La hiperpolitización e hiperpolarización de la agenda pública sólo favorece a la opción de la conspiración y la ruptura institucional.

Las noticias que nos llegan desde los países más al sur de nuestra América, nos dan cuenta de una restauración del modelo neoliberal apenas las élites oligárquicas retoman el poder político, bien sea por vía electoral o por golpes de Estado, por ahora, parlamentarios.

Pocos movimientos revolucionarios de los años sesenta han destilado tanto glamour underground como el Partido de las Panteras Negras, sin embargo, su trayectoria dista mucho de un desfile de moda. Las Panteras crearon uno de los programas sociales de regeneración de los barrios pobres de las grandes ciudades norteamericanas más ambiciosos de su época y fueron el núcleo de una coalición de movimientos revolucionarios con una fuerte implantación étnica y social que llegó a tener cierto peso en la vida pública estadounidense, aunque sólo fuera como amenaza al statu quo. El resultado de la aventura revolucionaria tampoco fue muy chic: más de cuarenta muertos por arma de fuego y cientos de encarcelados.

En  Montevideo se realizó el cuarto Congreso Regional de Integración Política, al que concurrieron más de medio millar de jóvenes de la región, que durante tres días realizaron foros en la sede del Congreso nacional y las facultades de Sociología y Psicología de la Universidad de la República, actos culturales, sociales y un foro de organizaciones políticas y sociales, estudiantiles, de trabajadores y de campesinos.

El jueves 27 de octubre el ciudadano brasileño Luiz Inacio Lula da Silva cumplirá 75 años de vida. Uno menos que Pelé, que habrá cumplido 76 cuatro días antes. Tres más que Chico Buarque, que cumplió 72 el pasado 19 de junio. Treinta y uno más que su más cruel verdugo y perseguidor, el juez provincial de primera instancia Sergio Moro, que anda por sus verdes 44 años sintiéndose una especie de dios vengador designado para impartir el castigo divino a su presa favorita.

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48