El capitalismo en el mundo, ese que llamamos “acumulación por desposesión, por despojo o por robo” –categoría creada por el geógrafo teórico marxista David Harvey–, es una actualización del colonialismo. Hoy el capitalismo funciona de esa misma manera, apropiándose del agua y de la tierra, y expulsando comunidades enteras mediante megaproyectos, grandes obras de infraestructura hidroeléctrica, minería a cielo abierto, monocultivos de soja y una feroz especulación inmobiliaria urbana.

Desde que el filósofo nuestro, el jesuita mártir Ignacio Ellacuría, publicó su famoso artículo: “Filosofía, ¿para qué?” en 1976, aparecido originalmente en la revista Abra y reeditado en 1987 y 1998, esa pregunta del ¿para qué? de la filosofía me resurge reiterada en diferentes momentos, no sólo cuando estudiábamos filosofía y teología en la Compañía de Jesús, en Managua y El Salvador,  sino en diferentes épocas.

Partiendo del principio que los métodos a ser aplicados en aquellos casos en los cuales los revolucionarios presentan problemas en el desarrollo de su praxis, deben ser esencialmente los de la persuasión, el convencimiento y la educación revolucionarias.

Leer es fundirse con el otro. Leer a un continente es ser parte suya. Nombrar es crear.

Los lectores crean la escritura.  Una audiencia de sacerdotes y funcionarios beatos condicionó las letras rezanderas de la Colonia. Otro público de masones, ateos y liberales posibilita las novelas y los poemas románticos de las Repúblicas Oligárquicas.

1.

Los liberales quieren la imprenta, el libro y la escuela porque a través de ellas podrán rodear el adoctrinamiento esencialmente verbal de la iglesia. Un funcionariato positivista consumirá las prédicas civilizadoras y las novelas realistas  de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Juventudes que se dicen revolucionarias  devorarán versos libres y despropósitos surrealistas. Una casta de hacendados semifeudales que aspira a burguesía industrial requiere obreros letrados y apoya formulariamente reformas alfabetizadoras. Al llegar a Presidente en 1868, el primer decreto del escritor  Domingo Faustino Sarmiento es para crear escuelas.

El déspota ilustrado venezolano Antonio Guzmán Blanco decreta la Educación Pública, Gratuita y obligatoria en 1870, cuando sólo funcionan en el país 300 escuelas con 10.000 alumnos; en 1877 hay 1.131 escuelas primarias con 43.000 alumnos y se han creado veinte colegios de secundaria. Así se acumulan proyectos bien intencionados y reformas fallidas, hasta que para la mitad del siglo XX dos de cada tres latinoamericanos no saben leer. La Cepal nos informa que   en los países de América Latina y el Caribe todavía está en condición de analfabetismo absoluto un 9% de la población de 15 años. Ella comprende, entonces, unos 38 millones de latinoamericanos y caribeños, sin contar un posible porcentaje elevado de analfabetismo funcional. Pioneros en vencer el analfabetismo fueron los países del Cono Sur, y aquellos que aplicaron programas revolucionarios, como Cuba y Venezuela. Países como Perú y Bolivia reconocen el carácter de idiomas oficiales a algunas de sus lenguas originarias.

2.-

Cruentas batallas conquistan la Independencia política; la lucha por la cultural todavía no termina. Hasta el presente nuestras letras se dividen entre una facción que pretende imitar la voz europea y otra que se debate por encontrar la  propia. Los aparatos culturales de las Repúblicas Oligárquicas oficializan la primera. El desastre de la Conquista y la Colonización deja sin embargo tras de sí el milagro de que los habitantes de  26 millones de kilómetros cuadrados tengan la posibilidad de comunicarse en dos lenguas romances la comunidad de valores derivados de una sola religión.  Lo que los cosmógrafos llamaron la Cuarta Parte del Mundo podría leerse  mutuamente.

3.-

Así, el idioma extiende una hermandad superficial, la del reconocimiento mutuo, y otra profunda, la del Ser. Supone Shapiro que la estructura del lenguaje es la de nuestro pensamiento: que la manera en que hablamos corresponde a una forma de existir. Si pensar es organizar una cadena de vocablos, hablo, luego existo. Un mapa de difusión lingüística podría ser al mismo tiempo una cartografía ontológica y finalmente política.

4.-

Pero al igual que el latín, toda lengua ecuménica lleva el germen de Babel.  El mismo idioma es emitido con distintas hablas por castas diferentes.  Distinguen los lingüistas sobre un supuesto código sencillo de las clases bajas y otro elaborado de las dominantes.  Como en principio la escritura es regida por la clase dominante, se produce una escisión entre la forma de escribir y la de hablar. Se separan como idiomas distintos un lenguaje culto y engolado que se escribe y un habla directa y sencilla que se vocaliza, hasta  que algún Rulfo, un Cortázar o un Cabrera Infante  de genio vuelven a conciliarlas, obran el milagro de casi escribir como se habla.

