Días de clima enrarecido. Show de escuchas ilegales, creíbles o de jugarretas infantiles. Carpetazos de esa entidad autonómica que son los servicios de inteligencia. Y otro servicio también permanente, que es el de que toda esa basura sirva como cortina de humo para tapar un andar de la economía entre helado, angustiante y amenazador. Más un marzo con el ceño fruncido, para empezar, porque podrá no haber un aglutinador de la protesta pero sí una tradición de pelea que no le permite descansar tranquila a la comunión gobernante.