Lo que acaba de tener lugar en Hangzhou (China) es de inmensa importancia geoeconómica. Pekín desde el principio trató el G-20 de una forma muy seria, haciendo de la cumbre un diseño chino y no estadounidense; mostrando el declive de Occidente.

Por caos (Khaos o "vacío que ocupa un hueco en la nada") entendemos algo impredecible y que se escapa a la miope visión que únicamente pueden esbozar nuestros ojos ante hechos que se escapan de los parámetros conocidos pues nuestra mente es capaz de secuenciar únicamente fragmentos de la secuencia total del inmenso genoma del caos, con lo que inevitablemente recurrimos al término “efecto mariposa” para intentar explicar la vertiginosa conjunción de fuerzas centrípetas y centrífugas que terminarán por configurar el puzzle inconexo del caos ordenado que se está gestando y que tendría su plasmación en la famosa frase del iconoclasta John Kenneth Galbraiht.”Hay dos clases de economistas: los que no tenemos ni idea y los que no saben ni eso”.

Los multimedia occidentales, con sus justas excepciones de Gran Bretaña –como The Financial Times y Reuters–, han eludido abordar la cumbre del G-20 de Hangzhou, a diferencia de sus homólogos más generosos de Rusia y China (el magnificente anfitrión).

La información, tal cual como refleja La Tabla, es proyectada por la agencia Stratfor y no por un medio especializado en temas financieros. Stratfor es una agencia estadounidense dedicada al espionaje y a la inteligencia, según informa Wikipedia, y está vinculada directamente a la CIA y a las corporaciones más poderosas del planeta, así fue reseñado por Misión Verdad el año pasado. Sus reportes suelen tener una alta carga de desinformación e intoxicación para confundir a la opinión pública.

A punto de cumplirse ocho años de la quiebra de Lehman Brothers, los bancos centrales del Grupo de los 7 (G-7, integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) todavía no consiguen que sus economías registren tasas de crecimiento superiores al 3 por ciento.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46