5.-

Se dice que a los latinoamericanos nos desune un idioma común. Para leer a América es necesario que la universalidad de nuestros lenguajes preponderantes venza el parroquialismo de nuestras fronteras. Brasil ha institucionalizado el castellano como primera lengua extranjera a aprender en su sistema educativo. Los restantes países deberíamos reciprocar ese gesto adoptando el portugués.  Sin obstáculo alguno podemos leer un libro editado en  Chile o   Puerto Rico, pero lo más probable es que éste sólo llegará a nuestras manos si es impreso por alguna de las editoriales gigantes con sistemas de distribución fuera de las fronteras de uno de los pocos países con grandes masas de lectores. México, Argentina, Uruguay y Brasil liderizan la edición latinoamericana. Los prodigiosos esfuerzos editoriales de Cuba y Venezuela apenas pueden superar los filtros de las aduanas  políticas y mercantiles.

6.- muchos libros

La inmensa China con sus múltiples lenguajes fue unificada por la escritura común de los ideogramas. La India innumerable se organizó en torno a la adopción como idioma oficial del inglés. Sin dejar de lado las lenguas originarias y las nuevas, la escritura y la lectura en dos lenguas romances comunicables son los  principales instrumentos para la integración cultural, económica y finalmente política de la región.  Se preguntaba William Blake cómo saber si cada pájaro que cruza el espacio aéreo no es un mundo de delicias prohibido por siempre a nuestros cinco sentidos.

Sabemos que torpes estorbos o insuficiencias para la difusión de la palabra convierten prodigiosas literaturas contemporáneas o vertiginosos sistemas de ideas en mundos tan inaccesibles como los de los petroglifos o los  códices ancestrales. El primer derecho de un ser es el de leerse en su totalidad y plenitud. Para constituir a América Latina debemos leerla íntegramente, por sobre las fronteras de las patrias, de las clases y de las épocas, intentar no sólo una decodificación pasiva, sino una superlectura a través de la semiosis, de la deconstrucción, el placer y la pasión. Leer es fundirse con el otro. Leer a un continente es ser parte suya.  Nombrar es crear.

Fuente: Questión Digital

1

"Amigos, entiendan", escribe una atormentada tesista de Letras en su Facebook. "¡Preguntar cómo va la tesis es de mala educación!" Y más indiscreto es formular tal pregunta en una Universidad atormentada por el síndrome TMT (Todo Menos Tesis). Al extremo de que nada menos que a la rectora hay que inventarle un Doctorado Honoris Causa en Odontología porque su producción intelectual es Nanay Nanay. Y ya que de Dientes Rotos hablamos, no parece que el Consejo Universitario que la rodea venza las sombras que les que permiten seguir en el cargo después de caducado el período para el cual fueron elegidos, o no presentar cuentas de la Fundación Universitaria y del Fondo de Jubilaciones y Pensiones.

2

Hacia los años setenta del siglo pasado, la Universidad Central de Venezuela era la mayor productora de investigaciones y de ediciones del país. Hoy, víctimas del TMT, docentes sin acceso a la piñata de los Honoris Causa vegetan indefinidamente postergando su Trabajo de Ascenso, su Doctorado. Parecerá caprichosa esta insistencia sobre la redacción de trabajos académicos ¿Pero es mucho exigir que quien pretenda desempeñar una profesión o regir una estructura compleja sea capaz de hilvanar un discurso razonable sobre un tema pertinente, antes de emitir un diagnóstico, reformar una estructura o ejercer el poder? ¿Que quienes enseñan demuestren que han aprendido? ¿Que quienes pretenden controlar nuestra vida, salud o destinos comprueben que pueden manejar un razonamiento?

3

Portentoso fue el desarrollo intelectual de Venezuela durante la lucha armada de los años sesenta y setenta. Una avasalladora catarata de novelas, poemarios, ensayos, cuadros, esculturas, películas, dramas y provocaciones brotó de una intelectualidad perseguida y censurada. Hasta que los subsidios del Inciba y del Conac convencieron a algunos intelectuales de que la creación se podía sustituir por la "literatura verbal" con tragos subsidiados de la República del Este. Este trueque de ideología por cirrosis hepática tuvo como efecto colateral la esterilidad. El poemario único y el manuscrito eternamente inconcluso bastaron como credenciales de celebridad. El marasmo fue tan profundo, que sobrevivió a la Cuarta República que lo había instilado, y así, al final de cada Foro, Encuentro, Simposio o Conversatorio, escuchábamos a Chávez preguntar desesperado: "¿Pero bueno, y las ponencias? ¿No quedó nada escrito? ¿Nada para publicar?" Nada de nada. Poco a poco nuestros encuentros han pasado de intercambios de conocimiento a terapias de grupo o bailoterapias, ya sabes, nos vemos allí, compartimos, qué maravilloso estar todos juntos. Red Social en persona.

