Las estructuras de dominación de la colonialidad permanecieron intactas en el país, especialmente las del poder, pues se mantuvo la visión ideológica de los vencedores de la conquista, por esa razón, nunca buscamos una posición nacional frente al mundo, y las clases dominantes locales mantuvieron la misma dirección del desarrollo de las metrópolis europeas. De ahí que siempre haya permanecido activa la lucha entre conservadores y liberales, con la preponderancia de los primeros.

Más allá de que ganen o pierdan en sus próximas citas electorales, ya podemos afirmar que ha surgido otra ola progresista en la región. Este nuevo bloque está conformado por: MORENA, en México, con Andrés Manuel López Obrador al frente; Gustavo Petro, de Colombia Humana; Verónika Mendoza con Nuevo Perú; y los jóvenes Gabriel Boric y Giorgio Jackson del Frente Amplio, en Chile. Ninguno de ellos es un personaje nuevo en la política, pero sí lo son sus formaciones políticas. Cada una tiene sus particularidades, propias del contexto histórico de cada país. Y, sin embargo, todas estas alternativas tienen rasgos característicos en común:

El imperialismo norteamericano continúa apoyando a la derecha y a la oligarquía empresarial de la región para imponer a sangre y fuego la restauración neoliberal.

Llegó el 22 de abril, por fin arranca la campaña electoral para las elecciones presidenciales del año 2018, el año que corresponde. Vamos a librar una batalla por la dignidad nacional, vamos a librar una batalla de ideas a favor de la causa de la humanidad.

Como no podía ser de otra forma, la ola de gobiernos contrarrevolucionarios en una parte muy significativa de América Latina ha producido una muy lamentable escisión en la UNASUR, la primera institución regional que logró reunir a los países del área sin la presencia, siempre amenazante y extorsiva de los EE.UU.

Frases

“La integración caribeña latinoamericana es la única manera de salvar a nuestros pueblos de la hegemonía imperialista”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº65