Está en marcha el escalamiento de la campaña internacional de la derecha mundial en contra de Venezuela. Han sincronizado sus alharacas mediáticas incrementando la presión. Por eso, han hecho coro, como un disco rayado, la agonizante administración Obama, los politiqueros del vetusto reino español y hasta figuramos en los Coffe Break del G7 (megapotencias capitalistas que pretenden dominar al mundo con su poderío económico y militar). Casi nada.

Existe una clara determinación del presidente de Estados Unidos, Barack Hussein Obama, de derrocar, a como dé lugar, y antes del fin de su mandato, al legítimo gobierno del Presidente Nicolás Maduro Moros. El saliente inquilino de la Casa Blanca, actual administrador de la plutocracia mundial, Obama, pretende ocultar sus derrotas diplomáticas y militares en Europa Oriental, Euroasia, Asia y el Medio Oriente, anotandose más "éxitos" en el histórico "patio trasero" de Estados Unidos, torciendo el brazo de los gobiernos progresistas y revolucionarios para imponer nuevos gobierno dóciles que permitan completar lo que muchos han denominado "la restauración neoliberal" en todo el continente. Venezuela ha sido desde siempre el tesoro más codiciado de los poderes facticos mundiales por sus enormes riquezas, pero estos tampoco han ocultado el dolor de cabeza que les produce el "mal ejemplo" de rebeldía contagiosa de su pueblo y gobierno.

En el año 2006 se reunieron, en la Universidad Católica de Lovaina, un grupo de catedráticos chilenos, boliviano y peruano con el objetivo de conversar sobre la centenaria aspiración de Bolivia a una salida al Oceáno Pacífico, costa perdida como resultado de la Guerra del Pacífico. El resultado de los cinco días de debate fueron las Actas de Lovaina, en las que se privilegió el encuentro, el diálogo y el consenso sobre cualquier otro modo de resolver esa aspiración, alcanzando por ese camino una solución que beneficiara a todos y pudiesen celebrar juntos.

En la década de los 90, cuando el hambre y la pobreza era ley natural en Venezuela, según decían los neoliberales; cuando el "disparen primero y averigüen después" era norma obligatoria contra las manifestaciones; cuando los derechos a la educación y a la salud eran privilegios de unos pocos; cuando el salario había sido sustituido por los bonos sin incidencia; cuando el derecho al trabajo fue canjeado por el destajo; cuando se nos quería avergonzar de lo que somos como pueblo, nuestra generación respondió luchando con un profundo amor por nuestra Patria, jamás se nos ocurrió pedir que la intervinieran y jamás se nos ocurrió banalizar su existencia misma.

El gobierno chileno a través del canciller Heraldo Muñoz y bajo el argumento de “modernizar su cancillería” anunció, el pasado mes de abril que presentaría un proyecto de ley destinado a crear una “Agencia estable para defender los intereses nacionales, ya sea para responder a demandas o para realizar estas contra otros países, en el marco de los convenios y de los tratados internacionales que respondan a la defensa del país”.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº46