El Ecuador, después de sufrir varias décadas de regímenes neoliberales que llevaron a la pobreza y la desesperación humana a millones de sus ciudadanos, logró con la llegada al poder de Rafael Correa en 2007, ir borrando la incertidumbre que padecían sus ciudadanos.

La tripleta del Departamento de Investigación del FMI –su vicedirector, Jonathan D. Ostry; su jefe de división, Prakash Loungani, y el economista Davide Furceri– (http://goo.gl/9CEcVO) llega con mucho retraso a la fastidiosa conclusión de que algunas (sic) políticas neoliberales han incrementado la desigualdad, en lugar de promover el crecimiento, lo cual pone en riesgo la expansión duradera.

Aunque se trata de un paso previsto desde hace 20 años, Pekín retrocede en cuanto concretar su proyecto de apertura de una bolsa petrolera. Y lo hace porque China no quiere responder de inmediato a la guerra financiera que Estados Unidos ha emprendido contra ella. Discretamente, el presidente chino Xi-Jinping adelanta otros peones, fundamentalmente el desarrollo a escala exponencial de su propia producción de petróleo.

La coyuntura económica venezolana ha traído consigo inflexiones tremendas, innegables e inocultables. Hablando de la guerra económica como un factor componente de la coyuntura, toda guerra tiene bajas dolorosas y, para muchas familias venezolanas, el gran caído ha sido el ingreso real. La capacidad adquisitiva familiar.

Cada país vive su propia disputa política en un clima de alta tensión. Venezuela afronta la emergencia económica derivada de la caída de los precios del petróleo, la insuficiencia productiva interna y la guerra económica que sufre adentro y afuera. Ecuador enfrenta dificultades para superar la restricción externa. Su economía dolarizada se lo pone aún más complicado. Y Bolivia, a pesar que no tiene grandes dificultades económicas, aún no logra digerir la reciente derrota electoral. Por primera vez, Evo perdió. Es época para entender por qué pasó, y cómo se puede mirar hacia delante.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46