La coyuntura económica venezolana ha traído consigo inflexiones tremendas, innegables e inocultables. Hablando de la guerra económica como un factor componente de la coyuntura, toda guerra tiene bajas dolorosas y, para muchas familias venezolanas, el gran caído ha sido el ingreso real. La capacidad adquisitiva familiar.

Cada país vive su propia disputa política en un clima de alta tensión. Venezuela afronta la emergencia económica derivada de la caída de los precios del petróleo, la insuficiencia productiva interna y la guerra económica que sufre adentro y afuera. Ecuador enfrenta dificultades para superar la restricción externa. Su economía dolarizada se lo pone aún más complicado. Y Bolivia, a pesar que no tiene grandes dificultades económicas, aún no logra digerir la reciente derrota electoral. Por primera vez, Evo perdió. Es época para entender por qué pasó, y cómo se puede mirar hacia delante.

La guerra multidimensional –excluyendo todavía la vía militar directa– de EU contra Rusia y China ha elevado su nivel en otros frentes y ahora se practica en forma obscena y directa en tres segmentos: 1) la guerra energética; 2) la guerra geofinanciera, y 3) la guerra de divisas, sin contar las otras confrontaciones, cibernética y de propaganda, en curso.

Europa atraviesa un período muy convulso pues la crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial) y el colapso económico que se está haciendo visible en los países periféricos y emergentes, previsiblemente acabará generando la desmembración de la actual Unión Europea y el retorno a escenarios ya olvidados de compartimentos estancos y proteccionismo económico.

En lugar de humillar a Rusia, la 'guerra económica' que Washington y Bruselas han promovido les resultó contraproducente, pues solamente contribuyó a fortalecer la mancuerna energética entre Moscú y Pekín. Recordemos que en mayo de 2014 la empresa rusa Gazprom se comprometió a garantizar el suministro de gas a China por hasta 38,000 millones de metros cúbicos anuales durante las próximas tres décadas (a partir de 2018) mediante la firma de un contrato por 400,000 millones de dólares con la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC).

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38