En la década de los 90, cuando el hambre y la pobreza era ley natural en Venezuela, según decían los neoliberales; cuando el "disparen primero y averigüen después" era norma obligatoria contra las manifestaciones; cuando los derechos a la educación y a la salud eran privilegios de unos pocos; cuando el salario había sido sustituido por los bonos sin incidencia; cuando el derecho al trabajo fue canjeado por el destajo; cuando se nos quería avergonzar de lo que somos como pueblo, nuestra generación respondió luchando con un profundo amor por nuestra Patria, jamás se nos ocurrió pedir que la intervinieran y jamás se nos ocurrió banalizar su existencia misma.

El gobierno chileno a través del canciller Heraldo Muñoz y bajo el argumento de “modernizar su cancillería” anunció, el pasado mes de abril que presentaría un proyecto de ley destinado a crear una “Agencia estable para defender los intereses nacionales, ya sea para responder a demandas o para realizar estas contra otros países, en el marco de los convenios y de los tratados internacionales que respondan a la defensa del país”.

Diego de Almagro fue uno de los más feroces y sanguinarios conquistadores al servicio de la corona española en lo que después se llamó América. Llegó a nuestra región el 30 de junio de 1514, por lo que sino marcó la pauta, debe haber sido uno de los primeros Almagro en haber cruzado el Atlántico después de huir de las perversiones y la dureza de un tío que lo crió y de la persecución que sufrió en su temprana juventud, después de estar a punto de asesinar a un colega. En definitiva, uno de los tantos aventureros, delincuentes y criminales que la "Madre Patria" nos envió a fin de imponer su religión para que, con afanes desmedidos, saquearan nuestras tierras en pro de la grandeza de una de las tantas monarquías nauseabundas que gobernaban y que aún gobiernan en el Viejo Continente.

El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba finalizó a 55 años de la derrota de la invasión lanzada por Estados Unidos en Playa Girón. Simbólico, ya que quienes combatieron allí y los cientos de miles que entonces empuñábamos las armas en cualquier parte de Cuba, lo hicimos defendiendo conscientemente ya no solo la patria, sino el socialismo, proclamado por Fidel tres días antes en el sepelio de los compañeros caídos en los bombardeos de la víspera.

“Compatriotas cubano-latinoamericanos, algún día esperamos venir a Cuba en condiciones de extender los brazos y en condiciones de mutuamente alimentarnos de un proyecto revolucionario latinoamericano”, expresó el Comandante Chávez, en su primera visita a La Habana, el14 de diciembre de 1994.

Frases


"Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una élite que se harta de tirar comida a la basura todos los dias"

Lula Da Silva

Correos del Sur Nº38