4

El eclipse no sólo afectó a la izquierda. Parte sensible de la oposición dio en llamarse "la Gente Pensante". Pero ¿Dónde están los frutos de tanta cerebración? ¿Cuándo conoceremos el Manifiesto, el Diagnóstico, el Proyecto de la Derecha? ¿Dónde esconden su Nobel? ¿En cuál caverna su Clásico? ¿Dónde un discurso que trascienda los teras de fruslerías que consumen diariamente twitter y redes sociales? Acorde con el espíritu de los tiempos, la UCAB eliminó la tesis de grado como requisito de titulación en Comunicación Social, siguiendo la creencia de que si no piensas en un problema, éste no existe.

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Pero si no se piensa en un problema, éste crece. Hacia 1986, afirmaba Maza Zavala:

    "La sociedad venezolana es una desconocida en gran parte para los venezolanos. Hace cuarenta años la sociedad venezolana era muy simple, ahora es muy complicada. Muchas cosas están por definir, por estabilizarse. Otras todavía están en proceso de ebullición. Por eso es que el diagnóstico social es más difícil. No es lo mismo una sociedad madura en la cual ya hay cierta estratificación, cierta estabilización de condiciones, determinadas características que pueden ser sometidas a leyes. Aquí tenemos que inventar las leyes en buena parte. Y eso es lo que no se ha hecho. (…) este país está acercándose ya a lo que llaman la era post petrolera. Algunos notan signos de declinación de lo que ha constituido en el siglo xx la era petrolera, sin que hayamos conocido verdaderamente lo que ha sido y es el petróleo dentro de la vida venezolana. Por supuesto, sin que gran parte de la población haya disfrutado realmente de sus beneficios, sino más bien ha sufrido los efectos perversos de la llamada bonanza petrolera. Entonces el gran estudio sobre el petróleo está también por hacerse, no sólo desde el punto de vista económico, sino desde el punto de vista cultural, antropológico, sociológico, político, hasta literario. Un estudio completo, integral del fenómeno petrolero para Venezuela no se ha hecho todavía. Y es posible que pase la era del petróleo y no lo hayamos hecho. El gran reto de estudio actual es la crisis, entendida también como crisis también de un modo de vida, no sólo de un medio sino también de un modo. El cambio no sólo de la base material sino también el cambio en las concepciones de la vida humana, de la función del hombre en el medio social y de las raíces de la pervivencia del hombre en este medio. Y yo decía -aunque quizá suene un poco exagerado- que lo que tratábamos ahora era de sobrevivir, y que todo estaba signado por la urgencia, por el signo del corto plazo. Porque hay mucha incertidumbre más allá de cierto tiempo."

    (D.F. Maza Zavala: Venezuela, historia de una frustración, testimonio recogido por Agustín Blanco Muñoz, T.IX, Caracas, ediciones Pío Tamayo. Testimonios violentos N° 9. 1986. UCV. Imprenta Universitaria).

6

¿Arrojamos toda la responsabilidad sobre los intelectuales? No olvidemos los jurados draconianos, que por quítame allá esas pajas descalifican años de trabajo. Preguntémonos qué posibilidad hay de publicar tesis en una Universidad Central con una imprenta que se inauguró en 1958 junto con la democracia, y que ahora está virtualmente paralizada. Preguntémonos quién lee. Interroguémonos cómo se remunera la escritura, en un país donde un taxista o una peluquera ganan cuatro a cinco veces más que el profesor universitario promedio. Un artículo de opinión que consume tres días de trabajo es remunerado, con suerte, con el precio de una comida rápida. La Cátedra Pío Tamayo, durante décadas escenario de los debates más pertinentes del país, va a ser cerrada porque al bedel encargado de cerrar la puerta le da flojera quedarse hasta que concluyen los debates. Quizá toda una sociedad debe aprender respeto por el trabajo intelectual antes de merecer a quienes lo ejercen.

7

Tampoco descalificamos a todos. Aquí todo el mundo sabe quién investiga, quién escribe, quién crea, quien sin crear fama se echó a dormir. Pero mientras tantos académicos se rinden ante el TMT, Venezuela sí tiene su tesis: el Plan de la Patria. Es un intento de comprender lo que somos y lo que debemos ser en el ámbito nacional, latinoamericano, global. Puede ser criticable, pero es una propuesta. Amigos, entiendan. Ustedes pueden.

PD: UN FALSIFICADOR CREÓ UN TWITTER UTILIZANDO SIN MI AUTORIZACIÓN EL NOMBRE DE LUIS BRITTO GARCÍA. NO ME HAGO RESPONSABLE DE NADA DE LO QUE SE EMITA POR ESE MEDIO.

Fuente: Aporrea

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº41