Las empresas Bayer y Monsanto, en muchas ocasiones en vez de beneficiar con sus medicinas y alimentos transgénicos a la población mundial, provocan en cambio graves enfermedades y hasta la muerte a numerosas personas, a la par que amplían constantemente sus enormes ganancias.

La industria agrícola global sufre un giro telúrico de alcances geopolíticos cuando se han escenificado varias megafusiones a los dos lados del Atlántico-Norte, sumadas a la repentina aparición de China.

Por contradictorio que parezca, las grandes empresas farmacéuticas dan muy poca prioridad al derecho humano a la salud, a pesar de que les corresponde un rol estratégico en este marco.  Su meta principal es la ganancia, y como trabajan en una industria cuyos clientes finales son de alta vulnerabilidad –las personas con enfermedades– les da un margen mucho mayor que en otras industrias para fijar precios exagerados.  Corresponde, entonces, a los Estados establecer los parámetros de operación de estas empresas en aras del interés público y para garantizar el derecho a la salud.

El medicamento cubano Heberprot-P ya se utiliza en varias naciones del planeta para la atención a los pacientes diabéticos con úlcera en los pies. Recientemente, la Revista Progreso Científico del Instituto Kuwaití publicó un extenso artículo firmado por la escritora Safaa Kanj, del cual Opciones realiza una reseña por el interés que ha despertado en toda la región del Golfo, en el Medio Oriente.

Los primeros 15 años de este Nuevo Milenio se han caracterizado por la propagación misteriosa de numerosos virus que no han cesado de aparecer como por arte de magia y que mantienen al mundo entero en suspenso y aterrorizado.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº48