El domingo 15 de octubre de 2017 permanecerá en la memoria como el día del más rotundo mentís al relato dominante generalizado en los últimos años sobre la política y la sociedad venezolanas. Ese día el chavismo ganó 18 de 23 gubernaturas y se impuso a sus adversarios por más de 9 puntos porcentuales a escala nacional con un 54 por ciento de los sufragios.   Después de 17 años de continuas victorias en que solo perdió una elección, la derrota chavista en los comicios parlamentarios de 2015, coadyuvó a reforzar la ilusión de una pérdida de hegemonía por parte de esta singular e indomable fuerza antimperialista y revolucionaria.

Las elecciones a gobernadores en Venezuela fueron un verdadero cimbronazo para las fuerzas de las derecha regional, que esperaban que se refrendaran los resultados de las legislativas 2015, donde la MUD triunfó de forma contundente. Nada de eso sucedió: el chavismo ganó 18 gobernaciones de las 23 en juego, sacando el 54% a nivel nacional. La MUD apenas se impuso en 5, ganando la mayoría de ellas Acción Democrática, del veterano cacique Ramos Allup. Las fuerzas más radicales de la derecha, quienes encabezaron las violentas protestas meses atrás, se quedaron con las manos vacías.

Pasada la medianoche del domingo la edición digital del diario Clarín (Buenos Aires) no decía una palabra sobre el resultado de las elecciones venezolanas. Su colega La Nación, en cambio, titulaba de la siguiente manera lo ocurrido en Venezuela: “Rotunda victoria del chavismo en las regionales, resultados que la oposición no acepta”. En un caso ninguneo absoluto de la noticia: el acontecimiento no existió; en el otro, manipulación de la noticia, porque el énfasis está puesto en el hecho de que, como era previsible, la oposición no aceptaba su derrota. El Nuevo Heraldo (Miami) es más cauteloso, y titula así: “Chavismo gana 17 de 23 gobernaciones; oposición venezolana denuncia posibilidad de fraude en elecciones.” Lo que se da como un hecho para La Nación pasa a ser una posibilidad de fraude para el periódico de Miami. El Nacional de Caracas también destacaba las 5 gobernaciones obtenidas por la MUD frente a las 17 del PSUV. Al terminar de escribir estas notas aún no se había definido la situación del estado Bolívar, que de ningún modo podría alterar el paisaje electoral. En la Argentina casi todos los programas informativos de la mañana de hoy, lunes, oficialistas declarados o vergonzantes, sólo hablaban del fraude. Para fundamentar tan grave acusación entrevistaban a irreprochables informantes, todos ellos férreos opositores al gobierno bolivariano que decían, sin aportar una sola prueba, que las elecciones habían sido fraudulentas. Repito: para esos pseudo-periodistas -en realidad pérfidos agentes de propaganda de la derecha- los dichos de los rabiosos perdedores de ayer son evidencias más que suficientes para desechar el veredicto de las urnas.

El chavismo no solo tiene fuerzas, sino que logra victorias electorales inmensas. Este domingo fue una nueva prueba de eso, al quedar en sus manos 17 de las 22 gobernaciones en juego -todavía queda una por definirse.

Nueva cita electoral en Venezuela. Sí, han leído bien: elecciones en Venezuela. Es la número 22 en los últimos 18 años. Un promedio muy superior a lo considerado como “normal”para cualquier democracia. Esta vez, el turno fue para las regiones. Y el chavismo ha vuelto a ganar en las urnas: ha logrado vencer enmuchos más estados que la oposición (17 a 5; falta Bolívar por dilucidar). Tres cuartas partes de las gobernaciones serán gestionadas por el chavismo. En votos nacionales, también se consigue una significativamayoría (54%). 

Frases


“Al imperio no hay que subestimarlo, pero tampoco hay que temerle. Quien pretenda llevar adelante un proyecto de transformación, inevitablemente chocará con el imperio norteamericano”

Hugo Rafael Chávez Frías

Correos del Sur Nº48