El maestro del Libertador Simón Bolívar, el monumental Don Simón Rodríguez o Samuel Robinson (su seudónimo) nos enseñó que la gran tarea de Nuestra América consiste en inventar o errar. Es decir, si no creamos terminamos repitiendo o imitando y por ende trasplantando experiencias ajenas.

Ha llegado al fin la hora de América, la nuestra, la de Bolívar y Martí. La hora de la que nos habló el Apóstol, la de proclamar nuestra segunda y definitiva independencia, y el 30 de enero, fecha de la publicación en México de su ensayo “Nuestra América” conmemoramos el Día de la Identidad Latinoamericana.

Venezuela no puede ni debe celebrar contratos sobre recursos naturales donde consienta estar sometida a centros internacionales de arreglo de controversias sobre inversiones, juntas arbitrales ni otras instancias foráneas de linchamiento jurídico.

El año 2016 entrará en la historia latinoamericana como el período que marcó el agotamiento del populismo que empezó a ceder el paso al nuevo ciclo del neoliberalismo, presionado por los efectos de la crisis económica mundial.

En momentos en que se manifiestan presiones para desarticular el regionalismo en nombre de “estar abiertos al mundo” existe una preocupación común compartida por sectores económicos, sociales, sindicales y académicos progresistas de la región sobre la necesidad de un debate concreto de prospectivas y propuestas en el marco de críticos cambios estructurales en el comercio y la economía mundial, y de una ofensiva regresiva desestructuradora de los procesos de integración y la unidad regional.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº62