La condición de colonialidad no sólo configura en el colonizado la idealización “natural” del color, sentir, hacer y pensar del colonizador, sino que instala dispositivos nefastos en las estructuras psicológicas más profundas del primero que irremediablemente lo convierten en un ser creyente que diviniza al segundo.

En Venezuela la mayoría de los gobiernos militares que han tocado el petróleo coinciden en sus visiones en cuanto a la defensa de los mismo. Comencemos por el General Cipriano Castro quien gobernó el país desde 1899 a 1908. Castro fue un nacionalista revolucionario y no dudó en enfrentar militarmente las conspiraciones del banquero Manuel Antonio Matos. Matos aprovechando la primera intervención de Estados Unidos de Norteamérica lideró La Revolución Libertadora.

Así como la conquista de América a partir de 1492 fue la más grande operación de colonización jamás emprendida, su Independencia fue una de las más importantes gestas de descolonización jamás culminadas. En ellas se decidió el sometimiento y luego la liberación de todo un continente y un hemisferio terrestre con respecto a cuatro potencias europeas. El aporte económico de esta operación de saqueo fue decisivo para el destino de Europa y del mundo. Los torrentes de metales preciosos, mas los productos vegetales que los acompañaron, decidieron la hegemonía de España durante dos siglos, la derrota de los musulmanes en Europa, la imposición del capitalismo como modo de producción dominante en ella y las sucesivas hegemonías de los imperios que mediante el comercio o la expansión global violenta tomaron el relevo de Iberia.

 

Una pregunta comienza a recorrer el mundo, ¿Qué tiene el pueblo venezolano, que los poderes del mundo no pueden con él?. Tal vez la repuesta sea que llevamos en nuestra conciencia el patrimonio histórico de ser herederos y herederas de los libertadores y libertadoras de toda Suramérica, y que de ese legado hemos sacado, en nuestro tiempo, la resolución de volver a ser libres y nunca más colonia de nadie.

Los países del Sur necesitaban de una agrupación profundamente anticolonialista, antimperialista y antirracista, defensora de la soberanía y autodeterminación de los pueblos, de la justicia y el Derecho Internacional, a favor de la solución pacífica de los conflictos y del desarme general y completo.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46