambiar en oro puro el vil plomo? – se realiza mediante algunas escrituras. ¿A quién le confía la sociedad tan terrible poder?” – Robert Mossé. La moneda. París. 1951.

Las políticas de los bancos centrales son cada vez más señaladas como la fuente de la creciente desigualdad de ingresos y riqueza.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62