Mientras la derecha maltrecha sigue dando tumbos. Nosotros seguimos remoralizándonos, en tareas de organización, debate y formación permanente con nuestras bases. El estudio es un deber fundamental de todo revolucionario. Por eso, arrancamos este año estudiando al profesor italiano Giovanni Sartori y su libro "La democracia en 30 lecciones" (editorial Taurus, 2009).

Arrancamos el 2017 con el compromiso de seguir acercándoles juegos dedicados a temáticas sociohistóricas y, además, sumando una importante novedad para los seguidores de nuestra columna mensual, que les contamos al final de la nota.

La ciencia al servicio del ser humano y no del capital. La Universidad comprometida con la solución de los problemas del país. Democratizar el acceso a la tecnología. Socializar el conocimiento científico. Todas estas ideas se han convertido en consigna de la gesta revolucionaria para transformar la Universidad, de tal manera que esta mire hacia afuera no solo buscando objetos de estudio sino como fin en sí mismo para su accionar.

En estos días me involucré de manera especial, como padre y como dirigente revolucionario, en el inicio del año escolar. Hay que celebrar lo mucho que hemos avanzado en los niveles de escolaridad; la infraestructura educativa; la dotación de textos y tecnologías; el programa de alimentación; la reivindicación de las culturas locales y la mística de los docentes.

Una vorágine de mutaciones culturales presiona a los sistemas escolares en el siglo XXI, impulsando su transformación de manera acelerada; lo que permanece invariable, en la inmensa mayoría de lugares del mundo, es el sistema económico, político, social y cultural de explotación del hombre por el hombre.

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48